Robert Page, seleccionador de Gales de rebote

El técnico, con nula experiencia en los banquillos de élite, suple a Ryan Giggs, acusado de violencia de género

Robert Page, en el último entrenamiento de la selección de Gales.
Robert Page, en el último entrenamiento de la selección de Gales.VALENTYN OGIRENKO (Reuters)

Cuando estalló la bomba, en noviembre de 2020, desde la federación de Gales no supieron cómo reaccionar, más allá de apartar al seleccionador Ryan Giggs hasta que se resolviera la situación. “Tan solo está a una llamada telefónica”, recordó entonces Robert Page, segundo de la absoluta que debió coger el mando del equipo de forma interina en los siguientes encuentros, atento a las instrucciones que le pasaba Giggs desde el otro lado del auricular. No le quedaba otra porque al que fuera uno de los mejores extremos del planeta le acusaron de violencia de género sobre su expareja —además de otra mujer en el mismo incidente—, hechos que él niega pero por los que será juzgado en enero. “Voy a declararme no culpable. Espero limpiar mi nombre”, resolvió Giggs. Y Page se quedó solo ante el peligro —hoy se estrenan ante Suiza en Bakú (15.00. Cuatro)—, algo repetido en el gafado banquillo galés.

Hace diez años, el entonces seleccionador Gary Speed acudió al estudio de la BBC para participar en un debate futbolístico, después pasarse por Old Trafford para ver el duelo del United ante el Newcastle. Horas después se quitaba la vida en el garaje de casa. “No lo puedo entender, tenía el mundo a sus pies”, acertó a decir su padre. El cargo, entonces, lo asumió Chris Colleman y durante los primeros cinco encuentros solo conoció la derrota, al punto que pensó en dejarlo. “Dudé de si estaba capacitado, pero hubiese sido un cobarde si lo dejaba”, reflexionó Colleman, que acabó por dar con la tecla para llevar al equipo al mayor de sus logros, toda una semifinal de la Eurocopa 2016. Ahora, como hace cinco años, el técnico de Gales es el sustituto. Aunque es todo un novato.

Page colgó las botas en 2011 tras 550 partidos, una carrera discreta —Watford, Sheffield United, Cardiff, Coventry City, Huddersfield Town y Chesterfield— adornada con el récord de ser el único capitán y central en haber marcado al menos un gol en las cuatro divisiones mayores de Inglaterra. Antes de eso, sin embargo, negó a Gales en 2008 cuando el seleccionador John Benjamin Toshack le llamó para disputar la Eurocopa. “Lo he pensado mucho, pero siento que no puedo estar lejos de mi familia durante dos semanas. Si supiera que iba a jugar, tal vez continuaría porque no hay un mayor honor que defender a tu país”, resolvió. Una década más tarde, cuando Giggs fue apartado de la selección, no volvería a cometer el mismo desacato.

Excompañero de Giggs

Sucede que la experiencia de Page en los banquillos es escasa y a un nivel muy inferior. En 2011, fue contratado como parte del cuerpo técnico del Port Vale, en la League Two [Tercera División], sobre todo enfocado en los equipos inferiores. El salto lo dio en 2014, cuando se hizo cargo del primer equipo de forma interina —debido a una cirugía de cadera al entonces primer entrenador— y logró ascenderlo siete puestos en mes y medio. Le dieron el cargo y aguantó hasta 2016, cuando le fichó el Northampton Town, y también la federación de Gales para que se hiciera cargo de las selecciones inferiores, donde consiguió vencer la Victory Shield (torneo anual sub-16 entre Irlanda, Escocia, Irlanda del Norte y Gales) tras 66 años de sequía.

Despedido unos meses después del Northampton porque perdió nueve de los últimos 11 duelos y porque dijo que jugaban “niñas contra hombres”, se centró en el equipo del dragón. Más aún cuando le ascendieron como ayudante de Giggs —su excompañero en la selección— porque Osian Roberts, hasta entonces segundo, decidió hacerse cargo de Marruecos. Y, de rebote, Page volvió a ascender en el escalafón, ahora que Giggs está enredado con la justicia. “Ryan me ha enviado un mensaje para desearnos lo mejor. Apoya al equipo como cualquiera que lo esté viendo desde casa”, desveló Page antes de medirse a Suiza. “En nuestras mentes, tenemos un plan de juego, queremos ganar y eso vamos a hacer”, se sumó Gareth Bale, la estrella del conjunto galés.

Hasta el momento, Page ha firmado cuatro triunfos, dos empates y otras tantas derrotas al frente de Gales, siempre dando carrete a los jóvenes que ya dirigió en la sub-21, pues hasta 14 jugadores del equipo no superan los 24 años. Ese era el plan de Giggs, una transición exigida tras la mejor Eurocopa nunca vista. Entonces, Colleman tomó el relevo a lo grande. Ahora le toca a Page, un novel en los banquillos.

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