Xavi no, Xavi sí

Laporta, que hace unos meses afirmó que el excapitán no estaba preparado para el banquillo del Camp Nou, asume ahora su contratación como figura de consenso en el barcelonismo

Joan Laporta y Sergi Barjuan, este viernes antes de la rueda de prensa de ambos.
Joan Laporta y Sergi Barjuan, este viernes antes de la rueda de prensa de ambos.Enric Fontcuberta (EFE)

Durante la última campaña electoral, Joan Laporta hacía referencia a Xavi Hernández como un colega antes que como un posible entrenador del Barcelona. “Tenemos una relación muy buena”, explicaba en febrero, en plena promoción de su candidatura. En ese momento, el presente del excapitán, ligado a la candidatura de Víctor Font, tenía más peso que el pasado que habían vivido juntos en su primera etapa al mando del club. “Nos llamamos a menudo, más allá de que parece que esté vinculado a otra candidatura. En mi propuesta de club, Xavi no está. Pero pienso que puede ser el entrenador del Barça en el corto, mediano o largo plazo. Depende de él”, insistía, entonces, el actual presidente azulgrana.

Xavi Hernández, en cambio, no decía nada. Evitaba posicionarse a favor o en contra de Laporta, misma estrategia que utilizaba con Víctor Font. “Xavi trasciende a Font. Su vínculo es con el Barcelona”, aseguraban fuentes cercanas al campeón del mundo con España en 2010. Laporta, sin embargo, desarrollaba el motivo por el que descartaba a Xavi como una opción para reemplazar a Ronald Koeman. “Necesita un poco más de recorrido. El club requiere experiencia. Es lo mismo que hicimos con Rijkaard, que sentó las bases, para que después Guardiola alcanzara la excelencia”, explicaba Laporta. Todavía no había ganado las elecciones. Y solo había dos cosas claras: no le gustaba el estilo de Koeman ni la inexperiencia de Xavi.

En el verano, Laporta decidió despedir al holandés. No le importaba que el Barcelona hubiera levantado la Copa del Rey, su primer título en dos temporadas. El presidente le contó sus intenciones al entrenador y le pidió 15 días para encontrarle un sustituto. No lo consiguió. Ni Nagelsmann, tampoco Luis Enrique, muchos menos Guardiola —”sería mi sueño húmedo su vuelta. Pero no estoy aquí para explicar mis sueños”, expuso Laporta—, querían tomar las riendas del Barcelona. Entonces, sin demasiadas opciones en la palestra, volvió a aparecer el nombre de Xavi. “No está contrastado”, respondió en mayo el líder de la directiva azulgrana a la pregunta de si el entrenador del Al Sadd ya estaba listo para saltar al Camp Nou. “Estoy seguro de que será un gran entrenador”, añadió el presidente.

Laporta se resignó con Koeman. “Lo podríamos haber destituido en el verano, pero las circunstancias eran más complicadas que las de ahora”, explicó este viernes el presidente, ya tras el despido del holandés, y mientras busca entrenador, con Xavi como principal apuesta. El Barça, ahorcado por la masa salarial, no contaba en julio con margen en la caja para pagar el finiquito de 12 millones de Koeman, que le pidió un voto de confianza al presidente. “Me explicó que la Liga se nos había escapado por poco”, reveló este viernes Laporta.

La temporada 2021-2022 empezó de la misma manera que la 2020-2021. Pero sin Messi. “No se puede perdonar tanto. Tenemos un problema de efectividad y no de juego”, justificaba el holandés. Y a Laporta le cansaron las excusas. Después de la segunda derrota en la fase de grupos de la Champions, ante el Benfica (3-0), igual de dolorosa que la primera ante el Bayern (0-3), el presidente se convenció de que era el momento de echar al holandés. Su entorno pensaba lo mismo. En el área técnica trabajan en su sustituto. Estaban los partidarios a un candidato contrastado como Robert Martínez y a los que les seducía el carisma de Pirlo. Había quien creía en una apuesta arriesgada como Gallardo y comenzó a tomar fuerza, por primera vez en la segunda era de Laporta, el nombre de Xavi.

“Es el único que puede coger el equipo en este momento. Conoce el club y la gente le va a tener paciencia. Robert no tiene el estilo del Barça, Pirlo fracasó en la Juve y Gallardo no puede saltar de River al Barça”, aseguraba una fuente de área deportiva. El problema volvía a ser Laporta. No estaba convencido. Koeman se salvó del despido antes del partido frente al Atlético, pero se quedó sin crédito en Vallecas (1-0). “Puede que el despido de Koeman haya llegado tarde. Igual es una decisión que debería haber tomado antes. Asumo la responsabilidad”, confesó este viernes Laporta. Según la Cadena Ser, el Barça pactó un finiquito de ocho millones.

Palabra de Guardiola

Laporta no tiene entrenador. “El nombre de Xavi es el que publican los medios, pero hay otras opciones”, explicó este viernes. Y reconoció: “Sé lo que opina Xavi del equipo y sé lo que quiere hacer”. La opción del actual entrenador del Al Sadd no es su preferida. “Pero es la más inteligente”, aseguran fuentes del área técnica.

Laporta se aferra a Xavi como un entrenador de consenso entre directiva, afición y vestuario. Sin escalas, el técnico del Al Sadd pasó de no estar preparado a ser el principal candidato para relevar a Koeman. “Está en un proceso muy interesante, evolucionando muy bien. Tengo muy buenas referencias”, expuso este viernes Laporta. Guardiola, técnico del City, dio también el visto bueno. “Está preparado para entrenar al Barça. Conoce el entorno del club, que eso es muy importante, conoce el juego y tiene pasión. Tiene más experiencia que la que tenía yo cuando llegué al primer equipo”, expuso. Lo piensan en la dirección deportiva del Barça y se convence Laporta. Al presidente ya le gusta Xavi.

A la espera de Dembélé, Ansu Fati continúa con molestias

Mientras el Barcelona espera la recuperación de Ousmane Dembélé —no quieren arriesgar con el francés después de sufrir 10 lesiones musculares desde que llegó al club en 2017—, Sergi Barjuan descartó a Ansu Fati para el partido de hoy ante el Alavés (21.00, Movistar LaLiga). “Ansu no ha entrenado hoy”, explicó el técnico del filial azulgrana, que se sentará en el Camp Nou hasta que la directiva de Joan Laporta encuentre el sustituto de Ronald Koeman.

“He visto el equipo muy bien. Creo que iremos poco a poco. Es difícil cambiar las cosas en poco tiempo. El estilo es innegociable y tenemos que picar mucha piedra. Estamos encontrando la fórmula para tener más presencia y ser más protagonistas con el balón. Al final, tiene que entrar la pelotita”, aseguró Barjuan, que se sentó junto a Laporta a escuchar las explicaciones del adiós de Koeman. En la sala de prensa de la Ciudad Deportiva estaba presente toda la cúpula del fútbol profesional azulgrana: Mateu Alemany (director de fútbol), Ramon Planes (director deportivo), Rafa Yuste (vicepresidente deportivo) y Ferran Reverter (director general). No estaba, sin embargo, Jordi Cruyff, que según el organigrama del club es director de scouting internacional.

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