Piqué: “No aceptaré retirarme siendo suplente”

El central del Barcelona charla sobre el Clásico, la situación económica y deportiva del Barcelona, su edad y el estilo

Gerard Piqué, en las gradas del estadio Johan Cruyff, en Barcelona.
Gerard Piqué, en las gradas del estadio Johan Cruyff, en Barcelona.JUAN BARBOSA (EL PAÍS)

Gerard Piqué (Barcelona; 34 años) llega con el móvil pegado a la oreja y cuelga antes de saludar. “¿Esta sudadera?”, pregunta a uno de los responsables de comunicación del club; “¡pero esto no me queda bien!”. Hasta que se cruza con Ansu en la banda del estadio Johan Cruyff y le dice que le deje su chaqueta, también del club porque quiere vender la marca. Tras atender a las televisiones que retransmitirán el clásico y ya sin la chaqueta, charla con EL PAÍS, reflexionando las respuestas, siempre con facilidad verbal. No rehúye las preguntas y ríe por definición. Es feliz y lo transmite. Eligió vivir así, a todo trapo. Por eso, cuando se marcha, ya tiene de nuevo el móvil en la oreja.

Pregunta. ¿Le da igual atender a un medio convencional que a un youtuber o un streamer, o simplemente selecciona distintos medios para difundirse?

Respuesta. La mayoría vamos donde lo pasamos bien. Con los medios tradicionales todo es más rígido, te analizan cada palabra y debes andar con pies de plomo para no decir algún titular que se saque de contexto. Streamers, youtubers, es otro concepto, son charlas distendidas donde tocas otros temas. A veces sí hablas de asuntos delicados, pero se hacen de una manera más cercana, sin buscar el titular. Y por esa vía llegas a las nuevas generaciones porque consumen eso. La sociedad ha dado un salto generacional bestia.

P. ¿Es positivo que el jugador esté tan alejado de la prensa?

R. Vivimos más tranquilos porque antes había gente que utilizaba mal la ocasión de estar en la Ciudad Deportiva. La foto que me sacaron con Ibra [su entonces compañero Zlatan Ibrahimovic, en actitud cariñosa, allá en 2010] fue el ejemplo claro. No tenía ningún sentido lo que se dijo. El mal trabajo de algunos hizo que los clubes y también nosotros nos distanciáramos.

P. ¿Cree que se puede monetizar la cantidad de seguidores o poner en valor a un jugador a la hora de negociar un contrato o resultar atractivo para un club?

R. No lo veo para fichar por un equipo porque se prioriza el rendimiento deportivo. Aunque monetizarlo sí se puede. Algunos lo hacen con todo y otros solo con las cosas naturales que van con cada uno. Cada uno elige.

P. Como a las parejas. Está claro que Shakira no le quiso por su dinero o fama. ¿Le preocupaba que se le acercaran por eso?

R. Es una cosa que se valora. Es muy importante que estén contigo por quién eres y no por tu dinero. Lo mismo pasa con los amigos y yo tengo los mismos de toda la vida. Me cuesta tener nuevos, soy bastante desconfiado.

P. ¿Hay competencia en el camerino por los followers?

R. Nunca ha sido una conversación de vestuario. Pero sí que se compite por todo, por ser el mejor del equipo en tu posición, de la Liga, del mundo. Compites para ganar al otro equipo, para levantar títulos o no descender. Seguro que cuando uno se retira es lo que más echa de menos, competir.

P. Araujo, Eric García, Lenglet y Umtiti. ¿Había tenido alguna vez tanta competencia?

R. Nunca. Pero no es malo. De joven aprendes a qué nivel puedes competir. Yo, con 19 años y cedido en el Zaragoza, descubrí que podía hacerlo en Primera y contra los grandes. Con 34, ya sabes qué nivel tienes, si vas a jugar o no, incluso si te toca o no.

P. ¿Es bueno o malo que usted y Alba, dos de los capitanes, fueran decisivos ante el Dinamo en un momento en el que se pide paso a los jóvenes?

R. Este debate de jóvenes y veteranos lo crean los medios y se extiende a la afición. Es como cuando iba a la selección, que siempre estaba la campañita de si Piqué debería estar o no. Y de eso se generaban los silbidos. Ahora, el mensaje que se vende es veteranos y jóvenes. Y como algunos llevamos aquí muchos años, pues la gente quiere ver gente nueva. Entiendo que los jóvenes son la atracción porque ven que hay futuro y proyecto, aunque pienso que los veteranos son necesarios. No porque yo sea ahora el más veterano. Pero es que la experiencia de haberlas vivido de todos los colores ayuda a transmitirlo.

