Marc Márquez regresa a MotoGP tras 100 días: “Vuelvo a sentir la adrenalina, estoy ilusionado”

El piloto de Honda dice superar sus expectativas en el retorno a los entrenamientos de competición tras su calvario con el húmero derecho

Marc Márquez, subido a su Honda, en el test oficial de este martes que ha tenido lugar en el circuito de Missano (Italia).
Marc Márquez, subido a su Honda, en el test oficial de este martes que ha tenido lugar en el circuito de Missano (Italia).AFP7 vía Europa Press (AFP7 vía Europa Press)

Esta vez no quería precipitarse, pecar de imprudente, pero ni queriendo es capaz Marc Márquez de rodar tranquilamente sobre una moto. En su regreso a la montura de MotoGP tras más de 100 días sin rodar con ella, el piloto de Cervera completó 39 giros y terminó la primera jornada del test de Misano como la Honda más rápida.

“El resumen es que tenemos que estar muy contentos, con una sonrisa. La primera vez que me he bajado de la moto se me ha dibujado una gran sonrisa en la cara porque vuelves a sentir la adrenalina, estoy contento e ilusionado”, compartía en medio de un gran corrillo de periodistas, muchos más de los habituales en una prueba de estas características.

El octocampeón del mundo fue protagonista desde primera hora de la mañana y saltó a la pista a las 9.45 después de trabajar en profundidad con su fisioterapeuta y charlar brevemente con su jefe de mecánicos, Santi Hernández, y el director deportivo del Repsol Honda, Alberto Puig. Realizó varias tandas de seis vueltas con la moto tal y como la dejó en Mugello, su última carrera este año antes de pasar por quirófano por cuarta ocasión con el objetivo de poner fin a su calvario en el húmero derecho.

“El hueso está 100% arreglado. Todos los músculos funcionan de manera correcta, pero solo he hecho dos semanas de gimnasio y dos días de moto, no me ha dado tiempo a coger fuerza”, afirmó en este sentido. Su última operación sirvió para corregir una desviación en la rotación natural del hombro de 30 grados. Era eso o retirarse por culpa del dolor, como ha reconocido en varias apariciones durante sus tres meses de convalecencia.

Poco pareció importar el tiempo apartado de los trazados a Márquez, que en la segunda tanda ya marcó un 1′32.8 cercano a los cronos de sus compañeros de fábrica durante la carrera disputada el pasado domingo en el mismo escenario. No satisfecho con ello, y a pesar de una cierta rigidez sobre la moto, el catalán logró en la vuelta 28 de su peculiar prueba el mejor tiempo de la mañana para las Honda, un 1′32.3 que se quedó a una décima de la mejor vuelta de Álex, su hermano y piloto del equipo satélite de la marca, en la clasificatoria del sábado. “Es como el primer día que vas a esquiar en invierno, en la primera bajada vas muy rígido y poco a poco te vas soltando. No se te olvida ir en moto pero vas más rígido de lo normal”, analizó.

En la sesión de la tarde, donde no rodó, su compañero de box Pol Espargaró bajó el crono a un 1′32.1, y el líder del día fue un Pecco Bagnaia intratable y a un segundo de Marc con un 1′31.2. “Enseguida me he puesto en tiempos aceptables y ya hemos empezado a probar cosas, que no era el plan principal. Hoy habíamos previsto rodar para adaptarme a la moto, pero cuando he visto que ya estaba en tiempos rápidos hemos podido probar algunas cosas”.

Después de pedirle a su equipo un cambio significativo y a la europea, Honda puso a disposición de sus pilotos varias piezas nuevas. Entre ellas destacaron varios componentes aerodinámicos y sobre todo un basculante de Kalex, un elemento sorprendente dado que se trata de una pequeña factoría alemana, normalmente alejada de las consideraciones de las grandes fábricas japonesas.

También probaron, como todos, el primer prototipo de cara a 2023, un curso en el que Márquez deposita muchas esperanzas después de dos temporadas peleado con problemas de diversas índoles. Entre la diplopía, varios costalazos tremendos y las recurrentes molestias en el brazo derecho, hace mucho que no disfruta sobre una moto, su primer objetivo en su retorno.

Aunque muchos dan por hecho que estará en el GP de Aragón el próximo 18 de septiembre, el buque insignia del campeonato, como demostró el revuelo mediático por su presencia en el test de Misano, si que se muestra cauto ante los micrófonos. “El plan de hoy era este, y ha salido como esperábamos. Ahora el plan es dar más vueltas mañana, veremos cómo me levanto y si puedo hacerlo. Luego el fin de semana tocará entender cómo reacciona el brazo y el cuerpo, y ahí decidir si tiene sentido ir a Aragón o es mejor esperar”, compartió poco después de bajarse de su bestia.

A pesar de sus palabras, las imágenes traicionan la ambición de un piloto siempre dispuesto a distorsionar los límites encima de la moto. Él espera regresar pronto, y se le ve en el buen camino y sonriente. Dorna y el resto de actores del Mundial también le quieren de vuelta cuanto antes, ya que sin él el espectáculo no es el mismo.

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