Un Eurobasket con gancho NBA

El torneo arranca este jueves con Jokic, Antetokounmpo y Doncic como símbolos de las estrellas que brillan en la liga estadounidense

Jokic y Antetokounmpo, en un Serbia-Grecia antes del Eurobasket.
Jokic y Antetokounmpo, en un Serbia-Grecia antes del Eurobasket.ANDREJ CUKIC (EFE)

Ni siquiera el mítico Gregg Popovich ha querido perderse el Eurobasket. El entrenador de los San Antonio Spurs y seleccionador de Estados Unidos ha llegado a Milán para presenciar los partidos de la primera fase que se disputarán en la ciudad italiana, una de las cuatro sedes del torneo que arranca este jueves junto a Tbilisi, Praga y Colonia. Allí verá Popovich los vuelos de Giannis Antetokounmpo, la estrella de los Milwaukee Bucks que lidera a Grecia. El dios heleno es uno de los gigantes que visten de lujo este campeonato con mucho aroma a NBA. Anteto comparte podio con Luka Doncic (Eslovenia, Dallas Mavericks) y Nikola Jokic (Serbia, Denver Nuggets) en una colección de astros en la que también destacan los lituanos Domantas Sabonis (Sacramento) y Valanciunas (Pelicans), los franceses Gobert (Minnesota) y Fournier (Knicks), el croata Bogdanovic (Atlanta), el bosnio Nurkic (Portland)…

La pujanza del jugador europeo en la NBA se palpa en un Eurobasket que servirá de ensayo para el Mundial de 2023 y los Juegos de 2024. La liga estadounidense instauró el galardón de MVP, el jugador más valioso de la temporada, en 1956. Tuvieron que pasar 51 años hasta que en 2007 el alemán Dirk Nowitzki derribara la puerta y consiguiera la primera distinción para un baloncestista europeo. Desde entonces, en otras cuatro ediciones el premio ha recaído en un jugador continental, y ha sido en los cuatro últimos años. A James Harden, vencedor en 2018, le relevó el griego Antetokounmpo los dos cursos siguientes (2019 y 2020) y a este el serbio Jokic en los dos posteriores (2021 y 2022). Y Doncic oposita con fuerza a ese número uno.

La estrella eslovena defiende la corona lograda con sus compañeros hace cinco veranos, cuando era una bomba de 18 años a punto de explotar. Desde entonces no se celebra un Eurobasket. Primero la FIBA amplió de dos a cuatro años el paréntesis entre una cita y otra, y luego el aplazamiento de los Juegos de Tokio por la covid obligó a retrasar otro curso el torneo. Cinco temporadas después, la Eslovenia de Doncic ha recuperado al veterano base Goran Dragic (36 años) y es segunda en el ranking de favoritas de la organización, tras Serbia y por delante de Grecia y Francia. España figura en el séptimo escalón.

El reto de los 35 nba presentes será también adaptarse a un estilo de juego menos rápido e individualista y con defensas más cerradas. Pese a todo, cualquiera tiembla ante Jokic, Anteto y Doncic. Joker (27 años, 2,11m) ya probó con Serbia la plata en los Juegos de Río, ha sido cuatro veces all star, mvp de la NBA en las dos últimas temporadas y dueño de un puñado de récords con Denver. Por ejemplo, primer jugador en la historia de la liga con más de 2.000 puntos, 1.000 rebotes y 500 asistencias en una sola temporada. Un ciclón que en junio pasado firmó el mayor contrato en la meca del baloncesto: 264 millones de dólares por cinco años.

Jokic persigue un anillo que Antetokounmpo atrapó en 2021 con Milwaukee. Dos veces el mejor de la temporada y seis veces all star, este ala-pívot de 27 años y 2,11 de ascendencia nigeriana debutó con la absoluta de Grecia hace ya ocho cursos. El mismo compromiso con su selección que luce Doncic, otro de los elegidos. A los 23 años, su crecimiento en la NBA ha sido fulgurante y sus vídeos de canastas inverosímiles en los entrenamientos, sentado en el banquillo o hasta desde el túnel de vestuarios asombran cada vez más. En los Juegos de Tokio anotó 48 puntos en su debut. Hoy (17.15, Be Mad) afrontará un estreno de aúpa contra Lituania.


España presenta un equipo de espartanos. Solo Rudy, con 37 años, sirve de ancla con la generación de oro, y siete de los 12 de Scariolo debutarán en una gran cita. Será en Tbilisi ante Bulgaria (13.30, Cuatro), un rival colgado del ala-pívot Vezenkov, de 27 años, ex del Barcelona y hoy líder en Olympiacos. A la Familia le avala su glorioso pasado. Son los actuales campeones del mundo y los reyes en tres de los cinco últimos Europeos (2009, 2011 y 2015; Francia venció en 2013 y Eslovenia en 2017), pero el reto actual es himalayesco.

“Habrá que sudar la clasificación”, avisa Scariolo, que apunta al futuro: “Estamos en un cambio generacional que va más allá de este campeonato. El objetivo del ciclo son los Juegos. Si vivimos en el pasado, nunca avanzaremos”. “Tenemos una oportunidad de crecer como equipo. Veo ilusión y sacrificio”, afirma Rudy. Con Lorenzo Brown (uno de los 13 estadounidenses nacionalizados que hay repartidos entre los 24 equipos) y Garuba tocados, España abre un camino que le enfrentará también en esta primera fase a Georgia (sábado), Bélgica (domingo), Montenegro (martes) y Turquía (miércoles). Pasan a octavos los cuatro primeros y en el horizonte se avista un cruce con un conjunto del grupo de Eslovenia, Francia, Lituania y Alemania. Un desafío a la altura de un prometedor Eurobasket.

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Sobre la firma

Juan Morenilla

Es redactor en la sección de Deportes. Estudió Comunicación Audiovisual. Trabajó en la delegación de EL PAÍS en Valencia entre 2000 y 2007. Desde entonces, en Madrid. Además de Deportes, también ha trabajado en la edición de América de EL PAÍS.

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