Los Celtics barren a los Nets

La franquicia de Boston cierra la serie con un contundente 4-0 frente al cuadro de Kevin Durant y de Kyrie Irving en la primera ronda de los ‘playoffs’ de la NBA. Exhibición de Doncic ante los Jazz (33 puntos y 13 rebotes)

Marcus Smart ante Kevin Durant, en el partido entre Brooklyn Nets y Boston Celtics.
Marcus Smart ante Kevin Durant, en el partido entre Brooklyn Nets y Boston Celtics.Brad Penner (USA TODAY Sports)

El talento desestructurado de los Brooklyn Nets sucumbió ante el espíritu corporativo de los Boston Celtics. El equipo de Jayson Tatum, Marcus Smart, Jalen Brown y compañía certificó el fracaso de la tropa encabezada por Kevin Durant y Kyrie Irving, que cayó por 116-112 en el Barclays Center de Brooklyn y se despidió de una decepcionante temporada con un contundente 4-0 en la primera ronda de los playoffs de la NBA. Boston se medirá en las semifinales de la Conferencia Este al ganador de la eliminatoria entre los Bucks y los Bulls, dominada (3-1) por los de Milwaukee, mientras los Nets se marchan de nuevo de cabeza al diván.

“Es duro a nivel emocional”, acertó a explicar Irving tras el histórico desastre de la franquicia de Brooklyn. “Estamos decepcionados y tristes porque no jugamos como equipo”, analizó el base de 30 años, intentando pasar página rápidamente. “A partir de octubre intentaremos armar un buen comienzo, salir con frescura y estar concentrados solo en los resultados y no en lo que dicen los medios”, dijo Irving, que repasó a modo de atenuantes la lista de circunstancias que marcaron la temporada de los Nets, entre otras, su ausencia en los partidos disputados como locales hasta marzo por no cumplir con el requisito de vacunación contra el coronavirus. “Tenemos que afrontar los hechos… Yo estuve fuera, Kev [Durant] estuvo fuera, James Harden fue traspasado… fue una combinación de muchas cosas las que pasaron. Así es difícil dar con la tecla”, afirmó Irving, que pidió de manera abstracta que, a partir del próximo curso, se hable de los Nets “como un equipo” y no como un grupo de estrellas, y recalcó que piensa cumplir con la opción de su contrato para seguir en Brooklyn. “No planeo ir a ningún lado. Estoy ansioso por construir el proyecto con los chicos”, cerró.

Más analítico fue Durant, que en el elogio a Boston destapó todas las carencias de los Nets sobre la pista. “Fueron mejores, no alcanzamos a jugar como ellos. Son la mejor defensa de la liga, tiraron con altos porcentajes, nos mataron con los rebotes y nosotros… nos miramos. No podíamos competir en eso”, aseguró el alero de 33 años, que firmó 39 puntos, siete rebotes y nueve asistencias en el cuarto partido de la serie. “Hay que dar mérito a los Celtics, tienen opciones de hacer algo grande en estos playoffs”, sumó antes de completar un repaso poco autocrítico de la temporada. “No tengo remordimientos, estas cosas pasan”, comentó de forma tajante cuando le preguntaron entre otras cosas por su relación deportiva con Kyrie Irving y James Harden. “Este verano será muy importante para nuestro equipo. Veremos dónde llegamos”, dijo Durant, que mostró su confianza en Steve Nash como la figura correcta para liderar el nuevo proyecto.

Palabras que recogió el propio Nash también con mirada de futuro. “Creo que todos hemos crecido mucho por las adversidades que hemos superado. En esta serie, a estas alturas de la temporada, se ha notado el resumen de todo eso: la falta de tamaño, no tener a dos piezas [Ben Simmons y Joe Harris] de nuestros cuatro jugadores top, tener que dar rotaciones muy largas… Jugamos contra un gran equipo, con jugadores grandes e inteligentes que saben cómo defender y saben hacer de todo. Mis felicitaciones a los Celtics y estoy orgulloso de nuestros jugadores”, repasó el entrenador de los Nets cimentando las ilusiones de cara al próximo curso en los dos jugadores ausentes. “Ben Simmons y Joe Harris nos darán un gran impulso. Veremos cómo se completa el resto de la plantilla, pero deberíamos estar emocionados por recuperarles. Son dos jugadores con tamaño y uno de ellos es All-Star”, incidió. “Esto permitirá a algunos jugadores volver a sus posiciones naturales donde no tienen que defender a jugadores tan grandes durante toda la temporada y tener que forzar más de la cuenta. Creo que nos van a ayudar mucho en el futuro”, completó Nash.

