Sachsenring busca al heredero de Marc Márquez

Ningún piloto de la actual parrilla ha logrado ganar en el GP de Alemania, dominado por el piloto de Cervera desde su debut en la categoría reina en 2013

Francesco Bagnaia saluda este sábado antes de la clasificación en el GP de Alemania, en el circuito de Sachsenring.
Francesco Bagnaia saluda este sábado antes de la clasificación en el GP de Alemania, en el circuito de Sachsenring.RONNY HARTMANN (AFP)

A los pilotos les gustaría medirse con Marc Márquez este fin de semana en Sachsenring, pero el káiser del GP de Alemania de MotoGP no podrá defender su corona ahora que arranca la fase de recuperación de su última intervención en el húmero derecho, la cuarta desde que se rompió el brazo en el GP de Jerez de 2020. “Con Marc en la pista siempre es todo diferente, tengo muchas ganas de que esté de nuevo al 100%”, aseguraba Fabio Quartararo a EL PAÍS antes de conocerse la nueva operación del ‘93′.

Precisamente hablaron este sábado Márquez, en sus primeras declaraciones desde la intervención, y el doctor Sánchez Sotelo, encargado de la misma. “Mis sentimientos hasta ahora son positivos, porque no siento dolor. Esto me permite descansar y seguir los consejos de los doctores. Para ellos lo más importante es que esté tranquilo y sea paciente”, explicó el piloto a través de un comunicado del equipo. “Desde hoy, va a empezar a hacer ejercicios controlados de movilización pasiva en el hombro y el codo hasta que pase nueva revisión en cuatro semanas”, detalló el médico.

Alberto Puig, director deportivo del Repsol Honda, compartió los planes del equipo en declaraciones a DAZN: “El médico ya dijo que cuando el hueso esté consolidado y el TAC diga que no hay inconveniente, puede volver”. La idea de la marca nipona es que Marc no fuerce pero pueda correr de nuevo esta temporada para probar y desarrollar la moto de cara al próximo curso, cuando el piloto quiere volver a rendir al máximo nivel.

En el circuito alemán, el piloto de Cervera encadenaba once triunfos consecutivos, ocho desde su debut en la categoría reina en 2013. El dominio del catalán resultaba tan apabullante que la parrilla entera remarcó estos días que una victoria sin él sobre la pista tendrá regusto amargo. “Lo que motivaría es ganar con él en pista, y esto nadie lo ha conseguido”, subrayaba el francés de Yamaha, vigente campeón del mundo y líder del Mundial en 2022 con 22 puntos de ventaja sobre Aleix Espargaró.

El piloto de Granollers, de 32 años, intentó pasar página de su tremendo error en Barcelona, aunque en el paddock se le insistió sobre el tema. Más relajado, el piloto de Aprilia comentó que después de la enorme decepción decidió llevarse a la familia entera a Disneyland París: “Me costó mucho quitármelo de la cabeza, el domingo por la noche no pude dormir, en el test del lunes me costó mantenerme centrado y el miércoles, entrenando con la bici, que es lo que más me gusta, me costaba no pensar en aquello”. Su excelente rendimiento sobre la pista confirmó que sigue centrado en llegar al parón veraniego enganchado al Mundial.

Bagnaia firma la pole en una jornada de récords

En un circuito con ADN Honda, muy revirado y físico para los pilotos, más todavía con el calor achicharrante de estos días, las fábricas italianas demostraron que los avances aerodinámicos las han catapultado en términos de agilidad sobre la pista. Los cambios introducidos en las alas y en el carenado por parte de Ducati y Aprilia situaron a las dos marcas en la lucha por el récord del circuito tanto el viernes como el sábado. Pecco Bagnaia, que se estudió al detalle las tandas de Márquez en todas las sesiones del curso pasado, fue el primero en romper la barrera del 1′20 para pulverizar la mejor marca del gran ausente de la jornada. El italiano y puntal del equipo de Borgo Panigale, que todavía se ve con posibilidades de ganar el campeonato a pesar de estar a 66 puntos de Quartararo, fue el piloto más constante rumbo a la clasificación. En una FP3 de vértigo, con siete pilotos superando el anterior récord de la pista, quedó patente que el dominio japonés es historia en Alemania.

Veloz e hipermotivado, Bagnaia confirmó su buen ritmo firmando la pole position en una sesión retrasada media hora por problemas de conexión a la red eléctrica en el circuito. Cuatro Ducatis se colaron en las dos primeras filas, y la primera Honda fue la de Takaaki Nakagami en décima posición. Quartararo, que fue tercero el año pasado, aguantó sobre la moto con un buen catarro y firmó una meritoria segunda plaza, clave en uno de los circuitos más difíciles a la hora de adelantar. Jonathan Zarco, recién confirmado para 2023 con el Pramac Ducati, logró la tercera posición en parrilla. Su compañero en la formación satélite, el madrileño Jorge Martín, reapareció con una octava plaza tras ser intervenido en el túnel carpiano de la mano derecha sin conocer todavía su futuro. La segunda fila de cara a mañana la ocuparon Espargaró, Di Giannantonio y Miller.

En la clasificación no participó Álex Rins, vencido por el dolor en su muñeca izquierda. Tras romperse la articulación en la primera curva del GP de Catalunya, en una melé que provocó Takaaki Nakagami, el barcelonés quiso forzar para intentar sumar algunos puntos en Sachsenring, a pesar de que en Suzuki preferían no arriesgar tanto. Metido en todos los rumores de mercado, pero todavía sin moto para 2023 como muchos otros pilotos, el catalán quería evitar acumular cinco Grandes Premios sin puntuar, la peor racha de su trayectoria.

Este domingo (14.00, en DAZN), Sachsenring proclamará al heredero de Márquez en la penúltima cita del Mundial antes del parón veraniego. Salvo sorpresa mayúscula, tampoco ganará la carrera una Honda, triunfadora desde 2010 de la mano de Dani Pedrosa y el káiser, que colgó en sus redes una foto de una fideuá de rechupete mientras sus colegas se batían sobre la pista.

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