El Barcelona de balonmano se arrima a la Final Four de la Champions

El equipo azulgrana, inspirado por Ben Ali y sellado por Pérez de Vargas, logra un buen triunfo en la ida de los cuartos europeos ante el Flensburg (29-33)

Ben Ali bate a Buric en una de las acciones del partido ante el Flensburg.
Ben Ali bate a Buric en una de las acciones del partido ante el Flensburg.FOCKE STRANGMANN (EFE)

El Barcelona tiene a la vuelta de la esquina la Final Four de Colonia después de lograr un triunfo de calado (29-33) ante el Flensburg alemán, rival resultón con una hinchada de campeonato. Fue una victoria autoritaria porque fueron por delante durante todo el encuentro, pero pudo ser definitiva porque llegaron a tener una ventaja de siete puntos en el segundo acto. Nada que empañe, en cualquier caso, el paso de gigante de un Barcelona próximo a conseguir el salvoconducto europeo -la vuelta se juega en el Palau el día 19- y tratar de revalidar el mayor de los laureles.

Rebajado por la acuciante crisis económica del club, el Barça ha perdido potencial deportivo en comparación con los cursos pasados, dirigido ahora por Carlos Ortega porque así lo decidió Laporta cuando llegó a la presidencia por delante de Xavi Pascual, que en el ejercicio anterior alcanzó la perfección al contar todos los partidos por victoria (61). Ya no ocurre lo mismo -perdió en los despachos un encuentro de la Liga Asobal, también la final del Mundialito además de tres duelos en Europa-, pero este Barça va cogiendo color y forma con el paso del tiempo, jugando ya de memoria y destilando un juego que entremezcla paciencia y ritmo en la composición, también electricidad en las contras. Justo lo que padeció el Flensburg.

Con Ben Ali (8 goles) peleando y ganando por su sitio en el pivote y con el brazo como cañón de Mem (6), el Barça desmontaba la defensa alemana casi siempre por dentro, también con unos contraataques fulgurantes, aunque poco apoyado en los extremos. Un inicio en combustión que llevó la contraria a esa estadística que decía que al Barça le costaba empezar los cuartos, pues se puso 1-6 en un santiamén. Ventaja que mantuvo durante todo el primer tiempo -acabó 13-18- porque la defensa funcionó como pocas veces, capaz incluso de rebajar a Jacobsen y a Lasse [apenas jugó el goleador Wanne, que está fichado por el Barça para el próximo curso], también porque Gonzalo Pérez de Vargas se erigió una vez más en un auténtico muro.

Aunque el gol, sobre todo, corría por parte de Ben Ali, que cumplió con creces en el puesto del lesionado Ludovic Fàbregas -también llegó para cubrir la baja de Luis Frade-, imparable en su zona. Y eso que Buric, portero del Flensburg, también dijo la suya, uno de los mejores del planeta bajo palos. Sí que el Barça bajó de piñón -pasó de un 17-24 a 24-27-, pero acabó por destilar una versión bien seria y sólida que ninguneó los intentos de remonte rival, por más que Jacobsen se empeñara en lo contrario (9 goles). Pero Richardson (3) y Aleix Gómez (5) aparecieron en los momentos tensos para sofocar la rebelión.

Tercera vez que se mide con el Flensburg y que vence el Barça en este edición europea -les tocó en la fase de grupos-, ahora con los deberes por rematar en el Palau. Pero este equipo, campeón de Liga (suma 12 consecutivas) y de la Copa del Rey (son nueve), tiene pie y medio en la Final Four de la Champions.

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