Éder: “En ese remate puse todo el sufrimiento de mi vida”

Pupilo en un orfanato desde los seis años, el autor del 1-0 que decidió la final de la última Eurocopa para Portugal evoca su gol y una vida llena de dificultades

Portugal celebra el gol de Éder ante la mirada de Griezmann.
Portugal celebra el gol de Éder ante la mirada de Griezmann.SRDJAN SUKI

Éderzito António Macedo Lopes (Guinea-Bisáu, 33 años) fue, durante unos años, suplente de Cristiano Ronaldo en la selección de Portugal. Mientras que Cristiano ha hecho 109 goles en 179 partidos, Éder no marcó más que uno en partido oficial. Se lo metió a Francia en París en el minuto 109 de la final de la Eurocopa de 2016 y se convirtió en el gol más importante en la historia de Portugal. Este domingo la UEFA le ha invitado a Wembley a participar de la ceremonia de premiación.

Pregunta. ¿El gol mejoró su vida?

Respuesta. Fue muy importante. Me hizo mirar atrás y ver que todo lo que pasé, todo el trabajo, todo el sufrimiento, valió la pena. Ese gol es algo que muestra mi carácter. Todo lo que pasé en mi vida lo conseguí poner en este remate. Mis amigos me dicen que he quedado para siempre en la historia de Portugal y eso es algo que me da mucho orgullo.

P. Moutinho le pasó aquel balón en el mediocampo, bastante lejos del área, y usted, que tenía los dos centrales por delante, acabó haciendo un gol de la nada. ¿Qué fue lo primero que le vino a la cabeza cuando controló esa pelota?

R. El partido estaba muy difícil. Creo que con mi entrada empezamos a aguantar el balón más adelante y el equipo empezó a subir un poco. Sabíamos que sería un partido de una oportunidad y un gol. Que el que marcara primero tendría el 90% ganado. Cuando recibo pienso que se trata de una oportunidad de ir hacia la portería. Aguanté, avancé dos pasos y cuando percibí que había una oportunidad de remate, tiré.

Percibí que si tiraba al primer palo sería más difícil para Lloris porque Umtiti me tapaba. Cuando Lloris vio el balón fue tarde

P. La pelota entró pegada al palo y Lloris no pudo llegar. ¿Cómo consigue ser tan preciso en su tiro? ¿Miró la portería?

R. Con la visión periférica. Sé más o menos dónde está pero con Koscielny presionando no me dio tiempo a mirar. Cuando salgo de la presión veo que Umtiti no se me acerca. Debió pensar que yo estaba lejos y que difícilmente podría rematar, porque además tenía a Pogba por detrás. Pero yo sentí que había una oportunidad de rematar al lado en el que normalmente hay menos espacios, que es al primer palo. Percibí que si tiraba ahí sería más difícil para Lloris porque Umtiti me tapaba. Cuando Lloris vio el balón fue tarde.

P. ¿Cómo golpea?

R. Pensé en no rematar con el empeine porque el balón podría subir mucho. Intenté pegarle un poco con el interior, cerca del dedo gordo, con la máxima fuerza que podía, y me salió fuerte y colocado. Portugal luchó durante muchos años para conseguir un título en selecciones absolutas. Ganarlo contra una selección como Francia, el equipo más fuerte del mundo, fue algo formidable.

P. Su único gol en partido oficial con la selección se convirtió en el gol más importante de la historia de Portugal. ¿Usted cree en el destino?

R. Yo creo mucho. Dios se manifiesta. Por más que pases momentos complicados, al final algo bueno puede pasar. Era el pensamiento con el que fui a esa Eurocopa y era algo que tenía en la cabeza cuando entré en el campo.

