La lluvia comprime el Mundial de Moto GP: Oliveira gana en Tailandia y Quartararo descarrila

El portugués de KTM da una exhibición en Buriram, Marc Márquez termina quinto y Pecco Bagnaia se queda a dos puntos del liderato tras el cero del francés

Miguel Oliveira curza la meta por delante de Jack Miller durante el GP de Tailandia este domingo.
Miguel Oliveira curza la meta por delante de Jack Miller durante el GP de Tailandia este domingo.MANAN VATSYAYANA (AFP)

La lluvia dio un nuevo tumbo al Mundial de MotoGP, que en Tailandia volvió a apretujarse con el podio de Pecco Bagnaia y el enigmático cero de Fabio Quartararo, todavía líder del certamen con tan solo dos puntos de margen sobre el italiano. Miguel Oliveira, que ganó este año en Indonesia sobre el agua, dio otra alegría mayúscula a KTM antes de su partida el próximo curso al proyecto satélite de Aprilia. Jack Miller, triunfador en Japón, fue segundo tras mantener una preciosa lucha con el portugués y llega en racha a dos semanas muy importantes de su vida: la próxima se casa y luego visitará Phillip Island, su gran premio de casa.

En una carrera a ciegas, ya que ninguno de los pilotos había rodado en mojado a lo largo del fin de semana, el vigente campeón del mundo se llevó un buen susto sobre un piano resbaladizo nada más salir. En el primer giro cayó de la cuarta posición a la 17ª, donde terminó la prueba, desesperado, a 12 segundos de su compañero Franco Morbidelli (12º). La salida se retrasó más de una hora por el aguacero tropical que cayó sobre el Chang International Circuit. Ya en la parrilla, Aleix Espargaró se fue a buscar a Quartararo para discutir sobre las condiciones de pista. “¡Tenemos que decirlo, casi choco contigo!”, le espetó tras dos vueltas de reconocimiento. El punto más delicado era la curva 3, donde la visibilidad era escasa y los comisarios tuvieron que trabajar para desencharcar la superficie y contentar así a los competidores.

Marc Márquez se lo pasó pipa animando a las gradas desde el garaje, dibujando corazones con las manos a través de la señal de televisión y luego haciendo flexiones para calentar los brazos tras la larga espera. La lluvia le dibujó una sonrisa, a sabiendas de que su físico y moto agradecerían la carrera en mojado, que terminó en una meritoria quinta plaza tras dar guerra a Bagnaia. “Una semana de descanso me vendrá muy bien, y a ver si en Australia podemos dar otro paso”, comentó el de Cervera, pensando ya en el podio. Johann Zarco, que llegó como un cohete, aprovechó su colada a seis vueltas de la conclusión para rebasarle y dar visibilidad, por primera vez este año, a las órdenes de equipo. “Nos dejan libertad para luchar por la victoria, pero para otras posiciones debemos ser más calculadores. Hay que respetar a Pecco, que es el referente de Ducati”, explicó el francés del Pramac. Se conformó con la cuarta plaza y no intentó meterle la moto al puntal de su fábrica, extasiado tras corregir en Tailandia su caída hace una semana en Japón: “Ese enfado me ha permitido acercarme a la cabeza aquí. Antes de la carrera, Jack se me ha acercado y me ha dicho que confíe más en mí mismo en estas condiciones”.

En una prueba de supervivencia para él, Espargaró también minimizó daños y logró una undécima plaza que le permite recortar cinco puntos a Quartararo, de nuevo a menos de una carrera de distancia (20 puntos). El de Granollers partía 13º con una Aprilia que no rindió por culpa de una mala elección de carcasas. Tras golpear a Brad Binder y ser sancionado con una long lap –una vuelta larga que cumplió en el décimo giro y le hizo pasar de la décima a la 14ª plaza–, logró una vez más minimizar daños. Con tres carreras por disputarse, Il Capitano sabe que deberá volver a las posiciones de podio en Australia y Malasia si quiere soñar con el título en Valencia: “Nunca hay que tirar la toalla”.

Notables fueron también los rendimientos de Maverick Viñales, séptimo tras partir 17º, y Álex Márquez, octavo tras salir 20º con la Honda satélite. Enea Bastanini fue sexto a pesar de que él mismo apuntó a las condiciones de mojado como su gran asignatura pendiente.

Izan Guevara acaricia el título de Moto3

El talento mallorquín salvó un fin de semana complicado con una quinta plaza antes del diluvio que trastocó las carreras de Moto2 y MotoGP. Guevara necesitará arañarle dos puntos más a Dennis Foggia, el ganador de la prueba en Buriram, para proclamarse campeón del mundo en Australia. Una victoria sería la vía más rápida, pero varias combinaciones le bastarían en Phillip Island. En la categoría intermedia, el Mundial sigue apretado después de la irrupción de la lluvia, que obligó a dar por buena la carrera tras ocho vueltas. Se repartieron la mitad de puntos y Tony Arbolino se alzó con el triunfo, con Filip Salac segundo y Arón Canet tercero. “Era como pilotar una moto de agua”, constató el valenciano. Augusto Fernández, líder del certamen, fue séptimo justo por detrás de su gran rival por el campeonato, Ai Ogura. El japonés tan solo le recortó medio punto en la tabla y está a 1,5 del piloto madrileño con tres carreras por disputarse.

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