Betis-Sevilla, el derbi 135 se juega en las alturas

Serra Ferrer y Pablo Alfaro, talismanes de ambos equipos, analizan entre otros protagonistas un nuevo capítulo de la eterna rivalidad sevillana

En-Nesyri intenta marcharse de Guido y Borja Iglesias en el último derbi jugado por Sevilla y Betis.
En-Nesyri intenta marcharse de Guido y Borja Iglesias en el último derbi jugado por Sevilla y Betis.

“Las crónicas le daban ya la Champions al Sevilla, pero cambiamos la historia después de aquel derbi de 2005″, recuerda Lorenzo Serra Ferrer, entrenador del Betis en dos etapas, de 1994 a 1997 y de 2004 a 2006. También director deportivo entre 2017 y 2019. El balear es un auténtico talismán en verdiblanco del duelo de la máxima rivalidad sevillana. Ganó los dos para el Betis que se jugaron en las alturas de la clasificación (1995 y 2005), como el actual (hoy, 21.00, Movistar La Liga), que llega con el Sevilla tercero con 24 puntos y el Betis quinto con 21.

El derbi oficial número 135 de la historia abre en canal a la Sevilla futbolística. 63 victorias han sido para el Sevilla, con 39 triunfos del Betis y 32 empates. Los dos equipos llegan al partido después de dos derrotas europeas, pero muy bien clasificados en la Liga, algo que no suele ser habitual en este tipo de duelos. Muy especial fue el de 1995, a dos jornadas del final y con el Betis cuarto y el Sevilla quinto.

De derbi en las alturas sabe mucho Serra, al que los béticos asocian con el triunfo en los clásicos andaluces. Como entrenador, disputó 10 derbis ante el Sevilla, de los que el Betis ganó cinco, empató dos y perdió tres (todos en el Sánchez Pizjuán). Lo importante de Serra es que sus triunfos béticos rompieron años de dominio sevillista y marcaron tendencia. El doble triunfo de 1995 en Nervión (0-1) y Heliópolis (2-1) llegó después de tres años en Segunda del conjunto verdiblanco ante un buen Sevilla dirigido por Luis Aragonés. En los preámbulos del primer derbi de ese año, Luis Cuervas, presidente del Sevilla, y Manuel Ruiz de Lopera, se profirieron insultos en un acto público. “Lopera lo vivía como un auténtico aficionado”, recuerda Serra, accionista del equipo bético y figura venerada por la afición. “Recuerdo la pared con Cuéllar y cómo batí a Unzué desde la frontal”, afirma Juan Sabas, que con su gol dio el triunfo al Betis en ese derbi de 1995 en un año en el que el Betis acabó tercero. “Veníamos de Segunda y la clave de aquel grupo era la unión y que Serra nos llevaba muy bien”, sostiene Sabas.

Si Serra es talismán en el Betis, hay un personaje que se ganó el corazón de los hinchas del Sevilla. “Pablo Alfaro es nuestro líder”, gritaba la afición del Sevilla del central y capitán del Sevilla. Alfaro es el futbolista que más derbis ha disputado sin perder ninguno. Un total de nueve, con tres victorias y seis empates. El primero de ellos fue en Segunda, en 2000, con un choque trepidante en Heliópolis donde el Sevilla ganó 1-3. Ese día le tiraron desde la grada el palo de una bandera al uruguayo Nico Olivera, del Sevilla. Y Pablo Alfaro hizo una dura entrada al bético Capi por el que vio la roja. “Menudo estreno. Le pedí disculpas a Capi en el vestuario y nos hicimos amigos desde entonces. Aquellos derbis eran una pasada, demasiado raciales. Cuando llegué me encontré con un cuerpo técnico muy sevillista, caso de Joaquín Caparrós, Ramón Orellana o el propio Monchi. Nos comían la cabeza. Nosotros estábamos un punto por debajo del Betis y le dimos la vuelta con el paso de los años”, apunta a este diario Alfaro. “Un par de años más tarde ganamos en el Villamarín con un tanto de Marcos Vales. Ni se lo creía. Ganamos ese derbi sin aficionados del Sevilla por un problema entre las directivas. Sí había algunos de los nuestros infiltrados en la grada”, recuerda Alfaro, quien jugó sus últimos minutos como sevillista en el derbi de Nervión de la temporada 2005-06 (1-0 para el Sevilla).

“Fueron apenas unos minutos. Lo ganamos y recuerdo la ovación que nos dio la afición. Para mí es un orgullo estar en el corazón del sevillismo”, proclama Alfaro. “Cuatro mil sevillistas nos esperaron en Nervión después del derbi sin los nuestros en Heliópolis. Fue impresionante”, añade.

Dominio del Sevilla

“No hay ninguna clave a la hora de preparar el derbi. Yo siempre tuve cuidado de no provocar la ansiedad en el futbolista. Pero la motivación era siempre la misma. Si ganábamos el derbi provocábamos la felicidad del bético y eso era lo más importante para mí”, recuerda Serra, sinónimo de triunfo con el Betis. Las últimas victorias béticas en la época de Setién en el banquillo (3-5 en Nervión y 1-0 en Heliópolis) se dieron también con Serra de director deportivo. El Betis, en su estadio, flojea en los derbis. Solo ha ganado uno de los últimos 15 (1-0 con gol de Joaquín en la temporada 18-19), con siete empates y siete victorias sevillistas.

“Yo jugué derbis con el Sevilla Atlético ante el primer equipo del Betis en la Copa. Los he vivido luego como entrenador y no es un partido más, ni mucho menos. Los de la casa intentábamos transmitir la importancia que este partido tiene para la gente”, aclara Manolo Jiménez, al que contemplan 21 derbis entre jugador y entrenador del Sevilla. “Los tiempos cambian, pero la pasión permanece. Ahora hay menos canteranos, pero al de fuera también le llega”, añade Jiménez.

“Yo tuve la suerte de ganar más derbis que perderlos. Ese de 1995 fue muy especial. También recuerdo uno un año después que nos ganaron con un gol de Suker el Domingo de Feria. Ellos disfrutaron de la Feria y nosotros, que le llevábamos un montón de puntos en la clasificación, nos quedamos en casa”, recuerda Alexis, jugador bético entre 1993 y 2000, posterior entrenador y secretario técnico y ahora nexo de la primera plantilla con el consejo bético.

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