P. ¿Usted se siente veterano?

R. No, la verdad es que no. El otro día vi el récord de que era el mayor en marcar un gol europeo con el Barça y me deprimió para mal. Preferiría no haberlo metido… Luego vi que era el defensa con más goles en la competición con Roberto Carlos y eso estuvo mejor. Mucho mejor. Pero no me siento mayor. Claro que tengo una edad y cuando vea que no soy tan importante como siempre lo he sido me voy a ir. No sé, sigo teniendo el Gerard rebelde y niño que hace las mismas bromas. Y cuando estoy bien físicamente, lo noto. No seré el más rápido, pero puedo competir contra los mejores y no sentirme inferior. Mientras sea así, jugaré.

P. ¿Así que se irá del Barça cuando no juegue de inicio?

R. Me retiraré en el Barça. Eso es seguro. Lo que no aceptaré es retirarme siendo suplente. A ver, si son los tres meses últimos de una temporada y me toca, pues bueno. ¿Pero un año entero en el banquillo? No, no me apetece.

P. Los chicos aprietan, ¿no?

R. Son buenísimos y muy, muy jóvenes. Gavi, Nico, Pedri, Balde, Ansu… Es una generación en la que si se hace bien, se consolida y consigue resultados, dentro de un par de años podemos volver a competir durante mucho tiempo y ser favoritos para ganar todo. Todavía no lo somos, al menos en la Champions, pero paciencia. Pienso que esta generación se parece mucho a la mía. Y no es por comparar porque eso es ponerles una presión y una responsabilidad que no les toca. Pero Pedri y Gavi tranquilamente pueden ser Iniesta y Xavi. Ellos que ganen lo que puedan y, sobre todo, que lo disfruten. Es que también están Dest, Araujo, Eric… ¡Una pasada!

P. Los críticos opinan que con usted el equipo se tira para atrás cuando hace unos años vivía en la medular. ¿Qué responde?

R. Que el equipo vaya hacia delante o atrás depende de la presión. Si la haces bien, estaremos todos arriba. Si no, vas reculando porque das al rival tiempo a mirar, pensar, lanzar a tus espaldas y eso puede acabar en gol. Entiendo que se enfoque por mi edad, pero es falso. Depende de cómo presionamos y punto. En nuestra mejor época tocábamos de maravilla, pero si jugábamos tan arriba era por la presión. Eso se entrena, se trabaja. Y hay días que salen bien las dos primeras presiones y dices: “Vamos”. O al revés. Pero nuestra intención siempre es apretar arriba. A mí me encanta hacerlo.

P. ¿Las riñas entre usted y Busquets van por ahí?

R. Imagino que es por la discusión tras el primer gol del Atlético. Busi y yo nos llevamos increíblemente bien. Pero no estamos en una oficina sino en un campo con 50.000 personas y hay presión y vas caliente. Ese día, rompe Lemar y nadie le sigue cuando conduce João Félix. Yo tengo que saltar a Lemar porque no le sigue un medio [Koeman señaló a Nico]. Luego, se la dan a Luis Suárez, que era el mío y tengo que volver, pero se la pone de nuevo a Lemar. Entonces Busi me dice que no tenía que haber salido y yo respondía que eso estaba muy bien, pero que quién seguía a Lemar. Esto lo ves después en la tele y se habla fácil.

P. Hace unos años decía que no querría ser presidente tras el adiós de Messi. ¿Es tan duro como lo imaginaba?

R. Es que nunca te imaginas que se pueda ir. Pero claro que es difícil que se vaya el mejor jugador de tu historia. Aunque era un momento que tenía que llegar. Es importante ver cómo reacciona el club. El Madrid, cuando se fue Cristiano, pasó también una época en la que no le metía un gol al arcoíris. Nosotros hemos vivido de Leo muchos años y ahora tenemos que encontrar nuevos referentes. El problema es que Leo te daba todo. Hay jugadores que te dan gol, otros el uno contra uno, otros que pasan al hueco, demarques… Leo lo hacía todo. Hay que encontrar muchos jugadores que te den lo que daba uno solo.

P. Usted que sabe de números, ¿era inevitable que se marchara?

R. Entiendo de números pero el tema del Fair Play me cuesta entenderlo. No sé. Yo, me siento con el presi y está claro que sí o sí tengo que llegar a un acuerdo porque de lo contrario no se puede inscribir a algún fichaje. Y pienso en que si se renovaba a Leo los números iban a ser muy complicados… No sé si era viable o no haciendo todos un esfuerzo monumental. No tengo la información.