Lo más difícil para mí fue crecer solo desde los seis años. Mi padre sufrió una desgracia y todavía está en la cárcel

P. ¿Para usted lo más difícil fue marcar ese gol o llegar a ser profesional?

R. Lo más difícil para mí fue crecer solo desde los seis años. Primero en un colegio y luego en un orfanato en Coímbra con 60 chicos. Hasta los 18 años viví allí. Cuando un niño no puede estar con su familia todos los días y tener a alguien que le apoye, que le diga que todo irá bien, las cosas son complicadas. Esta es la parte más difícil de mi historia pero gracias a eso maduré mucho y me convertí en el hombre que soy hoy.

P. ¿Por qué se crió solo?

P. Mis padres fueron de Guinea-Bisáu a Lisboa cuando yo tenía tres años. Ellos se separaron y como no tenían ni tiempo ni posibilidades porque trabajaban mucho, decidieron internarme. Cuando mi padre intentó que volviera con él, él sufrió una desgracia… Y lo metieron en la cárcel en Inglaterra. Todavía está en prisión. Fue muy duro. Para un niño el padre es el que hace la diferencia.

R. ¿En qué momento supo que el fútbol podría ayudarle?

P. Desde pequeño soñé con ser jugador, pero con los años comprendí que era complicado. Había que trabajar mucho y tener una gran fuerza de voluntad. Cuando cumplí 18 años me encontré con que mi club, el Oliveira do Hospital, no me dejaba salir. Durante un año me quedé sin equipo y sin posibilidades de fichar por nadie porque mi club de origen tenía derechos de formación y no me podía liberar. Fue muy duro. Corría solo, entrenaba solo. Con 19 años hice un ‘click’ y pensé que lo tenía que intentar una vez más. Entonces me cogió el Tourizense, un club filial de la Académica de Coímbra que competía en Segunda B.

P. ¿De dónde sacó fuerzas?

R. Tengo fe. Creo que Dios guardó mi espalda. Cuando estás abajo solo puedes subir. Al principio fue duro. Pensé en dejarlo porque te dicen que un jugador que está un año parado con 18 años sufre un daño irreparable en su desarrollo. Pero seguí entrenándome solo, o jugando con amigos. Eso me fortaleció.

El gol ocurrió en segundos. Mi vida es mucho más que el gol. El gol es la guinda en el pastel. Lo difícil no fue el gol sino empezar a jugar al fútbol con 18 años. Creo que hay que saber sufrir. El sufrimiento siempre te da algo

P. ¿Trabajó?

R. Trabajé lavando platos. Ayudé a mi madre.

P. Después de todo esto, ¿no cree que el gol de la final fue lo más fácil que hizo en la vida?

R. Sí, se lo miras de esa forma… El gol ocurrió en segundos. Mi vida es mucho más que el gol. El gol es la guinda en el pastel. Lo difícil no fue el gol sino empezar a jugar al fútbol con 18 años. Creo que hay que saber sufrir. El sufrimiento siempre te da algo. Muchos jóvenes se encuentran con que su carrera llega a un nivel que no consiguen superar por no saber sufrir. Carlos Tévez es un ejemplo de futbolista que pasa por muchas dificultades y cuando se encuentra con ese nivel superior de dificultad lo supera como un león.

P. ¿Qué le dijo Cristiano después de la final?

R. Me felicitó. Dijo unas palabras para el grupo. Dijo que era el título más importante de su carrera. Estaba muy emocionado.

P. ¿Cuál es el jugador que más le ha gustado en esta Eurocopa?

R. Pedri. Tiene muy buen pase. Si ves a España, él está en casi todos los goles: si no hace el último pase, da el antepenúltimo.

P. ¿Tiene club?

R. Dejé el Lokomotiv Moscú este verano y ahora estoy buscando. Lo he dejado en manos de mi representante.


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Sobre la firma

Diego Torres

Es licenciado en Derecho, máster en Periodismo por la UAM, especializado en información de Deportes desde que comenzó a trabajar para El País en el verano de 1997. Ha cubierto cinco Juegos Olímpicos, cinco Mundiales de Fútbol y seis Eurocopas.

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