El impulso del ascenso y la regeneración del Real Valladolid de Ronaldo

El retorno del Pucela a Primera cicatriza el descenso del curso pasado y afianza las inversiones del club

Un tractor en uno de los campos aledaños al estadio José Zorrilla, donde se erige la ciudad deportiva del Real Valladolid.
Un tractor en uno de los campos aledaños al estadio José Zorrilla, donde se erige la ciudad deportiva del Real Valladolid.Real Valladolid

Es difícil acostumbrarse a ver a Ronaldo Luiz Nazario da Lima, dos veces Balón de Oro y otras tantas veces campeón del mundo, sentado en el palco de estadios humildes como los de buena parte de la Segunda División. El presidente del Real Valladolid desde 2018 volverá a las lujosas tribunas de autoridades en templos como el Santiago Bernabéu o el Camp Nou tras penar un año en la Liga Smartbank, después de que el cuadro vallisoletano goleara este domingo al Huesca en su estadio. El equipo que entrena José Rojo Pacheta ha regresado a la élite 42 jornadas después, siempre peleando con la Unión Deportiva Almería y la Sociedad Deportiva Éibar en un pulso a tres brazos decantado por mínimos detalles y mucha angustia. El Pucela, decimotercer equipo en la historia de la Liga española, comenzará en unos meses su 46ª temporada en Primera buscando afianzarse y que el proyecto que ha renovado la estructura de la entidad goce de estabilidad en lo deportivo.

Los blanquivioleta han cimentado su temporada en buena parte del bloque que la campaña pasada solo ganó cinco partidos de los 38. Entonces mandaba Sergio González, que ha salvado al Cádiz hace una semana, y hoy dirige Pacheta, que sonó para remplazar al primero cuando los pucelanos empezaban a zozobrar. El israelí Weissman y sus 20 dianas, la batuta de Roque Mesa, la constancia de Nacho, el correcaminos Luis Pérez y el colosal El-Yamiq han demostrado un buen nivel, acompañados por buenas noticias como el renacido Aguado, que llevaba dos años en el ostracismo, el olfato del veterano Sergio León y la clase de los fichajes invernales Iván Sánchez y Monchu.

Ahora el Real Valladolid aspira a conservar el bloque y reforzarlo para mantenerse en Primera y, apoyado en la inyección económica que conlleva, crecer de la mano de la ciudad, la decimotercera en población en España. La presencia del Pucela en Primera multiplica la visibilidad de la urbe, llena el Nuevo Estadio José Zorrilla y repercute en la hostelería gracias a los grandes desplazamientos de aficiones rivales que trae consigo.

La nueva dirección que lidera Ronaldo afronta así una reválida. El brasileño fue criticado por el último descenso, cuando optó por no cambiar al entrenador cuando el equipo se hundía. Tampoco ha gustado que el Real Valladolid Promesas, en Primera RFEF, haya perdido la categoría con el exfutbolista y amigo del dirigente Julio Baptista en el banquillo. En el historial de O fenómeno, que recientemente ha comprado el Cruzeiro brasileño, constan dos permanencias, un descenso del primer equipo y otro del filial, además del actual ascenso.

Este hito es la base para imitar en lo futbolístico la notable modernización del club, desde lo institucional a las infraestructuras, que no se ha visto aún avalada por el desempeño sobre el césped. Fuentes internas explican que el club sigue “una hoja de ruta marcada y ya no supeditada a los resultados deportivos”, que ha permitido que, más allá de la categoría donde juegan los futbolistas, los proyectos siguen siendo los mismos. “En Primera se multiplican exponencialmente los ingresos por los derechos televisivos, pero los planes se mantienen”, apuntan estos informadores, que destacan la solvencia económica de un Pucela que hace una década sufría bajo un concurso de acreedores.

El eje del crecimiento vallisoletano pasa por la nueva ciudad deportiva, que bebe de unos fondos CVC que otorgarán unos 40 millones de euros. Las instalaciones están a falta de “burocracia” y refrendarán unas mejoras traducidas en una nueva cubierta para el campo donde juega el Promesas y un nuevo terreno para los profesionales y los canteranos. La nueva ciudad deportiva, valorada en 15 millones, incluye un “miniestadio como eje neurálgico, mejoras en las oficinas y en el entorno del estadio, más campos de entrenamiento y mejores instalaciones”.

El alcalde de la ciudad, Óscar Puente (PSOE), señala que aunque “no hay estudios serios que cuantifiquen la diferencia entre jugar en Primera o en Segunda”, competir contra los grandes significa “un escaparate potente para la marca Valladolid, además de un chute anímico y robustez para el club”. Los mayores ingresos para el Pucela, agrega, repercuten en un gasto mayor para todos los sectores urbanos y “se nota en los comercios o en lo inmobiliario”.

10 millones para renovar el estadio

Al fortalecimiento de la estructura interna, añaden estas fuentes de la entidad, lo acompañan nuevos patrocinadores clave para sustentar estas ideas ambiciosas, como la de crear una base femenina con equipo profesional. El mandato de Ronaldo ha supuesto 10 millones en renovar al José Zorrilla, que cumple 40 años y al que se le ha quitado el foso e incorporado un nuevo drenaje, entre otros arreglos. Los deportistas cuentan con un gimnasio avanzado y un vestuario renovado.

La entidad aspira a comprar el estadio, de titularidad municipal, pero los 21 millones en los que ha sido tasado no convence a los dirigentes, que han paralizado este propósito hasta que se planteen cifras inferiores. Puente coincide en que esa vía está parada y espera que la ciudad deportiva pronto comience a construirse. Con Ronaldo, “un hombre de fútbol que es un icono mundial”, hay “buen tono” porque “impulsa la marca Valladolid y está sentando bases a medio y largo plazo”. De momento esta fase ha comenzado con fútbol vistoso, mucho sufrimiento de la hinchada durante meses y la confianza de no volver a Segunda durante el máximo de años posible.

Puedes seguir a EL PAÍS Deportes en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Sobre la firma

Juan Navarro

Colaborador de EL PAÍS en Castilla y León, Asturias y Cantabria desde 2019. Aprendió en esRadio, La Moncloa, en comunicación corporativa, buscándose la vida y pisando calle. Graduado en Periodismo en la Universidad de Valladolid, máster en Periodismo Multimedia de la Universidad Complutense de Madrid y Máster de Periodismo EL PAÍS.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS