Eurocopa

El equipo por encima del futbolista

El torneo encumbra el juego colectivo dentro de una tendencia de ataque que recupera el gusto por el balón

Cristiano Ronaldo y Bruno Fernandes celebran el primer gol de Portugal contra Alemania.
Cristiano Ronaldo y Bruno Fernandes celebran el primer gol de Portugal contra Alemania.MATTHIAS HANGST / AFP

La Eurocopa más global de la historia con 11 sedes y una contumaz resistencia a la supervivencia exigida por la situación pandémica se despide bañada de unas estadísticas que la proclaman como la mejor de todas las celebradas y con unas sensaciones puramente futbolísticas que respaldan esa teoría por su tendencia al juego ofensivo con una igualdad generalizada como denominador común. Casi sin excepciones todos los participantes han mostrado una buena dosis de competitividad.

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Ha sido el torneo del colectivo. De los equipos por encima de las individualidades. Las estrellas, que las había, no han brillado todas y la mayoría se despidieron antes de que pudieran poner en escena su contrastada calidad en los partidos más esperados. El perfil de las cuatro selecciones semifinalistas (Italia, España, Inglaterra y Dinamarca) responde a los números y a las percepciones mientras las tempranas eliminaciones de Francia, Portugal, Alemania y Bélgica tienen mucho que ver con el rendimiento de sus jugadores-bandera. Entre ellos cabe rescatar la figura de Cristiano Ronaldo, que se ha proclamado máximo goleador del torneo con cinco goles, cantidad a la que no había llegado en las cuatro ediciones anteriores que había disputado. Curioso que al otro lado del Atlántico también Leo Messi consiguiera ser el mejor anotador de la Copa América, con cuatro tantos y cinco pases de gol.

El campeón, Italia, refleja mejor que ninguna otra selección la querencia de la competición. Un grupo sin estrellas rutilantes, con sus dos centrales, Bonucci y Chiellini, que suman 70 años, como capos dentro del campo, pero en el que el máximo exponente del liderazgo lo ostenta el seleccionador, Roberto Mancini. Una selección transformada en equipo que lleva 34 partidos sin perder. Un colectivo con un concepto futbolístico meridiano en el que el balón y el juego de ataque, sin perder la eficacia defensiva, alcanza una trascendencia no muy empleada históricamente en el fútbol italiano. Italia es junto a España la selección que más goles ha marcado (13), la que más remates ha realizado (128), más duelos ha ganado (99) y más balones ha recuperado (291).

Y el día que no pudieron desarrollar sus ideas, porque España le quitó el balón y los espacios, no tuvo inconveniente en reconvertirse y jugar al contraataque bien parapetada atrás. De esta Eurocopa, además, sale con un mejor jugador del torneo, Gianluigi Donnarumma, un portero de 22 años que pisa sobre las huellas de Buffon y Zoff. El relevo está servido.

Entre las excelencias de esta Eurocopa, hay que rescatar una jornada, la del 28 de junio, lunes, primera de los octavos de final, que, posiblemente, ya pueda considerarse como la más completa de la historia por los dos partidos que se disputaron. El España-Croacia (5-3) fue un homenaje al fútbol tanto por su juego, sus goles y su emoción y no lejos se quedó el Francia-Suiza (3-3) que llegó hasta la tanda de penaltis después de la proeza helvética de igualar un 3-1 en contra.

Italia y España han sido los conjuntos más realizadores, con 13 dianas

Y por lo que respecta a España, la UEFA premió a Pedri, interior canario del Barcelona, de 18 años, como el mejor jugador joven de la competición. Y con todos los partidos disputados se ratifica como la selección que más tiempo de posesión tuvo (66,8%), la de mayor precisión en el pase (89,3%) y la segunda con más recuperaciones (267) y más remates (111), solo por detrás del campeón.

