Así se convenció Ancelotti de que necesitaba a Rüdiger, y así le persuadió de fichar por el Madrid

El técnico llamó al alemán después de eliminar al Chelsea con Carvajal de central, y consiguió que rebajara sus pretensiones económicas

Antonio Rüdiger, en Valdebebas después de su presentación como jugador del Real Madrid.Foto: REALMADRID.COM | Vídeo: REUTERS

La noche en la que el Real Madrid sobrevivió al Chelsea en el Santiago Bernabéu supuso una revelación para Carlo Ancelotti que terminó afectando a Antonio Rüdiger. Aquel 12 de abril salieron como centrales Nacho y Alaba, porque Militão cumplía sanción por la amarilla que había visto en la ida en Stamford Bridge. El español tuvo que retirarse con problemas musculares en el minuto 87, y el Madrid se vio enfilando la prórroga con Dani Carvajal como central, la primera vez en su vida que probaba la posición.

El apaño de emergencia salió bien, con una muy buena actuación de Carvajal, pero el apuro dejó una profunda inquietud en Ancelotti. El equipo no debía seguir manejándose a ese nivel con un catálogo de centrales que completaba Vallejo. Entonces el italiano recordó que muchos meses antes el club había sondeado la posibilidad de contratar a Rüdiger, a quien solo le restaba un año de contrato en el Chelsea. El alemán, de 29 años, lo recordó este lunes en su presentación como futbolista del Real Madrid hasta 2026: “La primera vez que tuve contacto, no yo sino mi agente, fue a principios de septiembre”.

Aquella vía murió enseguida. El agente, Sahr Senesie, que también es su hermanastro, trasladó unas ambiciones económicas muy lejos de la escala madridista, tanto en concepto de una sustanciosa prima de fichaje como de salario, por encima de los 12 millones de euros netos anuales. El interés se enfrió al instante.

Hasta que Rüdiger jugó por primera vez en el Bernabéu el 12 de abril, marcó el 0-2 y contempló cómo el Chelsea, su equipo de entonces, cayó eliminado ante un Madrid con una defensa compuesta por remiendos: Lucas Vázquez, Carvajal, Marcelo. “Marcamos el tercer gol y la atmósfera aún era positiva. Eso fue muy impresionante”, recordó el alemán. Aquella noche sembró una duda en su cabeza: “Jugar en un equipo así...”, suspiró este lunes.

Después de aquella eliminatoria, al repasar el partido, Ancelotti se acordó de Rüdiger, y de que a esas alturas del año todavía no había firmado con ningún club para la temporada siguiente. Entonces, el técnico italiano telefoneó directamente al central, que este lunes subrayó la importancia de la charla: “Hablar con Ancelotti fue el momento más importante. Dije: ‘Quiero jugar para este equipo y con este entrenador”.

El entrenador del Madrid le explicó por qué le quería y para qué, que lo veía como un jugador muy importante, y que su estilo de juego encajaba a la perfección con lo que buscaba para el equipo. “Me dijo que me quería, que confiaba en mis habilidades y que podía ayudarle a él y al equipo. Sinceramente, a mi edad eso es suficiente. Y al final, estamos hablando de Míster Ancelotti”, relató.

Interés del Barça

El italiano también le dijo que creía que aquella era una oportunidad única para él. Rüdiger estuvo de acuerdo: “En el Madrid se trata de ganar. Es lo que han demostrado en los últimos años muy a menudo. Ahora han ganado la Champions. Aunque había muchas dudas fuera del club, lo consiguieron el año pasado. Y es impresionante”, dijo. “Y quiero ser parte de esto”.

En algún momento, el Barça también se interesó por él, como confirmó este lunes, pero el cortejo de Ancelotti había surtido efecto: “Le dije a mi hermano que era el Real o nada”.

Después de hablar con el italiano, que le mencionó las dificultades que suponían las pretensiones económicas trasladadas en septiembre para que pudieran trabajar juntos, Rüdiger dio instrucciones a su agente de que rebajara el caché, lo que revivió el interés en los despachos de Valdebebas. El alemán ni siquiera vio necesario consultar a los excompañeros que ya estaban en el Madrid: Courtois y Hazard, con los que coincidió en el Chelsea, y Kroos, con quien ha jugado en la selección alemana. “Te pueden decir algo, pero tienes que decidir por ti mismo. No hablé con ellos”, contó.

De modo que el 10 de mayo, el alemán ya había pasado el reconocimiento médico y se había comprometido con el Real Madrid. Casi tres semanas después, cuando los blancos disputaron la final de la Champions contra el Liverpool en París, Rüdiger no tenía duda de con quién iba: “Lo que hizo el Madrid en la Champions este año, no sé cómo describirlo, fue increíble. En la final ya sabía que iba a ser jugador del Real Madrid, y les estaba apoyando, y me hizo muy feliz que ganaran. Perdí dos finales contra el Liverpool con mi anterior equipo”, contó.

En la conversación con Ancelotti también hablaron de su encaje en el equipo, pese a que Militão y Alaba hubieran jugado esa temporada a un nivel muy alto. El italiano le señaló la polivalencia de Alaba, que puede desempeñarse como lateral izquierdo, posición en la que se ubicó alguna vez el curso pasado, y donde él más lo había usado cuando coincidieron en el Bayern. No le garantizó jugar siempre, pero le hizo entender que lo quería con él para que fuera importante.

A Rüdiger no le asusta el nivel de los otros centrales: “Tengo confianza. Traigo competencia, que es sana para todo el mundo. Me apetece el desafío”, dijo. “Intento disfrutar la presión. Me siento afortunado de estar aquí y hacer lo que amo. Es bueno tener este tipo de presión. He experimentado otra distinta, peleando por la permanencia. Esta es diferente. Esta presión es buena”.

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Sobre la firma

David Álvarez

Redactor que cubre la información del Real Madrid en EL PAÍS, donde ha sido redactor jefe de la sección de Deportes. Ha cubierto los Juegos Olímpicos y la Eurocopa. Antes trabajó en ABC, El Español, ADN, Telemadrid, y La Gaceta de los Negocios. Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra.

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