Miller gana, Márquez roza el podio y Quartararo sale reforzado en un GP de Japón frenético

El piloto australiano triunfa para Ducati, que se desespera ante la caída de Bagnaia en la última vuelta en el primer día sin puntuar esta temporada para Aleix Espargaró

Jack Miller celebra su triunfo en el GP de Japón este domingo.
Jack Miller celebra su triunfo en el GP de Japón este domingo.ISSEI KATO (REUTERS)

En un GP de Japón con giros de guion constantes, ni Marc Márquez ni ninguno de los favoritos al título lograron la victoria en una carrera bajo un sol de justicia. Rápido como el paso de los dos tifones por Motegi esta semana, el australiano Jack Miller se escapó en solitario desde las primeras vueltas y logró su primera victoria en más de un año. Aunque ganó la Ducati de fábrica, el dominio de la marca italiana no fue avasallador como en las últimas pruebas, y la libertad de acción para sus pilotos hizo sufrir de lo lindo a sus máximos responsables.

Hubo primero una batalla entre Miller y Jorge Martín, tercero en su retorno al podio siete carreras después, pero sobre todo una lucha impresionante entre Pecco Bagnaia y Enea Bastianini. En el box de los italianos, los capos de Borgo Panigale ponían cara de póker mientras sus dos pilotos con opción al título se adelantaban el uno al otro en la lucha por la undécima plaza. Luego, en el tramo final, fue Pecco el que le devolvió la jugada a su futuro compañero. Una caída en la última vuelta, cuando perseguía al líder del campeonato Fabio Quartararo, dejó un regusto agridulce a la fábrica vencedora. Después de desplomarse, el turinés se aplaudió a sí mismo, enfadado y frustrado: “La he cagado. He pedido perdón a todo el equipo”. No encontró ritmo en toda la carrera y quizás los suyos se dieron cuenta de que deberán gestionar con mayor sabiduría las hostilidades entre sus pupilos si quieren ganar el título que se les resiste desde hace 15 años.

Con la lucha por el Mundial dividida en varios estratos, la peor parte se la llevó un Aleix Espargaró que no pudo salir desde su sexta plaza en la parrilla. El de Granollers tuvo un problema electrónico en la vuelta de calentamiento y entró al pitlane a toda prisa para subirse a la segunda moto. Los ingenieros habían cometido un error de calado al dejarse puesto el mapa de ahorro de combustible, que no puede ser desactivado por el piloto. Entre los nervios y el enfado, tiró al suelo la máquina mal programada y empezó la operación remontada. De la última plaza pasó a la decimosexta, una nueva oportunidad perdida dado el mal rendimiento de sus rivales en el trazado nipón. Les precedía antes de la salida, pero el piloto de Aprilia se quedó sin puntuar por primera vez este año.

“Estoy bastante triste, ha sido un error humano y luego tú, como piloto, ya no puedes hacer nada”, comentó tras asegurar que se veía con ritmo para ganar. A quien mejor le salió la jugada fue a un Quartararo que siendo octavo y poco competitivo ganó algo de distancia respecto a sus perseguidores: Pecco está ahora a 18 puntos, Aleix a 25 y Bestia a 49. “Si tenemos en cuenta las circunstancias, es mejor sumar ocho puntos que perderlos. Pero también es frustrante”, valoró el francés, vigente campeón del mundo, que estuvo a punto de ser arrollado por Bagnaia en su accidente.

Fuera de la lucha por el título, pero por delante de todos los candidatos, Marc Márquez celebró como un triunfo su cuarto puesto de mérito en casa de Honda. El de Cervera sufrió en el giro inicial por un problema de configuración y cayó de la primera a la quinta plaza en el primer paso por línea de meta. Aunque parecía que le iban a pasar por encima, hizo una carrera inteligente y se dosificó, consciente de sus carencias físicas. Su tanda más larga desde su reaparición era de 7 vueltas, y la carrera de este domingo representó para su brazo una prueba de esfuerzo el triple de exigente. “La sensación del fin de semana es muy buena”, reconocía el 93. La buena gestión de su físico le permitió terminar con el mejor sabor de boca posible. Adelantó a Miguel Oliveira a dos vueltas del final y celebró el mejor resultado de la marca de Hamamatsu en diez carreras. “Es algo que no podía hacer desde hace mucho tiempo, más bien me atacaban a mi”, aseguraba sobre la pasada. Él no fue la única buena noticia para el Repsol Honda: Pol Espargaró (12º) también logró su mejor posición en nueve pruebas.

Otra de las sorpresas en este frenético retorno a Motegi tres años después fue el increíble rendimiento de las KTM, con Brad Binder celebrando con razón un segundo puesto de mucho mérito. Para Suzuki, que se despedía de la categoría reina ante su público, todo fue de mal en peor. A Tetsuta Nagashima, sustituto de Joan Mir, se le incendió la moto; Álex Rins pinchó rueda y tuvo que abandonar para desesperación de la afición japonesa. Con el Mundial todavía al rojo vivo, los equipos desembarcan este mismo lunes en Tailandia para preparar ya la tercera carrera consecutiva en tres semanas.

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