La Roja se reencuentra con Cataluña en Cornellà

Tras 18 años ausente en la comunidad, la selección española se enfrenta este sábado a Albania en el estadio del Espanyol

Los jugadores de la selección española participan en el entrenamiento de este viernes, previo al partido amistoso que jugarán este sábad<<oante Albania en el RCDE Stadium de Cornellá, Barcelona.
Los jugadores de la selección española participan en el entrenamiento de este viernes, previo al partido amistoso que jugarán este sábad<<oante Albania en el RCDE Stadium de Cornellá, Barcelona.Enric Fontcuberta (EFE)

Bajo el azote de un viento frío y molesto, apenas una decena de jóvenes aficionados presencia la llegada de la selección española al Hotel Hyatt Tower, una mole estilizada y grisácea que emerge en el corazón del cinturón industrial de Barcelona. De fondo, las colmenas residenciales del barrio obrero del Gornal (Hospitalet) delatan la ubicación periférica escogida para el descanso de la Roja dieciocho años después de su última visita a Cataluña. El rompedor establecimiento hotelero se encuentra apenas a cinco kilómetros del RCDE Stadium de Cornellà, donde la selección se enfrenta esta noche (19.45, en La1) en partido amistoso a Albania.

Adyacente al coliseo del Espanyol, un centro comercial acoge en sus plantas exteriores la fan zone que ha implantado la federación. En la baja, se exponen la Copa del Mundo conquistada en 2010 y las Eurocopas de 2008 y 2012. La afluencia es mínima a la espera de que hoy los algo más de 30.000 aficionados que espera la federación den colorido y ambiente al regreso de España a Barcelona. “Será una fiesta y espero que estemos a la altura para hacer disfrutar a la gente, son muchos años sin jugar aquí. Todos sabemos las circunstancias que rodean este tipo de citas, pero nosotros lo afrontamos con ilusión. Será algo normal, como tiene que ser”, dijo este viernes Luis Enrique. “Son 18 años los que la selección no está por estos lares, una tierra que adoro. No dudaba de que el estadio se iba a llenar, en Barcelona viví uno de los partidos más bonitos e importantes que he jugado, que fue la final de los Juegos en el 92, en la que ganamos la medalla de oro”, abundó el seleccionador.

La federación, ante posibles intentos del independentismo radical de boicotear la asistencia al encuentro, inició la venta de entradas nada más finalizar la Supercopa de España disputada a mediados de enero en Arabia Saudí. Con precios que van desde los 28 a los 85 euros, de esa primera oleada de comercialización del billetaje se vendieron unas 24.000 localidades. “Ha sido desde el lunes cuando hemos percibido algo más de movimiento en redes sociales del independentismo para animar a la gente a no acudir al partido”, relata un empleado federativo.

La federación se apoyó para esa venta acelerada del billetaje en plataformas como Barcelona con la selección. “Hemos estado en los últimos tiempos empujando para traer a la selección a Barcelona. Reunimos 50.000 firmas y en varias ocasiones nos hemos reunido con el Espanyol y con la federación. Ese empuje ha tenido su efecto”, relata satisfecho Nacho Pla, presidente de la citada de plataforma. “Hemos montado una grada de animación de 1.300 personas, en su mayoría jóvenes. Nos dieron las entradas por adelantado. Antes del inicio del partido desplegaremos un tifo de 1.000 metros cuadrados con un mensaje que aún no podemos desvelar”, prosigue Pla, que sobre posibles altercados que hayan surgido por su iniciativa expresa: “Siempre hay gente que dice que esto es una provocación, pero para nosotros es un sueño. Sentimos que se estaba siendo injusto con los catalanes que quieren ver a la selección, somos muchos y nos sentíamos marginados”.

La elección de Cornellà y no del Camp Nou es significativa. España no disputa un partido en el estadio del Barcelona desde 1980, un amistoso con derrota ante Inglaterra (0-2). Jugar en el coliseo azulgrana generaría más inconvenientes y levantaría más polvareda. “Tenemos una política en la adjudicación de sedes, hubo la petición del Espanyol, la estudiamos y la aceptamos”, explicó ayer el presidente federativo Luis Rubiales durante un acto de patrocinio.

La estrategia de comunicación de la federación para promocionar el encuentro ha apuntado al sentimentalismo. En uno de los vídeos elaborados se relata la historia de un abuelo que no pudo acudir al último encuentro que España jugó en Barcelona, ante Perú (2-1), en 2004, porque momentos antes del partido nació su nieta. El cortometraje finaliza con la asistencia de ambos a la cita. En otro vídeo, los internacionales catalanes presentes en esta convocatoria (Jordi Alba, Dani Olmo, Eric García y David Raya) califican el encuentro de “histórico”.

El trabajo federativo de zapa ha intentado salvaguardar la disputa del encuentro y solapar la indiferencia que entre la gran mayoría de los barceloneses que no se sienten identificados con España causa la presencia de la selección en su ciudad. En Cornellà será otra cosa.

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Sobre la firma

Ladislao J. Moñino

Cubre la información del Atlético de Madrid y de la selección española. En EL PAÍS desde 2012, antes trabajó en Dinamic Multimedia (PcFútbol), As y Público y para Canal+ como comentarista de fútbol internacional. Colaborador de RAC1 y diversas revistas internacionales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Europea.

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