Van Vleuten, virtual ganadora del Tour: “Todavía no soy consciente de lo que he hecho”

Como en el Mundial de 2019, la corredora del Movistar atacó a casi 100 kilómetros de meta, cuando todavía quedaban tres ascensiones de primera categoría

Annemiek Van Vleuten viste el maillot amarillo en el podio de Le Markstein.
Annemiek Van Vleuten viste el maillot amarillo en el podio de Le Markstein.Jean Francois Badias (AP)

Sonriente, beso a cámara y puños al cielo, feliz. Annemiek van Vleuten (Utrecht, Países Bajos; 39 años), líder del ránking UCI en el ocaso de su carrera, lo es ahora, también, del Tour de Francia femenino. La mejor ciclista del mundo ha demostrado en el macizo de los Vosgos, prados verdes, bosques y gentío ruidoso, por qué no tiene rival: “Todavía no soy consciente de lo que he hecho. Los últimos días han sido difíciles, con muchos altibajos, pero ganar hoy aquí en solitario es... ¡incroyable! (increíble)”.

La neerlandesa, que emplazó su retirada del ciclismo al término de la próxima temporada, en 2023, tiene todo de cara para ganar el primer Tour de la era moderna, semanas después de hacer lo propio en el Giro de Italia. “Es difícil decir adiós”, dice ella. Si es así, seguro que cuesta menos.

Las lágrimas, esperadas el día de la despedida, son por ahora de alegría. Igual que en el equipo Movistar, que, famélico de buenas noticias, presume del primer maillot amarillo en 14 años: el último lo vistió Alejandro Valverde en la edición masculina de 2008.

Antes de la gesta en Le Markstein, Van Vleuten se mostraba cauta, inquieta. “Me he levantado con un poco de nervios, más de lo habitual”, decía en el rutinario control de firmas. Y añadía: “A veces estoy insegura y a veces no, este Tour está siendo una montaña rusa”.

Y tanto. Este sábado, 3.000 metros de desnivel. En lo que señalaba como el día “más duro” de la presente edición, la neerlandesa ha volado sobre la bicicleta. Así lo demuestran sus datos en Strava, la red social más utilizada por los deportistas —especialmente los ciclistas— para compartir entrenamientos.

En la ascensión al puerto de Pratzelwasel —siete kilómetros al 8,3%—, la del Movistar ha pulverizado el récord de Juliette Labous, corredora francesa del DSM, cuarta en la general del Tour, que subió la cota el pasado mes de mayo en 28 minutos y 12 segundos. Con el primer martillazo en las piernas, en plena sacudida a Vollering, Van Vleuten ha rebajado la marca en más de cuatro minutos: 23m54s.

Después, ya en solitario, como un huracán enfurecido, la neerlandesa, criada en la llanura de Utrecht, ha escalado el Grand Ballon —13,5 kilómetros al 6,7% de pendiente media— en 44m17s, tres minutos más rápido que el anterior récord.

“Cuanto más estimulante es el reto, más me gusta”, dijo Miek, como le gusta que la llamen, al fichar por el Movistar, un equipo sin apenas victorias hasta ese momento en el circuito femenino. Idénticas declaraciones a las que, ambiciosa, dejó antes de subirse a la bicicleta este sábado: “Me gustan los puertos difíciles, me van bien. Cuanto más duro, mejor me siento”.

Ahora, la líder imperial del equipo telefónico, virtual ganadora de la carrera soñada por todos, se confiesa ante el amarillo de su maillot: “Es mi color favorito”. Tras el Giro de Italia conseguido a comienzos de julio, el domingo, 24 horas en las piernas camino a la Super Planche des Belles Filles, broche definitivo de la carrera, Van Vleuten portará la prenda con orgullo antes de ganar su primer Tour de Francia. Una página más para la historia de una carrera memorable.

Puedes seguir a EL PAÍS Deportes en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Sobre la firma

Daniel Arribas

Es periodista en EL PAÍS desde 2021. Ha publicado reportajes en la sección de Madrid y en las páginas de fin de semana. Ahora es redactor de Deportes, donde cubre competiciones de baloncesto, tenis, ciclismo y otras disciplinas. Antes trabajó en El Mundo y Ogilvy.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS