LaLiga Santander jornada 31
Mallorca
Mallorca
Muriqi 68'
1 0
Finalizado
Atlético
Atlético

El Mallorca aplana y derrota al Atlético

El equipo de Javier Aguirre anula al de Simeone, incapaz de crear una sola jugada de peligro

Oblak, superado en el penalti por el lanzamiento de Muriqi.
Oblak, superado en el penalti por el lanzamiento de Muriqi.CATI CLADERA (EFE)

No solo el Atlético sabe negar las esencias del contrario. Lo comprobó este sábado en Mallorca, donde el equipo de Aguirre le dio de su propia medicina. Cerrojo con empate y defensa feroz en el último tercio del partido tras el gol de penalti de Muriqi. Defendió el conjunto local con el mismo empeño gremial que acostumbran los rojiblancos y estos no encontraron una gota de fútbol para inquietar a Sergio Rico. Sin ideas, espeso con la pelota y ni una muesca de brillantez, el equipo de Simeone fue derrotado por un equipo que sumaba 11 derrotas y solo dos victorias en los últimos 13 partidos.

MLLMallorca
Mallorca
1
Sergio Rico, Jaume Costa, Valjent, Pablo Maffeo, Brian, Raíllo, Iddrisu Baba (Grenier, min. 96), Antonio Sánchez (Battaglia, min. 85), Dani, Muriqi y Lee Kang-In (Take Kubo, min. 54)
ATM Atlético
0
Atlético
Oblak, Felipe Monteiro (Renan Augusto , min. 74), Reinildo Mandava, Savic, Marcos Llorente, Carrasco, Koke (Lemar, min. 45), Kondogbia, De Paul (Vrsaljko, min. 62), Luis Suárez (João Félix, min. 62) y Griezmann (Matheus Cunha, min. 45)
Goles 1-0 min. 68: Muriqi.
Árbitro Juan Martínez Munuera
Tarjetas amarillas Dani (min. 43), Vrsaljko (min. 62), Reinildo Mandava (min. 66), Savic (min. 79) y Kondogbia (min. 84)

El varapalo fue doble para los atléticos. El Betis, con su victoria en Cádiz, le acecha a un solo punto, el Sevilla marca más distancias tras imponerse al Granada y la derrota llega a tres días del partido de vuelta con el Manchester City. El esfuerzo defensivo del Etihad pareció dejar desinflado al Atlético. Sin gasolina y tan plano con la pelota como en sus peores días, no le hizo ni un rasguño al bravo equipo de Aguirre. Se jugó a lo que el mexicano propuso y ni Simeone, por más que variara el sistema y bailara posiciones, ni sus futbolistas encontraron forma de generar una jugada digna de gol.

No le quedó más remedio al Atlético que asumir el peso del partido ante la renuncia del Mallorca. Y el equipo de Simeone plasmó otra primera mitad para olvidar. En parte, fue una continuación del romo partido de Mánchester. No hubo un disparo entre los tres palos en toda la primera parte. Los cambios respecto a la última cita europea fueron inanes. Carrasco funcionó poco a izquierda y a derecha, y Luis Suárez pagó la planicie futbolística de Griezmann, Koke, De Paul y Kondogbia. No fue capaz el Atlético de desmontar el muro que le plantó Javier Aguirre. El mexicano planteó un partido muy suyo. Cerró los espacios por dentro y ordenó que los jugadores del Atlético nunca recibieran cómodos cuando el juego pasaba al campo del Mallorca.

No hubo futbolista de Simeone que pudiera recibir y girarse en campo contrario. Tampoco rompían en profundidad. Le faltaba al Atlético todo lo necesario para atacar un encastillamiento como el del Mallorca. No tenía velocidad de balón, ni precisión. Desborde, menos aún. La ausencia de João Félix, dosificado con vistas al miércoles, fue notable en términos de desequilibrio. También la de Correa, sancionado y desenganchado desde que fue relegado a la suplencia. Todo el gobierno del Atlético en la primera mitad fue una concesión del Mallorca de la pelota y de campo de la que no sacó ni un arañazo el equipo de Simeone. Ni siquiera tuvieron que bregar los centrales del conjunto madrileño con el peleón Muriqi en los primeros 45 minutos.

Muro infranqueable

El páramo fue tal, que Simeone sentó a Koke y a Griezmann en el intermedio para buscar más juego con Lemar y más picante en ataque con Cunha. El efecto fue nulo. Emergió un Mallorca más picajoso en las disputas y más decidido a estirar el campo con Muriqi. Oblak tuvo que responder con una buena estirada a una volea de Oliván que se endiabló en la caída de la pelota. Y a Murqi le faltó medio dedo para desviar con la cabeza una falta lateral. Había más actitud que juego en el equipo de Aguirre, pero le dio para sacar de punto al Atlético. Tanto que Simeone tuvo que darle la última media hora a João Félix y Vrsaljko por Luis Suárez y De Paul para recomponerse. El uruguayo se fue registrando el único disparo a la puerta de Sergio Rico. Un cabezazo manso.

Con los cambios recién hechos para tratar de darle un vuelco al juego, Reinildo pisó a Maffeo en su intento por despejar un balón en la frontal del área y el colegiado señaló penalti. Muriqi lo reventó por alto. Con ventaja, el Mallorca afinó aún más su ejercicio defensivo. No pasó nada en los últimos minutos porque el equipo de Aguirre jugó a que eso sucediera y porque el de Simeone no alcanzó a encontrar como provocar que pasara. Se estrelló con un muro infranqueable. El mismo que otras veces ha construido el Cholo y que puso de manifiesto que es más complejo atacar que defender bien.

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Sobre la firma

Ladislao J. Moñino

Cubre la información del Atlético de Madrid y de la selección española. En EL PAÍS desde 2012, antes trabajó en Dinamic Multimedia (PcFútbol), As y Público y para Canal+ como comentarista de fútbol internacional. Colaborador de RAC1 y diversas revistas internacionales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Europea.

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