Pacto de secreto

The Times

Sería peligroso para Occidente basar cualquier cambio de política en el resultado hecho público de la breve cumbre del Pacto de Varsovia celebrada esta semana o exagerar la importancia militar de la confusión reinante en el bloque soviético.Es indudable que el Kremlin tiene dificultades en presentar un frente unido a los países de la OTAN. Rumania, en particular, ha originado problemas, habiendo demostrado ya ser el principal obstáculo para organizar una cumbre, ya hace mucho retrasada, de los miembros del Comecon.

El presidente rumano, Nicolae Ceaucescu, volvió a salirse de la fila. Hizo pública su salida para la reunión de Moscú al mismo tiempo que daba a conocer detalles de una entrevista concedida a unos periodistas suecos semanas atrás, en la que se opuso a la política del Pacto de Varsovia al criticar la realización de maniobras como un factor que recrudece las tensiones Este-Oeste. Repitió asimismo sus precedentes argumentos sobre la retirada de las tropas soviéticas de Afganistán. Se ha opuesto reiteradamente al Krenilin en el tema de incrementar el presupuesto militar de Rumania.

Parece asimismo extraño que los líderes de los siete países se reunieran en Moscú para una cumbre, a la que se dio una mínima publicidad previamente, sólo para dispersarse tras unas horas de consulta. La breve comunicación oficial de que la reunión había tenido lugar no aludía para nada a que temas tan importantes como Polonia o la próxima visita del canciller de la Alemania Occidental, Hemult Kohl, a Moscú fueron discutidos. ( ... )

Una propuesta favorita -repetida en la reunión del órgano supremo del Pacto de Varsovia, el Comité Consultivo Político, celebrada en Praga en enero pasado- es la de suprimir ambos bloques armados. Ello debilitaría enormemente la defensa de los países independientes de la OTAN, en tanto que apenas dejaría sentir su efecto entre los miembros del Pacto de Varsovia, pues se hallan estrechamente unidos a la URSS, a la vez que entre sí, por tratados bilaterales y por el control que ejerce el partido. ( ... )

Si el tono empleado de la declaración del Pacto de Varsovia significa que algunas propuestas concretas se materializarán en las charlas de Ginebra sobre las fuerzas nucleares de alcance intermedio, pueden albergarse aún esperanzas de que el despliegue de los misiles de crucero y Pershing 2 resulte menos necesario. Lo más probable, no obstante, es que las verdaderas intenciones del Kremlin se pondrán de manifiesto la próxima semana durante la visita a Moscú del canciller Kohl, que ha molestado a los líderes soviéticos por su defensa del despliegue de los mis¡les norteamericanos y por haber reavivado el tema de la reunificación alemana.

30 de junio

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