Récord de goles

La Eurocopa más realizadora de la historia: 142 tantos en 51 partidos, con una media de 2,79 por encuentro, 34 más que los 108 de la edición anterior (Francia 2016) con las mismas condiciones de partidos (51) y participantes (24). Solo dos duelos acabaron sin goles, ambos en la fase de grupos: España-Suecia e Inglaterra-Escocia. La selección de Luis Enrique comparte con la campeona el honor de ser el equipo más realizador: 13. Inglaterra ha sido la selección que menos ha recibido, dos, y Ucrania, la que más, 10. Solo se ha marcado un gol de falta directa: Damsgaard en la semifinal Inglaterra-Dinamarca. El checo Patrick Schick marcó el mejor gol del torneo desde 45 metros y 44 centímetros.

Protagonismo de los laterales

Tanto en las selecciones que se han dispuesto en una defensa de cuatro elementos, como, especialmente, en las que han apostado por la línea de tres centrales, los hombres de las bandas han alcanzado un alto grado de protagonismo con una influencia enorme en el juego de ataque de sus respectivos equipos ejerciendo de verdaderos extremos en muchas fases de los partidos.

Por los carriles brillaron Maehle, Gosens, Spinazzola, Zuber y Dumfries

Han lucido más los zurdos que los diestros, aunque uno de los casos más llamativos ha sido el del danés Joakim Maehle, un lateral derecho de 185 centímetros, suplente de Hateboer en el Atalanta y que con Dinamarca ha explotado como lateral-extremo izquierdo marcando dos tantos y un pase de gol a lo Modric. Por la izquierda también se han movido el suizo Steven Zuber, que comenzó como suplente, y ha terminado siendo el mejor asistente del torneo con cuatro pases de gol. Tres de ellos en el partido contra Turquía, lo que le permitía igualar el récord de Michael Laudrup y Rui Costa. La baja de Spinazzola debilitó sensiblemente el balance ofensivo de Italia en las semifinales y en la final. El equipo se quedó sin su jugador más profundo, más extremo que lateral. Gosens y Shaw, con un tanto cada uno, también fueron desequilibrantes en Alemania e Inglaterra.

En la banda derecha, honores para el holandés Dumfries, autor de dos goles y un puñal con llegadas constantes al área rival y el checo Coufal, incansable por su costado.

Prórrogas y el gafe de Inglaterra con los penaltis

En ocho de los 15 partidos posibles se llegó a la prórroga y en cuatro de ellos se tuvo que recurrir a las tandas de penaltis, semifinales y final incluidas, para decidir el ganador. España e Italia disputaron tres cada una. En los Mundiales de Italia 90 y Brasil 2014 se había llegado a esa misma cifra, pero en las Eurocopas el récord estaba en cinco, en 1996 y 2016.

En cuanto a las tandas de penaltis, Italia, España y Suiza disputaron dos, siendo la Azzurra la única en la historia que se ha impuesto en dos consecutivas: semifinales (España) y final (Inglaterra). Con ellas se ha convertido en la selección con más tandas disputadas: siete. Ha ganado cuatro y perdido tres. Inglaterra, sin embargo, solo ha ganado una de las cinco tantas que ha disputado en la historia de la competición. Fue a España en cuartos de final de la edición de 1996. Después ha perdido cuatro consecutivas.

El portero suizo Sommer detiene a Mbappé el penalti decisivo en octavos.
El portero suizo Sommer detiene a Mbappé el penalti decisivo en octavos.Daniel Mihailescu / AP

En el tiempo reglamentado, en la presente edición se han señalado 17 penas máximas —una más que en 2016— y se han fallado ocho. Solo se han marcado el 53% de los lanzamientos cuando el porcentaje de acierto hasta ahora había sido del 68%. En el caso de los errados, seis fueron detenidos por el portero y dos lanzados fuera. España desperdició dos (Gerard Moreno contra Polonia y Morata ante Eslovaquia) y Cristiano Ronaldo marcó los tres que tiró.

