Quartararo atrasa el alirón de Bagnaia, que gana un tenso GP de Malasia

El francés de Yamaha no desiste en su defensa del campeonato del mundo y aguanta en el podio de Sepang para evitar la coronación del italiano con Ducati

Pecco Bagnaia celebra la victoria en el Gran Premio de Malasia este domingo
Pecco Bagnaia celebra la victoria en el Gran Premio de Malasia este domingoHASNOOR HUSSAIN (REUTERS)

Entre los nubarrones y el calor tropical en el asfalto de Sepang, la tensión se podía mascar en una carrera de gestión de nervios con el título en juego. Pecco Bagnaia logró ganar el GP de Malasia, su séptima victoria del curso, y cumplió con su parte, pero también lo hizo el defensor de la corona, un loable Fabio Quartararo. Terminó el francés en el podio para evitar el alirón del puntal de Ducati, que necesita tan solo dos puntos en el GP de Valencia para proclamarse campeón del mundo y cortar una sequía de 15 años para la fábrica de Borgo Panigale y 13 años para los pilotos italianos en MotoGP.

Hubo tirantez en el garaje de Bolonia, con los pesos pesados del equipo discutiendo la agresividad de Enea Bastianini sobre su montura satélite. El futuro compañero de Pecco en el equipo oficial adelantó al candidato al título en la undécima vuelta y pareció obviar la importancia del resultado de su compatriota. “Yo hice mi carrera, pero no me vi con ritmo suficiente”, aseguró Bestia luego, que es uno de los pocos italianos que no ha pasado por la academia de Valentino Rossi, un outsider. No pareció tener en mente ninguna orden de equipo y hasta el templado Gigi Dall’Igna, director general de la marca, estuvo meditando qué hacer para evitar el drama, correteando por el pit-lane y discutiendo con Paolo Ciabatti y Davide Tardozzi, sus asesores más próximos, presa de los nervios. Mantuvo el tipo el referente del campeonato y con sangre fría le devolvió la jugada tres vueltas más tarde, rodando con solvencia para mantenerse primero hasta cruzar la línea de meta, con el riminés segundo. “He ido a tope, he apurado al máximo para ganar. Sabía que era muy importante”, comentó Bagnaia, consciente de que Quartararo no estaba lejos e iba a jugar su mano hasta el final.

Por detrás, Marco Bezzecchi, pupilo de la VR46 Academy, intentó tirar fuerte desde la cuarta posición para intentar ayudar a su amigo adelantando al francés. Apretó los dientes el vigente campeón -que además compitió con una pequeña pero dolorosa fractura en un dedo de su mano izquierda- y llevó en volandas a su Yamaha entre la jauría de Ducatis, encontrando una marcha más cuando la Desmosedici satélite ya estaba en su cogote. Le benefició más a él que a Pecco la caída de Jorge Martín, pole el sábado y un torbellino en el tramo inicial de la carrera hasta que perdió la moto cuando iba escapado en cabeza. En la salida, ambos contendientes cumplieron remontando posiciones de forma magistral. El líder subió de la novena plaza a la segunda, mientras que el vigente campeón pasó de la duodécima a la quinta. “He hecho la mejor salida de mi vida, he arriesgado un poco allí. No podía seguir a Jorge, pero se cayó y hemos hecho una gran carrera pensando en el campeonato”, concluía Bagnaia. Para Ducati, la de Sepang es la duodécima victoria del curso, récord absoluto para la fábrica que marca el paso en MotoGP desde hace varios años.

No estuvo fino ni pudo lograr aupar a la Aprilia Aleix Espargaró, décimo en su carrera número 300 en el Mundial y definitivamente descartado para el título en Valencia. Solo le valía quedar por delante del líder, pero ya en la salida quedó claro que no iba a ser su día. Alex Rins siguió en buena forma y terminó quinto con la Suzuki después de ganar la prueba anterior en Australia. Marc Márquez, que salía tercero, cumplió con su palabra y terminó séptimo, donde se veía tanto por físico como ritmo con una Honda que mostró sus puntos débiles en el largo trazado malayo. Quartararo, que hasta recibió la felicitación de los responsables de Ducati por aguantar el tipo, celebró su tercera plaza como una victoria y citó a la afición para la traca final en Valencia.

“En un momento tan difícil hemos hecho una muy buena carrera, estoy muy contento. Aguantamos el misterio hasta Valencia, y la verdad es que he disfrutado como si hubiera ganado”, decía el referente de Yamaha, al que solo le vale la victoria en Cheste. Todo puede ocurrir en MotoGP y el título, aunque todo está de cara para Bagnaia, se resolverá en la última cita el próximo 6 de noviembre.

Augusto Fernández, de nuevo líder en Moto2

También en Valencia se resolverá el Mundial de la categoría intermedia después de una carrera con giro de guion al final. Una caída de Ai Ogura en la última vuelta permitió a Augusto Fernández, piloto madrileño formado en Mallorca, recuperar el liderato del certamen a una prueba del final. El corredor de KTM, que subirá a MotoGP el próximo curso de la mano de GASGAS, fue cuarto y llegará a la cita definitiva con 9,5 puntos de ventaja sobre el de Honda. La prueba en Malasia la ganó el italiano Tony Arbolino, uno de los mejores amigos de Quartararo. Las carreras en Cheste, con el título de Moto3 decidido ya a favor del mallorquín Izan Guevara, prometen emociones fuertes hasta la última vuelta.

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