Sí, Djokovic está de vuelta

El número uno vence a Tsitsipas (6-0 y 7-6(5), en 1h 38m), logra su sexto trofeo en el Foro Itálico y emprenderá la defensa del título en Roland Garros en plena forma

Djokovic celebra un punto durante la final contra Tstitsipas, este domingo en Roma.
Djokovic celebra un punto durante la final contra Tstitsipas, este domingo en Roma.FABIO FRUSTACI (EFE)

El sol romano de media tarde alumbra a Novak Djokovic, feliz en el centro de la pista, lanzando corazones a la grada y alzando el puño victorioso. Con la sensación de que está exactamente donde quería estar a estas alturas. Después del esperpéntico episodio australiano de comienzos de año, de algún que otro revolcón a su regreso al circuito y de medio año sin levantar ningún título –no lo hacía desde el 7 de noviembre, en París-Bercy–, el número uno derrotó este domingo a Stefanos Tsitsipas en la final de Roma (6-0 y 7-6(5), en 1h 38m) y confirmó que llegará en un magnífico estado de forma a Roland Garros, del 22 de mayo al 5 de junio.

El serbio, de 34 años, emprendió la gira sobre arcilla rodeado de interrogantes, lleno de dudas y con el objetivo prioritario de recuperar la chispa antes del desembarco en París, y a tenor de lo visto en las últimas semanas, viajará más que satisfecho al Bois de Boulogne. Llegará allí con otro trofeo bajo el brazo –sexto en Roma, 38º de un Masters 1000 y 87º de su carrera– y con la certeza de que sus biorritmos competitivos están a punto después de una remontada física y anímica considerable. Sin jugar desde el 3 de diciembre hasta el 21 de febrero, cuando reapareció en Dubái, apenas ha necesitado de un mes para reencontrarse consigo mismo. Él siempre vuelve.

”Después de todo lo que sucedió [en Australia], hasta cierto punto esto supone un alivio. Era importante para mí ganar un gran título, especialmente ahora que se acercan los Grand Slams”, expresó Djokovic, que no cedió un solo set a lo largo de la semana. “Sí, no podría ser mejor”, subrayó. “Confié en el proceso cuando empecé a entrenar en tierra y sabía que era una cuestión de juego, de tres o cuatro semanas, que alcanzara el nivel deseado. Históricamente, siempre ha sido así. Todo lo que buscaba aquí lo he conseguido, es la preparación perfecta para Roland Garros”, agregó el rey del circuito.

Irá Djokovic a París con los deberes bien hechos, cada vez más reconocible y cada vez más fiero, emitiendo señales de que su rehabilitación es un hecho y de que, efectivamente, progresa por el camino adecuado. Tropezó a las primeras de cambio en Montecarlo, contra Alejandro Davidovich, pero a partir de ahí fue afilando su juego y escalando, rehaciéndose punto a punto y partido a partido: final en Belgrado, semifinal en Madrid y este último premio en Roma, donde ya figura oficialmente como el campeón más veterano, con 34 años, 11 meses y 23 días.

Aterrizará Nole en el segundo grande de la temporada cargado de buenos estímulos, afianzado y en clara línea ascendente; habiendo cruzado la frontera de los 1000 triunfos (1.001) como profesional. Su paso por el Foro Itálico ha sido revitalizador. Sorteadas dos pruebas de nivel contra Felix Auger Aliassime y Casper Ruud, el de Belgrado inclinó en 30 minutos el primer parcial ante Tsitsipas y reaccionó en el segundo con fuerza para evitar la prolongación. El griego, de 23 años y que este lunes aparecerá en el cuarto escalón del ranking de la ATP, ingresó en la pista como si ya estuviera derrotado; la grada le despertó y respondió, pero Djokovic le tumbó de manera fulminante.

El griego: “Es una máquina perfecta”

Con autoridad, el balcánico se rehízo y volvió a prevalecer, como ya sucediera en la final del año pasado en Roland Garros. Entonces, Tsitsipas partió con dos sets de ventaja, pero luego fue engullido por el remolino. La grada del Foro Itálico tenía ganas de marcha, por eso de que se estirara la final, pero el duelo no se dilató más. Djokovic festejó su 38º Masters 1000 –registro récord, dos por encima de Rafael Nadal– y subrayó que llega a la hora exacta al lugar adecuado. Nole ya es Nole. Él y Carlos Alcaraz asoman ahora como la doble apuesta más sólida, a solo una semana de una cita que se presenta apasionante.

”Creo que por la forma en la que he estado jugando estas últimas fechas, me consideraría uno de los favoritos”, señaló. “Novak es un Fórmula 1, una máquina perfecta. Él y Alcaraz están a la cabeza. No sé si estaré a su nivel, pero espero poder alcanzarlo”, apuntó Tsitsipas, que este lunes desbancará a Nadal en el cuarto puesto de la lista mundial de la ATP. “Voy a París con la máxima ambición, me gustan mis opciones”, zanjó el serbio, que enlaza 17 cursos ganando al menos un título.

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Sobre la firma

Alejandro Ciriza

Cubre la información de tenis desde 2015. Melbourne, París, Londres y Nueva York, su ruta anual. Escala en los Juegos Olímpicos de Tokio. Se incorporó a EL PAÍS en 2007 y previamente trabajó en Localia (deportes), Telecinco (informativos) y As (fútbol). Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Navarra.

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