Rins brinda por Suzuki, Márquez vuelve al podio y Bagnaia agarra el liderato en el GP de Australia

Primera victoria para la marca japonesa en su año de despedida tras un duelo entre los dos españoles y el italiano, líder del mundial tras la caída de Quartararo y el desplome de Espargaró

El español Àlex Rins durante la carrera de este domingo en el Moto GP de Australia, en Phillip Island.
El español Àlex Rins durante la carrera de este domingo en el Moto GP de Australia, en Phillip Island.JOEL CARRETT (EFE)

Àlex Rins quería despedirse con un triunfo de la marca que apostó por él en Moto GP y lo consiguió tras marcarse una carrera de mucho mérito y batirse en duelo con Marc Márquez y Pecco Bagnaia, nuevo líder del campeonato del mundo, en un GP de Australia trepidante. El de Suzuki aupó hasta la victoria a los japoneses a tres carreras de la despedida del fabricante, que en mayo sorprendió al paddock y a sus propios trabajadores al anunciar su marcha precipitada a finales de curso. 728 días después, ya como padre, pudo celebrar y dedicar el éxito al pequeño Lucas. “Nos la merecíamos. Se la dedico a todos los trabajadores del equipo, la última de Suzuki en Phillip Island ha sido preciosa”, declaró exultante después de gritar en el podio el nombre de su hijo.

Detrás suyo, el buque insignia de Honda devolvió a la marca del ala dorada al podio, el número 100 de su trayectoria en la categoría reina y el 139 de su palmarés mundialista, una cifra que le iguala a Ángel Nieto como el quinto piloto con más podios de la historia. Más allá de los números, la competitividad del de Cervera y su segundo puesto, luchando en el cuerpo a cuerpo con los mejores, confirmó que está de vuelta. Sea o no el mismo tras su cuarta operación en el húmero que le ha fastidiado los dos últimos años, su talento sigue acaparando todas las miradas. “Hemos vuelto a estar ahí, el espectáculo ha estado ahí. Me lo he pasado muy bien y es muy especial para mí estar aquí”, deslizó con una sonrisa de oreja a oreja, señal inequívoca de sus sensaciones sobre la moto.

Los dos pilotos españoles se inmiscuyeron en la lucha por el mundial, apretado como nunca y con un nuevo giro de guion de calado tras la carrera en el trazado australiano. Pecco Bagnaia se conformó con el tercer cajón a sabiendas de que Fabio Quartararo, vigente campeón, se había caído en la vuelta 11. Víctima de los nervios y la precipitación tras bajar de la quinta a la vigésima plaza por una pasada de frenada en el cuarto giro, el francés intentó remontar a la desesperada y terminó en la grava. “Es un error mío, pero no me ayudan tampoco los problemas que arrastro con la moto”, decía el referente de Yamaha, que en las últimas ocho carreras ha concedido 103 puntos al turinés. Ya como líder del certamen, el puntal de Borgo Panigale comentó su aproximación a la carrera: “Quería ganar, pero no he querido arriesgar y hacer algo estúpido. He cometido muchos errores ya y hoy no tocaba”.

Lleva razón el piloto de 25 años, que después de agarrarse al podio llegará al GP de Malasia con opciones matemáticas al título a pesar de haber caído en cinco ocasiones esta temporada. Tras el cero de Quartararo y la novena plaza de Aleix Espargaró, decepcionado y cabreado por “estar dejando escapar el mundial” con Aprilia, el italiano goza de 14 puntos de margen al frente de la clasificación. El de Granollers, a 27 puntos de la cabeza, necesitará un milagro para proclamarse campeón. “Cuando la moto no va rápido y no funciona, da rabia”, se lamentó al quejarse de los problemas de tracción y señalar otro error de configuración de los ingenieros de Noale. Bagnaia podría entrar en la historia del motociclismo con una victoria y el vigente campeón fuera del podio el próximo domingo en Sepang, un circuito donde ya logró su título de Moto2 en 2018. 15 años después, un nuevo título de pilotos, el que perdura en la memoria, está a tiro para Ducati. A pesar de su dominio en equipos y constructores, a la escuadra de Bolonia le ha faltado encajar las piezas y algo de suerte hasta ahora para rematar la faena.

Por detrás, tras una carrera antológica y muy apretada, Marco Bezzecchi confirmó su título de novato del año con una cuarta plaza seguido por otras cuatro máquinas de Borgo Panigale. Jorge Martín, que partía en la pole position, sufrió un bajonazo en el segundo tramo de carrera tras mantener una bonita lucha con el grupo delantero y terminó séptimo. En esa posición llegó a rodar también Álex Márquez, que cometió un error de bulto y se llevó puesto en la vuelta 9 a Jack Miller, uno de los hombres de moda. Recién casado y en plena racha de resultado, el australiano se vio de repente en el suelo en la curva 4, la misma que el circuito ha renombrado con su apellido para honorarle. El hermano de Marc, sancionado por la acción deberá cumplir una vuelta larga de sanción en la próxima cita

Además del triunfo de Rins que hizo derramar algunas lágrimas entre los integrantes del equipo Suzuki, las noticias también fueron relativamente positivas al otro lado del garaje. Joan Mir, contentísimo por su retorno a la competición tras cuatro carreras fuera por lesión terminó frustrado por la presión de los neumáticos. Tras pasar de la 14ª plaza a la octava en el primer giro, se desplomó hasta la 18ª por un error al hinchar las gomas con un manómetro estropeado. Igualmente, se vio en forma y además pudo celebrar el título de Moto3 de su paisano Izan Guevara.

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