La resistencia de las Bermudas: Casemiro defiende en Helsinki su triángulo con Kroos y Modric

El brasileño recuperó su mejor nivel con el MVP en la Supercopa y Ancelotti empezará el curso del Real Madrid con los veteranos mientras los recambios esperan su turno

Carlo Ancelotti habla con Casemiro, ante Militão, después de ganar la Supercopa de Europa en Helsinki.
Carlo Ancelotti habla con Casemiro, ante Militão, después de ganar la Supercopa de Europa en Helsinki.Sergei Grits (AP)

El miércoles por la noche en Helsinki, después de ganar la Supercopa de Europa, Carlo Ancelotti se sentó en los escalones del podio de la celebración, a charlar un rato con Militão y Casemiro: “Estaba cansado y me he sentado. El problema es que tengo una rodilla que me molesta cuando estoy de pie”, explicó. Es un artificiero capaz de desactivar cuestiones delicadas provocando sonrisas.

Al italiano le duele la rodilla, sí, y se encuentra mejor sentado, pero no elige cualquier sitio para hacerlo. El miércoles el sitio era el costado derecho de Casemiro, el futbolista para el que el Real Madrid ha comprado el repuesto más caro de los últimos tiempos: hasta 100 millones puede llegar a costar Aurélien Tchoaumeni, francés de 22 años, ocho menos que el brasileño.

Esta temporada es la primera en la que el Madrid cuenta con tres recambios de cierto fuste para un centro del campo ya legendario, la tripleta Casemiro-Kroos-Modric. Los tres tenores para Florentino Pérez. El Triángulo de las Bermudas para Ancelotti. “Porque desaparece el balón ahí”, explicó después de ganar a la Juventus en la pretemporada.

El italiano sabe, como lo sabe todo el mundo, que también ellos desaparecerán. Kroos tiene 32 años, Modric cumple 37 el mes que viene. El club tiene en la recámara a Camavinga (19) y Valverde (24). Lo que resulta imposible de determinar es cuándo llegará ese día de la sustitución. Y él no va a precipitarlo.

Ellos se resisten. Lo dijo Modric el día antes de la Supercopa cuando se le mencionaron las rotaciones: “La edad no importa, importa lo que haces en el campo. Me siento muy bien jugando. Hablo con el míster todos los días, vamos a ver cómo lo gestiona. Sabe que a mí me gusta jugar, y que me siento mejor jugando”.

Al día siguiente, Casemiro firmó una estupenda actuación en la victoria contra el Eintracht reconocida con el premio a mejor jugador del partido. Eso le llevó a la sala de prensa, donde reivindicó la vigencia de su banda: “Hay cosas en el fútbol que no se explican, que salen solas. Hablando de Modric y Kroos, que son los mejores del mundo, para mí es un poco más fácil jugar con ellos”, dijo. “Nos entendemos con la mirada. Seremos recordados mucho tiempo como el Triángulo de las Bermudas”.

Al lado de ese tipo se sentó Ancelotti a bromear después de levantar la Supercopa. En las últimas semanas está especialmente pendiente de dar cariño al brasileño, como cuentan fuentes cercanas al jugador, que señalan también lo especial de la relación que mantienen: “Ancelotti es uno de los mejores amigos de Casemiro en el vestuario”, dicen. “Hablan mucho de fútbol, de cuestiones tácticas. Case es ya un entrenador”.

Los lazos entre ellos se han tejido a varios niveles y en distintos escenarios. La esposa del entrenador, Mariann, y la del futbolista, Anna Mariana, ven los partidos juntas en el palco del Bernabéu que comparten por el reparto realizado por el club. Allí ha flotado, por ejemplo, la contrariedad del brasileño las épocas en las que ha jugado menos.

Ancelotti lo comprende bien. De algún modo, se ve reflejado en Casemiro, según explican fuentes cercanas. Ve en el brasileño el tipo de futbolista que él era, con un gran esfuerzo por el equipo acompañado también de calidad. Tiene en la cabeza el natural efecto de la biología en él y en los otros dos vértices del triángulo, pero en su plan no entra precipitar la transición. Su idea ya la expuso el día de su presentación, en junio de 2021, aunque entonces se refería a Bale, Isco y Marcelo: “Hay un juez que no soy yo, que es el campo”.

De momento, tanto él como Casemiro han rebajado el picante del multimillonario fichaje para su puesto: “No le he preguntado si le había picado la llegada de Tchouameni”, dijo después del portentoso encuentro del brasileño contra el Eintracht. “El partido no se ha complicado porque ha vigilado muy bien las transiciones ofensivas. Tchouameni va a aprender mucho y va a mejorar mucho con Casemiro”. Y él coincidió sobre el francés: “Va a ser un jugador importante. No me he picado”.

Su entorno asegura que el extraordinario estado de forma en el que ha regresado de las vacaciones no tiene que ver con que la posible competencia del francés le haya espoleado, y que el centrocampista lleva años pidiendo a la directiva un plan B para su puesto. Si acaso, su mejoría se debe más a que este verano no ha disputado la Copa América como el pasado, cuando perdió la final contra Argentina. Casemiro se ha ejercitado como siempre antes de la pretemporada, en São José dos Campos, en São Paulo, con su preparador y su fisio. También como siempre, Ancelotti empezará esta temporada por la ruta del Triángulo de las Bermudas.

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Sobre la firma

David Álvarez

Redactor que cubre la información del Real Madrid en EL PAÍS, donde ha sido redactor jefe de la sección de Deportes. Ha cubierto los Juegos Olímpicos y la Eurocopa. Antes trabajó en ABC, El Español, ADN, Telemadrid, y La Gaceta de los Negocios. Es licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra.

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