Crítica:
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

Retrato de un 'seductor

Guy de Maupassant publicó su novela Bel Ami en 1885. No ha caducado. Reaparece de cuando en cuando; alguna vez, en el cine. RTVE hizo con ella una serie en 1978; la está reponiendo desde ayer, lunes (19. 10 horas, segunda cadena), con Víctor Valverde en el papel del guapísimo, cínico y trepador Georges Duroy. Un seductor. Quizá sea este el secreto de su permanencia: el seductor es una figura que no se agota, y los tratadistas del tema aseguran unánimemente que España es la cuna de la literatura del seductor.Sin embargo, la manera europea, y más concretamente la francesa, de ver el tema del seductor es una forma de aburguesar el mito: el hombre que llega a todo por medio de las mujeres. El Don Juan de Zorrilla sólo consiguió una cosa de una mujer: el cielo. Los. seductores franceses buscan algo que les parecía mucho más deleitoso: el poder en este mundo, la política. Como el Julián Sorel de Rojo y negro o como este Bel Ami de Maupassant.

Pero un seductor es algo más que un conquistador de mujeres. Seduce también hombres, seduce masas. En nuestro tiempo no trata de romper el orden establecido -incluso el celestial como en el mito español: trata de que el orden establecido se le doblegue. Hace ya tiempo que algunos sociólogos creen que una gran parte del juego electoral en las democracias depende de la capacidad de seducción de algunos candidatos, incluso de su relativa belleza. Hasta en España, donde la belleza del hombre es algo de lo que no se había -es de mal gusto- se atribuye un gran magnetismo electoral a los guapos.

Georges Duroy, el personaje de Maupassant, utiliza no sólo a las mujeres, sino el periodismo -cínico y brillante, dominador, por tanto, de una sociedad corrompida; en España hay algún ejemplo más bien caricaturesco-, y, por consiguiente, la política. Es francesa la frase que dice qu e el periodismo conduce a todo a condition de sen sortir: si se tiene la suerte de poder desprenderse de él.

Un retrato cruel

La pintura que hizo Maupassant de su personaje y de su época fue cruel. Tanto, que los alemanes utilizaron luego su novela para llevarla al cine y demostrar la corrupción de las democracias, y, por tanto, de Francia. Esperemos que esta serie reaparecida en España en vísperas electorales no tenga el mismo efecto, aunque todo se pueda temer en estos días.

¡Pobre Guy de Maupassant! Tuvo una vida breve y dolorosa. Discípulo de Flaubert, admirador de Zola, luchó en favor del naturalismo y de la crítica de una sociedad que le parecía totalmente corrupta. Su vida fue breve. Su primer y todavía famosísimo relato, Bola de sebo -que también tuvo su película-, es de 1880; murió trece años después, a los 42, después de haber intentado degouarse un año antes. Se sabía condenado por la sífilis.. Algunos de sus críticos -defensores de la sociedad que él denunciaba- dijeron que escribió siempre dominado por lá locura que le roía y, finalmente, por el juego de narcóticos y estimulantes con que cabnaba su dolor y su angustia. La verdad es que nada de ello se advierte en sus escritos, a menos que a la lucidez, se le pueda llamar locura, y a veces se hace así. Trató de conseguir un estilo claro y directo y un orden orgánico en sus novelas, y ha quedado como un modelo de esa claridad.

El segundo capítulo de Bel Ami se emite hoy, a las 19.10, por la segunda cadena.

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