Aumentan los delitos contra la propiedad y descienden las causas por aborto, suicidio y contra la honestidad

El aumento de la delincuencia en España durante 1982 se centró principalmente en el tráfico y consumo de drogas y en los delitos contra la propiedad, según consta en la memoria del fiscal general del Estado que reseña, también, una disminución en las causas por aborto, suicidio, y delitos contra la honestidad. La memoria será elevada al Gobierno en el acto de apertura de los Tribunales, que tendrá lugar a mediodía de hoy, en el Palacio de Justicia de Madrid, presidido por el Rey. Al acto está prevista la asistencia, entre otros, de Fernando Ledesma, ministro de Justicia, Federico Carlos Sáinz de Robles, presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, además del fiscal, Luis Burón.

Según el texto de la memoria, "de la misma forma que en los dos años precedentes se obtuvo la impresión de que se estaba produciendo una reducción leve, pero tangible, de la masa de las conductas punibles, considerada en su conjunto, impresión derivada del descenso de la cifra de incoaciones de causas, aunque reforzada por otras fuentes de información, especialmente policiales, es lícito presumir que, por lo que se refiere a 1982, el incremento de un 4,3% de aquéllas respecto del año anterior, constituye un índice de suficiente relieve para sentar la conclusión de que ha vuelto a, flexionar hacia arriba la curva del movimiento de la delincuencia, y además en una proporción algo alarmante".Disminuyen los grandes delitos

El fiscal señala también que "en medios relacionados con los estamentos de la guarda del orden ciudadano, se admite que, aunque haya descendido la incidencia de los grandes delitos, ha proliferado la pequeña delincuencia en cantidades sensibles".

En el grupo de delitos que atentan contra el orden institucional, el principio de autoridad o la seguridad ciudadana, independientemente de los referidos a la actuación de la Audiencia Nacional, se registraron 11.150 procedimientos. Esta cifra es "sólo levemente superior" a la registrada en 1981, "por lo que", según la memoria, "puede estimarse que se ha estacionado o quizá disminuido su relación con la masa de causas, habida cuenta del aumento general de éstas". Los atentados y desacatos mantienen cifras parecidas a las del año anterior, pero aumentan los procesos por tenencia ¡lícita de armas.

Tampoco hay modificaciones importantes en los capítulos de falsedades, de delitos contra la Administración de Justicia y los imputados a funcionarios públicos en el desempeño de sus cometidos oficiales.

Mientras los homicidios descendieron con respecto al año anterior, las lesiones aumentaron en un 12,3%, por lo que la incidencia de ambas clases de delitos respecto al total general, supone un incremento del 4,2%. Las causas por aborto y suicidio descendieron en cuantía bastante acusada.

Las causas por delito contra la honestidad han menguado en más de 1.000, situándose en unas 5.000. En cambio, se han incrementado las seguidas por delitos contra el honor.

La memoria del fiscal general del Estado señala que "no es fácilmente explicable la reducción que se observa en la cifra de los procesos por delitos contra la libertad y seguridad, que ya se constataba el año pasado con referencia al anterior, reducción que en 1982 llegó al 8,5%, situándose en 21.595 causas iniciadas".

Aumentan robos y drogas

El tráfico y consumo de drogas y estupefacientes originó en 1982 7.242 causas, lo que supone un incremento del 8,5 sobre el año anterior. El aumento, del 0,81 al 0,83 % de este tipo de delitos sobre el total de los mismos, dice la memoria, "se nos antoja poco expresivo del debido reflejo en los procesos penales de la auténtica enjundia del problema social de la drogadicción".

Respecto a los delitos contra la propiedad "desgraciadamente, nunca tenemos oportunidad de hablar de reducción, aunque el constante aumento sea más menos pronunciado cada año". Estos delitos llegaron a alcanzar el 54,3 % de la totalidad de las causas penales, frente al 13,3% registrado en 1981. Los incrementos fueron apreciables en los robos y en la expedición de cheque en descubierto, se mantuvieron las estafas en cifras estacionarias, y descendieron los hurtos y las sustracciones de vehículos.

El fiscal general del Estado expone en la introducción de la memoria que la carrera fiscal siente temores respecto a su futuro y ve con alguna inquietud el despegue de la judicatura "con la que tanto tiempo estuvo fundida". El fiscal señala que estos temores tal vez son infundados y manifiesta su voluntad y la de la carrera fiscal de seguir acercándose con decisión y lucidez al ideal de servicio público que encarna.

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