P. Koeman no era una opción presidencial. ¿El vestuario tiene las mismas dudas?

R. En 17 años de carrera nunca he estado en un vestuario que no quisiera al entrenador. Que haya uno o dos que estén en contra porque no los ponen, pasará siempre. Pero que un vestuario se junte y diga que no lo quiere, no lo he visto nunca.

P. ¿Cree que alguien apuesta por este Barça?

R. Seguro. Pero lo importante es que apostemos nosotros. Hay gente que lo cree y a alguno igual le cuesta y lo dice con la boca pequeña. Pero yo estoy convencido de que al final vamos a estar arriba. En la Liga, sí. Y en Europa espero, pero hay más nivel.

P. Al problema deportivo se le añade el económico que atraviesa el club. ¿Cuál sería su plan de choque?

R. El plan de choque pasa por recortar salarios, sí. Eso está bien. Pero hay que invertir en traer talento. Que no hay un duro, pues entonces hay que generarlo y buscar fórmulas creativas para lograr esos ingresos. Es un reto importante para esta directiva. Hay que invertir sí o sí. Por eso es tan importante la creación del nuevo estadio. Hay que ir creciendo.

P. ¿Confía en la gestión de Joan Laporta más que en la de Josep Maria Bartomeu?

R. Laporta ya lo hizo y la primera época fue muy buena. Y creo que el triplete del 2014-15 nos salió más caro que nunca. En enero de ese año la intención de voto para Bartomeu era de menos de un 1% y luego las ganó. Es una lección para los socios de que los resultados no lo son todo. Por ganar el triplete, por seis meses muy buenos en el campo… El club no solo es lo que pasa en el terreno de juego. Sí que tiene un valor enorme, pero son otras muchas cosas. Y la situación en la que está el club es evidente que es por la gestión de los últimos años. La covid da para esconder ciertas cosas, pero no para esconder todo. Es la verdad, la cruda verdad.

P. ¿La mala situación económica del club no se debe también a los salarios de los jugadores?

R. ¿Qué persona no lucha por tener mejor salario? El populismo me mata. Todos luchamos por eso, es ley de vida. Pero no es por nuestro salario ni mucho menos. Es muy fácil de probar. Es por unos gastos de traspasos, por muchos números que se han hecho públicos, el nivel de amortizaciones… Todo te lleva a esta situación. Lo que no puedes hacer es gastar pensando que somos una máquina de hacer dinero o que somos el Banco de España. No es así. Otra cosa es que me digas que cobramos para ganar y que no hemos levantado la Champions en los últimos seis años.

P. Toca el Madrid… ¿Cómo se le puede hacer daño?

R. Es un equipo muy parecido a los últimos años. Si tocamos y movemos bien la pelota, creo que les podremos hacer daño, también apretándolo arriba. A ellos les cuesta defender como cualquier grande porque suelen sentirse más cómodos con la pelota. Debemos apretar y ser nosotros mismos más que nunca.

P. ¿Sigue siendo el partido que más le pone?

R. Sí, con diferencia.

P. ¿Le preocupa más la Copa Davis o el mundial de globos, actividades que usted organiza, o el Barça-Madrid?

P. Llevo muchos años en esto y al final te vas conociendo más y más. Estoy toda la mañana en la Ciudad Deportiva. Pero luego tienes la tarde para dedicarla a lo que quieras. Alguno a la familia, otro a los amigos, otro a los videojuegos… A mí me gusta la familia y dedicar tiempo a crear cosas nuevas. Pero si viera que me penaliza un 0,5%, no lo haría. Otra cosa es que si se pierde haya gente que me quiera culpar. Pero lo que tengo claro es que no dejaré de hacer una cosa que yo piense que no me penaliza ni a mí ni al equipo por las críticas que pueda haber de la gente. Me da igual. No dejaré de ser quien soy por cuatro personajes que me critiquen en las redes o donde sea.

“Djokovic ya ha dicho que estará en la Davis”

Antes de que acabe el año, Piqué tendrá puestos sus sentidos además de en el Barcelona, en la organización de la Copa Davis de tenis, evento que ya dirigió el curso anterior con su empresa Kosmos. Toda una revolución al compactar el formato y, así, aligerar el calendario. “Es algo que me apasiona también”, resuelve el jugador con brillo en los ojos.

Este año, al contrario que en el anterior, cuando se jugó únicamente en Madrid, se disputará en tres sedes (Madrid, Innsbruck y Turín) para mejorar los horarios y facilitar la presencia del público, además de llegar a más gente. “Este lunes se anunciarán los equipos y esperamos a los mejores tenistas. Djokovic ya ha confirmado su presencia”, revela. Y, tras remarcar que las entradas se pueden comprar en la web oficial del torneo, añade: “Espero que la gente acuda a Madrid del 25 de noviembre al 5 de diciembre”.

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