El Barcelona presiona a los pesos pesados de la plantilla: “Muchos jugadores se van a tener que bajar los sueldos”

El club acuerda el fichaje de Koundé, que condiciona el estatus de Piqué, mientras que Xavi deja en el banquillo a De Jong, al que se le pide una rebaja salarial o que acepte un traspaso

Koundé ante De Jong, en el duelo entre el Barcelona y el Sevilla.
Koundé ante De Jong, en el duelo entre el Barcelona y el Sevilla.CRISTINA QUICLER (AFP)

El Barcelona alcanzó un principio de acuerdo con el Sevilla por el traspaso de Jules Koundé (París, 23 años). El central llegaría a la entidad catalana a cambio de 50 millones de euros, más otros 10 en variables. Como ya había pasado en la renovación de Dembélé, Xavi Hernández intervino para que el defensa aceptara la oferta del Barça. Esta vez, el técnico no participó en las negociaciones; sin embargo, tras ver como se le escapaba Koulibaly -firmó por el Chelsea-, comenzó a hablar con el central del cuadro andaluz. Y Koundé, que dudaba entre mudarse a Stamford Bridge o al Camp Nou, terminó por aceptar la propuesta del Barcelona la pasada semana. Solo faltaba, entonces, convencer al Sevilla. El Barça lo consiguió este miércoles.

La insistencia de Xavi Hernández por el fichaje de Koundé no fue baladí. De hecho, cuando terminó la temporada pasada, el técnico se reunió con Gerard Piqué para explicarle que ya no sería imprescindible en el once inicial. El central, según publicó en su momento Mundo Deportivo, aceptó el reto: “Tráeme al mejor del mundo que lo haré su suplente”. A Xavi le gustó el desafío. El Barcelona fichó a Christensen y mantiene en la plantilla a Éric García y a Araujo, después de que Lenglet se marchara cedido al Tottenham y Umtiti cayera en la lista de los jugadores descartados para la próxima campaña.

El Barça aprieta a Piqué con Koundé. Pero para que la dirección deportiva azulgrana pudiera abrir (una vez más) la cartera para fichar al central francés, el área económica primero tuvo que (otra vez) vender la semana pasada el 15% de los derechos de televisión al fondo de inversión americano Sixth Street por los próximos 25 años (en junio, a la misma empresa le había vendido otro 10%). El pacto le permite al club catalán ingresar cerca de 320 millones. Alivio económico que se traduce en liquidez para afrontar fichajes y para pagar deuda (se amortizaron 100 millones de deuda), como también en más aire patrimonial. El Barça logrará borrar los números rojos del patrimonio neto.

Sin embargo, el Barcelona todavía tiene una cuenta pendiente: la masa salarial. El club necesita rebajar en 160 millones el dinero gastado en los salarios del primer equipo por temporada, en junio cifrado en 560 millones (incluidos los diferimientos de sueldos, entre los que se encuentra el del Lionel Messi). Entonces, si el club no logra activar una nueva “palanca financiera”, como catalogan a la venta de activos -después de traspasar los derechos de televisión, creen que pueden vender BLM (empresa de retail del club)-, tendrá que traspasar jugadores. El apuntado por la directiva es Frenkie De Jong, uno de los futbolistas con más valor de mercado, por el único que han llegado ofertas al Camp Nou.

El salario de De Jong es de 14 millones de euros brutos anuales. Sin embargo, después de los diferimientos que pactó en 2019, el neerlandés, entre su sueldo y su amortización, tiene un costo de cerca de 40 millones para esta temporada, según el club. La dirección deportiva presiona al jugador para que se baje el sueldo o acepte ser traspasado. Xavi, por ahora, acata la política del club. En los tres partidos de la gira americana, De Jong fue suplente. Y, cuando entró a jugar, lo hizo como central. Le pasó ante el Inter Miami y el Real Madrid, también en la madrugada del miércoles contra la Juve (2-2, en un gran partido de Dembélé). Otro de los apuntados por el área deportiva es Memphis Depay. El delantero tiene un salario elevado, pero no devenga amortización (llegó a coste cero). Y Xavi también le invita a salir. Es curioso el caso del atacante, de esperanza del Barça tras la salida de Messi pasó a ser séptimo delantero.

“Muchos jugadores se van a tener que bajar los sueldos”, advierte el representante de uno de los pesos pesados del grupo. Busquets ya dio el sí. El pivote, en cambio, es intocable para Xavi. No le pasa lo mismo a Jordi Alba. Tras cerrar a Kessie, Christensen, Raphinha y Lewandowski, más atar a Koundé, el Barça quiere fichar a Marcos Alonso y a César Azpilicueta. Refuerzos para poner en jaque el territorio del lateral, intocable en el ala izquierda desde que llegó al Camp Nou en 2012.

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Sobre la firma

Juan I. Irigoyen

Redactor especializado en el FC Barcelona y fútbol sudamericano. Ha desarrollado su carrera en EL PAÍS. Ha cubierto Mundial de fútbol, Copa América y Champions Femenina. Es licenciado en ADE, MBA en la Universidad Católica Argentina y Máster de Periodismo BCN-NY en la Universitat de Barcelona, en la que es profesor de Periodismo Deportivo.

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