Mbappé reconoce que Macron lo persuadió de no fichar por el Real Madrid

El delantero francés dice que el presidente de la República le llamó para pedirle que renovara por el Paris Saint-Germain y esperase a más tarde para emigrar a otra liga

El presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, junto al delantero del Paris Saint-Germain Kylian Mbappé.
El presidente de la República Francesa, Emmanuel Macron, junto al delantero del Paris Saint-Germain Kylian Mbappé.DENIS BALIBOUSE

Dice Pelé que rechazó una oferta de Santiago Bernabéu para jugar en el Madrid porque le gustaba la vida en el trópico y el arroz con frijoles que preparaba su mamá. Medio siglo después, Kylian Mbappé, el jugador europeo que más se ha asemejado a Pelé, asegura que no fueron las costumbres lo que le ataron a París cuando el Madrid le hizo la oferta para ficharlo, sino su condición de patrimonio nacional de Francia.

“Jamás imaginé que iba a hablar con el presidente sobre mi futuro, sobre el futuro de mi carrera, así que es algo loco, realmente algo loco”, dijo Mbappé, que ha reconocido este martes, en una entrevista en The New York Times, que fue el propio Emmanuel Macron, presidente de la República, quien le llamó para convencerle de permanecer en el Paris Saint-Germain.

Cuando el 21 de mayo el PSG anunció la renovación, el jugador hacía semanas que estaba convencido de que su destino sería permanecer en Francia. Así lo aseguran fuentes próximas al futbolista y personas vinculadas al club, que indican que los contactos de Macron con Mbappé se multiplicaron desde el verano de 2021, a veces con mensajes de texto por vía telefónica. Lo reconoció Macron hace un mes y Mbappé suministró algunos detalles en la entrevista que concedió al NYT en su sede de Manhattan, este verano: “Él me dijo: ‘Quiero que te quedes. No quiero que te vayas ahora. Eres muy importante para el país. Tienes tiempo para irte, puedes quedarte otro poquito”.

“Por supuesto”, concluyó el delantero, “cuando el presidente te dice eso, eso cuenta”.

El fútbol que encumbró a Pelé dejó de ser un juego para convertirse en una industria con peso político global en la era de Mbappé. En este nuevo orden, el delantero que con 18 años consiguió la Copa del Mundo con la selección de Francia, para gloria del Gobierno de Macron, ha cimentado una reputación de hombre de Estado prematuro. Su relación con el presidente que le recibió en el Palacio del Elíseo en las festividades que sucedieron al Mundial de 2018 no pudo resultar más inoportuna para los intereses de Florentino Pérez.

Empeñado en convertirle en la estrella indiscutible de su equipo, el presidente del Madrid insistió en contratarle en sucesivos avances, entre la primavera de 2021 y la primavera de 2022. Las ofertas se sucedieron a ritmo de vértigo. Nunca en la historia del deporte se alcanzaron cifras más elevadas para pagar los servicios de un deportista. Fuentes próximas al futbolista indican que el Madrid llegó a proponerle un contrato de 40 millones de euros netos por temporada en concepto de salario y el disfrute del 100% de sus derechos de imagen, además del pago en efectivo de 200 millones de euros en calidad de prima de fichaje, ya que el pasado 1 de junio se habría quedado libre.

El consejo del tío Pierre

Finalmente, Mbappé se quedó en Francia. Y no fue por dinero, según sus palabras, sino por “el proyecto deportivo”. Lo persuadieron una larga lista de personalidades consultadas a propósito. Sergio Ramos, Messi y Zidane le advirtieron de que el Madrid necesitaba una renovación generacional profunda en su plantilla para poder aspirar a la Champions en el próximo lustro. Esta versión gozó del respaldo de sus padres y de su tío Pierre Mbappé, hermano mayor de su padre, exjugador, exentrenador, presidente del Ivry, de Quinta División, y asesor del Mónaco.

La opinión de Pierre solo pesó un poco menos que las palabras de Macron. Lo atestiguan personas de máxima confianza de su abogada, Delphine Vertheyden, maravillada ante la invitación de los príncipes de Qatar —los dueños del PSG— que la invitaron a Doha en abril para ofrecerle palancas financieras dignas de Estado aliado para explotar los derechos de imagen de su cliente.

Bajo la égida del presidente de la República, el futbolista más pretendido de Europa aceptó el contrato que le ofreció el PSG que dirigen los príncipes de Qatar: tres años a razón de 40 millones netos cada uno, 130 millones de prima de fichaje, y el 100% de los derechos de imagen que sea capaz de comercializar, un capital que sus abogados estiman que rendirá en torno a los 70 millones de euros por año hasta el Mundial de 2026.


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Sobre la firma

Diego Torres

Es licenciado en Derecho, máster en Periodismo por la UAM, especializado en información de Deportes desde que comenzó a trabajar para El País en el verano de 1997. Ha cubierto cinco Juegos Olímpicos, cinco Mundiales de Fútbol y seis Eurocopas.

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