Las árbitras se declaran en huelga y paralizan el inicio de la Liga

La patronal del fútbol femenino acusa a Luis Rubiales de instigar la medida y amenaza con tomar medidas legales contra las colegiadas

La asistente Guadalupe Porras (d) y la árbitra Marta Huerta.
La asistente Guadalupe Porras (d) y la árbitra Marta Huerta.Rodrigo Jiménez (EFE)

Las árbitras y asistentes de la Primera División femenina se plantan y van a la huelga, tras decidir este jueves de manera unánime no dirigir ningún encuentro de este campeonato en las “condiciones actuales de indefinición de su situación laboral y económica”. El inicio del campeonato estaba previsto para este fin de semana después de las polémicas que ya suscitó, entre la Federación Española de Fútbol y la Liga Profesional de Fútbol Femenino (LPFF), por la potestad del calendario y donde se debía celebrar el sorteo. Bajo ese clima de guerra tuvo que intervenir el Consejo Superior de Deportes.

“En el contexto de una nueva competición profesional, consideramos que el arbitraje femenino debe tener unas condiciones mínimas para el ejercicio de nuestra actividad. No es concebible que el estamento arbitral sea el único que quede al margen de un crecimiento que consideramos tan justo como necesario”, comunicaron las colegiadas. Actualmente, las árbitras cobran entre 300 y 160 euros por partido”. Estas aseguran que “desean prestar el mejor servicio posible al fútbol” y entienden que eso pasa “necesariamente por tener unas condiciones laborales mínimas, asimilables a las del estamento arbitral de la competición profesional masculina”.

En su opinión, eso “implica poder disponer de unas condiciones laborales asimilables que nos permitan dedicar el tiempo necesario imprescindible que requiere estar en una competición profesional”. “Estamos deseando volver a pisar los terrenos de juego, pero con las condiciones adecuadas”, concluyen las colegidas.

La respuesta de la patronal del fútbol femenino no se hizo esperar mediante otro comunicado en el que carga contra el presidente federativo, Luis Rubiales, al que acusa de haber instigado la huelga.

“La profesionalización del deporte femenino vuelve, lamentablemente, a vivir un nuevo episodio de bochorno, nuevamente liderado por el Presidente de la RFEF, Luis Rubiales, que de nuevo vuelve a utilizar a la mujer como ariete para conseguir su único objetivo, destruir el fútbol femenino español e impedir que el fútbol profesional femenino crezca de la manera que lo está haciendo”, reza el escrito de la LPFF antes advertir y matizar:

“El colectivo arbitral está siendo engañado por el Presidente de la RFEF y por su equipo directivo. Representantes de la LPFF y de la RFEF vienen negociando desde hace tiempo diversas cuestiones de índole organizativo, entre las que se encuentran pactar las condiciones económicas del colectivo arbitral. Y, en el marco de estas reuniones, la LPFF trasladó hace dos días una importante propuesta a los representantes de la RFEF, por la cual el equipo arbitral pasaría a cuadruplicar sus emolumentos, priorizando un acuerdo inminente sobre las condiciones de las árbitras y ofreciendo negociar el resto de aspectos relacionados con la función arbitral para la próxima semana. Lamentable, aunque no sorpresivamente, no se ha tenido ni siquiera respuesta por parte de los directivos de la RFEF”.

“La LPFF, a pesar de no haber recibido respuesta alguna, nunca se ha cerrado a seguir negociando, y dado que, por lo que parece, el colectivo arbitral no ha debido ser informado de dicha oferta, invitamos a las árbitras a sentarse directamente con la LPFF para que puedan conocer de primera mano la oferta y continuar las negociaciones directamente con ellas. Los Clubes de la Liga F siguen con su planificación deportiva y planes de viajes previstos y comparecerán en los días y horas fijadas para la disputa de sus encuentros de la Jornada 1, como es su obligación, y como también lo es de los equipos arbitrales oficialmente designados por el Comité Arbitral esta misma semana. En este sentido, desde la LPFF se quiere recordar que la función arbitral es una función pública delegada, por lo que, si por cualquier motivo la jornada no llegara a disputarse, desde la LPFF y sus Clubes se iniciarán todas las acciones legales, disciplinarias y de daños y perjuicios, contra todos aquellos y aquellas que incumplieran sus funciones o hubieran participado en, o instigado a tal incumplimiento”.

“El proyecto del fútbol profesional femenino es un proyecto de todos y de todas. De los Clubes, de las futbolistas y de las árbitras. Y todas las partes deben sumarse a esta histórica profesionalización que debe ser progresiva y sostenible. Sólo así se conseguirán los grandes objetivos con los que todos y todas soñamos”.

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