Empleado de un almacén de Butano de Córdoba muerto al intentar dar la alarma de un atraco

Guillermo Ropero Solorzano, empleado de un almacén de Butano de Córdoba, fue muerto en la noche del sábado en el curso de un atraco perpetrado por tres individuos en el almacén. El atraco se produjo cuando la víctima estaba ayudando a un taxista a repostar de butano su automóvil. A raíz del hecho se produjo una manifestación de taxistas ante el Gobierno Civil de Córdoba.

El empleado, de 56 años de edad, casado y padre de cinco hijos, estaba junto al taxista cuando se presentaron en el almacén tres individuos encapuchados, uno de ellos armado con una escopeta de cañones recortados. Guillermo Ropero intentó llegar hasta las oficinas para dar la alarma, pero el atracador armado disparó contra él, alcanzándole en la espalda y provocándole la muerte de forma prácticamente instantánea.Tras el disparó, los atracadores despojaron a la víctima y al taxista que se encontraba presente del dinero que llevaban, amenazaron de muerte al taxista y huyeron en el propio vehículo de éste. Poco después fue encontrado el taxi en un lugar cercano, por lo que se supone que los tres individuos huyeron campo a través o en algún otro automóvil que habían dejado en las inmediaciones.

Inmediatamente después de conocerse los hechos, los taxistas cordobeses se manifestaron ante el Gobierno Civil, cuyo titular, Gregorio López Martínez, recibió en la madrugada de ayer a una comisión del gremio, cuyos miembros le mostraron la preocupación de todos los profesionales del taxi por los asaltos de que son víctimas.

El gobernador expuso su identificación con los deseos de los taxistas de poder disfrutar de mayor seguridad y protección, y prometió estudiar una serie de medidas para alcanzar ese objetivo. Todos los taxistas cordobe: ses se dieron cita para asistir al funeral y posterior entierro del empleado del almacén, que se celebraría en la tarde de ayer. Herido en un robo el cajero de un buco sevillano

Herido en un robo el cajero de un banco sevillano

Miguel Muñoz, de 40 años de edad, cajero del Banco de Andalucía en la barriada de San Jerónimo, en Sevilla, fue herido el sábado por un atracador, que penetró en la entidad bancaria, de donde se llevó alrededor de 700.000 pesetas. El estado de Miguel Muñoz, intervenido en el Hospital Clínico Universitario de Sevilla, donde se encuentra ingresado, experimentó ayer una notable mejoría.

El atraco fue perpetrado por un sólo individuo, perteneciente, al parecer, a una banda que, en menos de 24 horas, ha cometido tres de estos delitos en Sevilla.

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