Cuba pide un plazo de 10 años para renegociar su deuda exterior

La República de Cuba acaba de solicitar a los países e instituciones acreedoras, entre ellos España, la renegociación de una parte de su deuda exterior, pidiendo una moratoria de las amortizaciones crediticias durante un plazo de diez años. Ello confirma las dificultades actuales de la economía cubana, que se une así, con sus propias características, a la gigantesca crisis económica de toda Latinoamérica, que tendrá en 1982 el peor año desde la posguerra. En el caso de España, el Banco Nacional de Cuba se ha dirigido al Ministerio de Asuntos Exteriores, al Banco de España, al Banco Exterior y a la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE), demandando la negociación de la deuda pendiente, que según fuentes oficiales, asciende a unos cuatrocientos millones de dólares (más de 40.000 millones de pesetas).Según estas mismas fuentes, la parte de la deuda exterior cubana afectada asciende a unos 1.500 millones de dólares, de los cuales corresponden a España cerca de cuatrocientos. Nuestro país es, junto con Japón y Canadá, el más afectado por la petición cubana.

De esos cuatrocientos millones, trescientos pertenecen a operaciones ya hechas y los cien restantes a operaciones a realizar o en período de gestión. Entre los bancos privados que operaban con créditos a Cuba figuran el Central, el Santander, y el Banco Exterior de España.

Los mismos medios señalaban ayer la incorrección de hablar de "suspensión de pagos de la economía cubana", primera versión dada a conocer en círculos informados de la moratoria solicitada por el Banco Nacional de Cuba, ya que "operaciones como ésta se han realizado varias veces en el pasado con países como Perú, Uruguay, Senegal, Madagascar, etcétera".

Uno de los afectados explicó. que la solicitud de la moratoria tiene teóricamente una alternativa: la negociación por separado del deudor con cada uno de los acreedores, con lo que estos pierden capacidad de respuesta; o la negociación conjunta de todos los acreedores en el llamado Club de París, como ocurrió, con todos los matices que separan ambos casos, con la renegociación de la deuda externa polaca.

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La renegociación de la deuda cubana afecta fuertemente a España

Viene de la primera página

Este periódico tuvo ayer acceso al telex enviado el pasado sábado por el Banco Nacional de Cuba, a través de la embajada en España, "a los bancos centrales, presidentes de instituciones de seguro de crédito a la exportación y bancos corresponsales" en nuestro país, en el que se explican las condiciones de la, renegociación de la deuda cubana. Según dicho telex, el Gobierno de la República de Cuba decidió solicitar de los acreedores por concepto de créditos a medio y largo plazo, "al amparo de los sistemas de seguro de crédito a la exportación y de préstamos bilaterales y sindicados a medio y largo plazo", la 'reestructuración de la deuda externa con arreglo a las siguientes condiciones:

- Postergación de las amortizaciones de principal que resta abonar en el presente año y durante los años 1983 a 1985, que serían efectuadas en un período de diez años, incluyendo dentro de este plazo tres años de gracia y el período adicional, que se requiera en cuanto a las, amortizaciones de 1982, de manera tal que la reanudación de estas últimas no tenga lugar antes de 1986.

- Continuar abonando intereses sobre la deuda total, así como comisiones y otros datos habituales de las operaciones bancarias.

- Los préstamos y depósitos a corto plazo no se incluirán en la negociación. La situación descrita requiere, al mismo tiempo, la cooperación de la banca para el mantenimiento de su nivel, el cual resulta modesto en relación con el valor del intercambio total con los países de economía de mercado.

La moratoria en la renegociación de la deuda exterior es achacada por los cubanos a la crisis económica mundial: "En los últimos años, nuestro Gobierno ha puesto.en marcha todas las medi das a su aIcance para enfrentar las consecuencias de la crisis económica mundial, lo cual se ha traducido en un desorbitado incremento de las tasas de interés, el endurecimiento de los términos de la financiación exterior, la contracción de la demanda para productos fundamentales de exportación y el rápido y sostenido incremento de los precios de los productos de importación, todo lo cual, unido a la disminución del crédito externo, significará,en el caso de nuestro país una merma de recursos de más de, 1.500 millones de dólares".

A ello se le une el efecto del, bloqueo económico estadounidense, que "ha continuado estando presente y se ha agudizado por medio de presiones de un carácter especial y extraordinario".

Bloqueo norteamericano

Este bloqueo ha significado, según el Banco Nacional'de Cuba, pérdidas económicas por valor de 9.000 millones de dólares, "o sea, casi tres veces la suma de la deuda externa de la nación en moneda convertible", sin incluir intereses y "otros elementos de índole financiero". En cuanto al azúcar, cuya cosecha ha sido récord en Cuba en el último ejercicio, "los ingresos, no obstante un sensible incremento en los volúmenes exportados, se han visto seriamente: afectados debido fundamentalmente a la colocación de grandes tonelajes de azúcares de remolacha altamente subsidiarios en el mercado libre mundial por países no signatarios del convenio internacional negociado en 1977, lo cual ha impedido que se haya podido lograr el objetivo esencial de estabilizar los precios dentro de un rango beneficioso para los países exportadores e importadores". Para entender la importancia que el azúcar tiene para Cuba cabe recordar que el 80% de sus recursos en divisas provienen de la venta de este producto y que, en los últimos tiempos, la libra de azúcar cayó en los mercados internacionales a un precio inferior a los costes de producción cubanos.

Medidas correctoras

Por otro lado, según el Banco Nacional de Cuba, el Gobierno intentó neutralizar las condiciones adversas del comercio con los países de economía libre de mercado, "obteniendo un éxito apreciable al lograr saldos positivos en la cuenta corriente de la balanza de pagos en moneda convertible en los últimos dos años incluido el actual, reduciendo en más de un 30% el índice del servicio de la deuda con respecto al nivel más alto antes alcanzado".

La seriedad histórica del Gobierno cubano en el pago de la deuda es conocida por las entidades financieras que han negociado con él. Incluso en los primeros años de la revolución se pagaron deudas contraídas con anterioridad a 1959 y la deuda heredada con el Fondo Monetario Internacional (FMI). A pesar de ello, y siempre según el banco emisor de Cuba, "no se ha contado lamentablemente en todos los casos con la cooperación indispensable de la banca extranjera". Desde septiembre de 1981 las facilidades crediticias de las entidades extranjeras han disminuido significativamente. "Por otra parte, la imposibilidad de lograr créditos a medio plazo se ha visto confirmada una vez más en semanas recientes, en relación con la concertación de un préstamo club deal destinado a financiar el ulterior desarrollo de la industria azucarera".

Pese a todas estas dificultades el Gobierno de Fidel Castro también pone sus condiciones para la renegociación de parte de su deuda exterior. Entre otras, destacan las siguientes: que. los bancos corresponsales no exijan depósitos colaterales por el importe de las cartas de crédito emitidas y que en el futuro se ernitan; que el país pueda seguir peircibiendo sin obstáculo alguno elvalor de las exportaciones que efectúe y se respeten sus activos internacionales.Las autoridades cubanas han prometido el envío de un amplio informe económico a los acreedores para que éstos se convenzan de la necesidad de la renegociación de la deuda.

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