La onda expansiva del traspaso de Harden a los Sixers a comienzos de febrero siguió activa hasta anoche en Brooklyn. Daryl Morey, el ejecutivo que vio encumbrarse a Harden en Houston y ahora ocupa el cargo de presidente de operaciones en los Philadelphia 76ers, culminó su anhelo y además resolvió el problema enquistado con Ben Simmons. El base australiano, de 25 años, una de las estrellas sobre las que los Sixers cimentaron el proyecto iniciado en 2013 para alcanzar la cima de la NBA, bautizado como The Process, pidió el traspaso en agosto del año pasado y después, en octubre, alegó no estar listo mentalmente para jugar. Con el movimiento de piezas, Harden, de 33 años, se marchó a formar dupla con Embiid en uno de los pick and roll más rutilantes de la liga estadounidense. Y en Brooklyn se disolvió el famoso y controvertido Big Three [Harden, Irving, Durant], que evolucionó de la rutilancia al sainete, con el caso del antivacunas Irving como elemento distorsionador. Pero los problemas de espalda de Simmons, número 1 del draft de 2016, le han impedido reforzar a un colectivo erosionado que cerró la temporada recibiendo una goleada histórica de Boston.

Exhibición de Doncic ante los Jazz

Mientras, en el quinto partido de la serie de la Conferencia Oeste entre Dallas y Utah (3-2), Luka Doncic firmó una exhibición que deja a los Mavericks a una sola victoria de superar una ronda de playoffs por primera vez en 11 años. El esloveno, de 23 años, rompió el choque con 19 puntos (con tres triples) en el tercer cuarto y selló una inapelable hoja de servicios con 33 puntos, 13 rebotes y cinco asistencias en la victoria por 102-77 ante los Jazz, que contabilizaron un calamitoso 3 de 30 en triples. Fue el décimo partido de Doncic en los playoffs con más de 30 puntos, para seguir alimentando unos números de leyenda. El esloveno es, junto a Oscar Robertson, el único jugador en llegar a más de 450 puntos, más de 125 rebotes y más 125 asistencias en sus 15 primeros partidos en las eliminatorias por el título (499 puntos, 137 rebotes y 133 asistencias).

En el último cuarto, con el partido ya decidido a favor de los Mavericks, Doncic recibió una dura falta de Whiteside, y cuando sus compañeros corrieron a defenderle se desató una tángana que se saldó con la expulsión del jugador de los Jazz. Donovan Mitchell solo aportó nueve puntos, dos rebotes y una asistencia (con 4 de 15 en tiros de campo) en la franquicia de Utah y se retiró en los últimos minutos del cuarto período con molestias en la pierna izquierda, lo que aumenta los problemas de los Jazz de cara al sexto partido. Jordan Clarxon fue el mejor de su equipo con 20 puntos, tres rebotes y dos asistencias, mientras que Juancho Hernangómez aportó cinco puntos, cuatro rebotes y un robo en 18 minutos en la pista.

“Para ser solo su segundo partido (tras regresar de su lesión muscular), la verdad es que parece que ha estado jugando toda la serie. Su producción, su esfuerzo en la faceta defensiva, sus rebotes… Sin duda es uno de los mejores y esta noche lo demostró”, resumió el técnico Jason Kidd cuando le preguntaron por el despliegue de Doncic.

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Sobre la firma

Faustino Sáez

Es redactor de deportes del diario EL PAÍS, especializado en baloncesto. Además del seguimiento de ACB y Euroliga, ha cubierto in situ Copas, Final Four, Europeos y Mundiales con las selecciones masculina y femenina. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y ha desarrollado toda su carrera en EL PAÍS.

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