Müller europeo, Müller mundial

El atacante alemán, recuperado por Löw a los 31 años, suma 10 tantos en la Copa del Mundo pero no se ha estrenado en una Euro

Müller, ante Lucas Hernández.
Müller, ante Lucas Hernández.AFP7 vía Europa Press (Europa Press)

Al cumplir los 11 años, su vida cambió para siempre. Hasta entonces, Thomas Müller (Weilheim-Schongau, Alemania; 31 años) jugaba para el equipo de su pueblo, TSV Pähl, y a cada partido se hinchaba a marcar goles, más de 100 en infantiles. Registros que no pasaron desapercibidos para el Bayern, que le fichó para su alegría y también para sacrificio de su madre, que le acompañaba cada día a los entrenamientos en un trayecto de tren que duraba una hora de ida y otra de vuelta. Valió la pena el esfuerzo porque Müller contabiliza 28 títulos con el Bayern, además de un Mundial (2014), octavo máximo goleador en la historia de la Copa del Mundo con 10 dianas (16 encuentros en tres participaciones), lejos de las 16 de Klose. Pero tiene una asignatura pendiente con la Eurocopa, trofeo en el que nunca ha saboreado un gol por más que esta sea su tercera participación y acumule 12 duelos. En esta ocasión la disputa por los pelos.

Tras el batacazo en el Mundial de Rusia 2018, donde Alemania no pasó de la primera fase, Joachim Löw apostó por un cambio generacional y despidió a Boateng, Hummels y Müller. “Me extrañó. Fue demasiado duro al cerrar la puerta para siempre a un jugador como Müller, que lo ha ganado todo”, resuelve Cacau, exdelantero del Stuttgart que jugó con la Mannschaft el Mundial de 2010. Visión extendida, aunque no para todos. “Fue lo normal. Müller no sirve, no tiene calidad ni técnica, hace movimientos improvisados…”, apunta Thomas Berthold, excentral que disputó Italia 90 y que pasó por la Roma y Bayern, entre otros.

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Su exclusión fue un debate nacional. Müller lo tenía claro: “La decisión del seleccionador me dejó perplejo. Mats, Jérome y yo podemos jugar aún al más alto nivel”, se defendió Müller. Y se llenó de argumentos sobre el césped porque pasó de complemento a líder.

“Al principio, Van Bommel era el líder. Después, vino la era de Schweinsteiger y Lahm, y yo no me preocupaba si un compañero se desplazaba dos metros a la derecha o la izquierda”, señala Müller, que tras un par de años indefinido retomó su mejor versión junto a Hansi Flick —cogerá el relevo de Löw al acabar la Euro—, al punto de que hace dos cursos sumó 14 goles y 26 asistencias y en este pasado quedó en 15 y 22. “Una temporada sobresaliente”, convino Karl-Heinz Rummenigge, campeón de la Euro 80 y director general del Bayern. “Ahora, uno de mis puntos fuertes es que puedo motivar a mis compañeros”, apunta Müller. Así lo ve Cacau: “Aporta experiencia, ganas de vencer y gol. Es un líder en el Bayern y debe serlo en la selección”. Por algo es Radio Müller.

¡Jaaaaa! ¡Babababam!, exclama cuando marca. ¡Super Ball!, les dice a los compañeros cuando le ponen un buen balón. ¡Hahaha!, ríe tras provocar un saque de banda. Una constante que no se apaga. “Pero si Radio Müller solo se mueve en un par de metros y recorriera pocos kilómetros, perdería mi credibilidad”, señala el delantero del Bayern. Algo que Löw apreció. “Estoy encantado de volver. La oportunidad de ganar la Eurocopa me atrae mucho”, resuelve Müller. “Que volviera a la selección era una consecuencia lógica a su fútbol”, apunta Cacau. Berthold no lo ve así: “Juega en un equipo que siempre tiene el balón y gana. Él marca con la espalda, con la rodilla… Pero tenemos en Alemania otros jugadores que darían más”. Por ahora, en los Mundiales, pocos. Pero en las Eurocopas tiene su asignatura pendiente. Este sábado (18.00 horas. Cuatro) busca la revancha ante Portugal.

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