Cristiano, el insaciable

A pesar de que Portugal se quedó en octavos de final tras perder contra Bélgica (1-0), Cristiano se ha proclamado máximo goleador. Sus cinco goles en cuatro partidos (360 minutos), los mismos que el checo Schick (cinco encuentros en 404 minutos), le permiten ganar el premio gracias a que dio un pase de gol (Alemania) por ninguno del checo. Ha marcado tres con la derecha, los tres de penalti, y dos con la izquierda. Además, su voracidad se ha visto reflejada en otros récords que ha conseguido a lo largo del torneo. Se ha convertido en el primer jugador en disputar cinco Eurocopas. Todas consecutivas desde su debut en 2004. En todas, además, ha marcado (dos en 2004, uno en 2008, tres en 2012 y 2016 y cinco en 2021) elevando la cifra hasta los 14 tantos, cinco más que Platini, que ostentaba esa marca desde 1984. También es ya el máximo realizador de la Eurocopa y el Mundial juntos, con 21 goles superando a Klose (19). Con los últimos dos tantos que marcó a Francia, el portugués alcanzó los 109 goles con su selección e igualó al iraní Ali Daei, que llegó a esa misma cifra en los 149 partidos que disputó en su carrera. Cristiano ya suma 179 encuentros con Portugal.

Unai Simón, tras su grave fallo en el primer gol de Croacia contra España.
Unai Simón, tras su grave fallo en el primer gol de Croacia contra España.HANNAH MCKAY / Reuters

Más goles en propia puerta que nunca

En nueve de las 15 ediciones anteriores no se había dado el fenómeno del gol en contra y en total se habían marcado nueve tantos así. En esta Eurocopa se ha llegado a los 11. Del primero del turco Demirel, al último de Kjaer en la semifinal Inglaterra-Dinamarca. Más de un tercio de las selecciones participantes han pasado por el trance. Portugal y Eslovaquia, además, en dos ocasiones. Suiza, Turquía, Finlandia, Alemania, España (entre Pedri y Unai), Polonia y Dinamarca, en una. Tres de ellos se los han marcado los porteros y los de Luis Enrique salieron como máximos beneficiados con tres autogoles.

Un VAR más sigiloso e inadvertido

“No es aceptable que el VAR entre en los contactos menores. Queremos intervenir solo ante claros y evidentes errores”. Palabras de Roberto Rosetti, presidente de la Comisión Arbitral de la UEFA, cuando el campeonato llegó a su ecuador una vez disputados todos los partidos de la fase de grupos. A falta del informe oficial que ratifique si desde octavos a la final se llevó el mismo criterio, la sensación generalizada es que la intervención de la sala del VAR ha sido más sigilosa y ha pasado más inadvertida, aunque las cifras oficiosas hablen de que la media de rectificación en la Eurocopa ha sido de un 0,35 por partido. Un total de 18 rectificaciones en 51 encuentros. El VAR cambió la decisión del árbitro de campo en siete goles anulados, tres concedidos, seis penaltis y dos expulsiones.

El nuevo criterio de señalización de las manos en el área puesto en práctica ya en este torneo y que seguirá vigente en el futuro y en el que se tendrá la intencionalidad como principal referencia, ha ayudado bastante a que estas jugadas hayan pasado casi de puntillas, muy lejos del protagonismo alcanzado en la Liga la temporada pasada.

Christian Eriksen, tras desplomarse en el Dinamarca-Finlandia.
Christian Eriksen, tras desplomarse en el Dinamarca-Finlandia.FRIEDEMANN VOGEL / AFP

El susto de Eriksen

Segundo día de Eurocopa, 12 de junio, Parken Stadion de Copenhague, Dinamarca se enfrenta a Finlandia. Al primer tiempo le quedan dos minutos de tiempo cuando Christian Eriksen, capitán danés, cayó fulminado al césped al sufrir un para cardíaco y tuvo que ser atendido de urgencia por sus compañeros y los servicios médicos de su selección. Después de unos minutos de angustia, abandonó el terreno de juego en camilla ya recuperada la consciencia y fue trasladado a un hospital desde donde se informó que estaba estabilizado.

El partido fue suspendido temporalmente y después se reanudó “a petición de los jugadores de los dos equipos”, según un comunicado de la UEFA. Finlandia se impuso (0-1). El jugador, una vez operado y pasar unos días de recuperación, acompañó a su selección en el partido de semifinales contra Inglaterra y fue invitado especial a la final, junto a los recuperadores y médicos que le habían tratado.

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