Juegos de la 23ª Olimpiada de la era moderna

El atletismo comienza hoy con una mínima incidencia del boicoteo en pruebas masculinas

ENVIADO ESPECIAL, Las pruebas que se van a celebrar desde el día 3 de agosto hasta el próximo día 12 y los que serán sus protagonistas son los siguientes:

100 metros. Carl Lewis es el único velocista que parece tener un sitio fijo en el equipo de Estados Unidos, donde ni siquiera el recordman mundial, Calvin Smith (9.93), ha sido capaz de pasar con éxito las terribles pruebas de selección. Conseguir uno de los tres puestos en la selección norteamericana es lo mismo que asegurarse una medalla. Lewis (9.97), Brown (10.06) -que supera en físico a su compañero- y Graddy (10.09) lo consiguieron. Fuera quedaron también Lattany (9.96), Floyd (10.03) y King (10.06). Estados Unidos tiene los suficientes atletas como para que, en caso de no haber cupo de inscripción, todos los finalistas fueran suyos. De color, por supuesto.

200 metros. Lewis (19.75), contra el recordman mundial, Pietro Mennea (19.72), que logró el récord cuando se encontraba en su plenitud y con la ayuda de la altura de México. La lucha será tan desigual que muchos a atletas podrán clasificarse entre ambos. Entre ellos, Wells (20.21), el escocés que fue campeón olímpico en Moscú gracias al boicoteo estadounidense. En el equipo norteamericano, Baptiste (20.05) y Jefferson (20.37) se ganaron un puesto ante nada menos que Smith (19.83), Myricks (20.03), King (20.08), Miller (20. 1 S), Quow (20.16) o Epps (20.19). Pero en las pruebas de selección no valen las marcas. Es olímpico el que gane a los demás.

400 metros. Están McKay (44.71), Babers (44.86), Nix (44.87) -estadounidenses, naturalmente-, más el jamaicano Cameron (44.58) y un sudanés, El Kaishef (44.76), que ya es uno de los atletas más cotizados entre las universidades de Estados Unidos. Sólo falta el soviético Markin (44.60), pero por la progresión que llevan los que estarán en el Coliseo, él no sería uno de los favoritos, al oro.

800 metros. Figuran Coe (1.41.73), Elliot (1.43.98) y Ovett (1.44.09). Y junto a los tres británicos, un trío estadounidense que parece haber sido preparado especialmente para la ocasión: Gray (1.43.74), Jones (1.43.74) y Marshall (1.43.94). Hace un año no eran invitados a las reuniones internacionales por su discreto nivel. Ahora van a ser capaces de todo. Sólo tendrán en contra su inexpenencia. Por detrás, otro trío, éste de brasileños, formado por Cruz (1.44.04), Barbosa (1.44.3) y Guimaraes (1.44.6), en busca de aprovecharse del duelo particular entre los anglosajones.

1.500 metros. Ovett (3.30.77), Cram (3.31.66) y Coe (3.31.95), de nuevo un trío británico, frente a los estadounidenses Maree (3.31.24) y Scott (3.31.96), que este año no se han asomado a las reuniones europeas para no forzar su preparación. El marroquí Aouita (3.31.54), el suizo Deleze (3.32.97) y los españoles Abascal (3.33.12) y González (3.33.44) también querrán decir algo en la final.

5.0.00 metros. Las puertas del éxito están abiertas al portugués Leitao (13.07.70). Es el único atleta que ha cultivado específicamente la prueba. Los demás, o tuvieron problemas de lesión o se diversificaron en otras. Leitao, 24 años, lleva camino de superar a Carlos Lopes o Mamede. En Los Ángeles podrá empezar a demostrarlo ante Moorcroft (13.00.41), Aouita (13.04.78) o Wessinghage (13.12.78). El boicoteo, además, se lo ha puesto fácil, al faltar el etíope Bulti (13.07) y Kurize (13.10.40), de la RDA.

10.000 metros. Mamede (27.13.81),y Lopes (27.17.48) son los mejores del mundo. Pero descansados. Ésta no sería la primera vez que salen a una final derrotados porque no se han recuperado de las eliminatorias. El finlandés Marti Vainio (27.30.99) y el estadounidense Virgin (27.29.16) verán así aumentadas sus posibilidades. El español Antonio Prieto (27.43.66) podrá obtener una mejor o peor clasificación, según se desarrolle la táctica de la carrera. Schildauer (27.24.95), de la RDA, es uno de los atletas a echar en falta. En competición es un maestro.

110 vallas. Cuando para una prueba se necesitan fibras explosivas, de contracción rápida, sólo hay un favorito, un atleta que sea universitario estadounidense y que además sea de color. En este caso es Foster (13.03). Y a continuación, sus compatriotas.

400 metros vallas. Participa Edwin Moses. Desde 1976 no le gana nadie. Cuando él corre, no se hace necesario nombrar a los que van a quedar humillados en la pista.

3.000 metros obstáculos. Falta el polaco Maminski (8.12.62), pero no el estadounidense Marsh (8.12.37) y los británicos Reitz (8.13.78) y Hackney (8.19.38). El español Domingo Ramón (8.15.74) estará entre los primeros, porque es tan buen competidor como sus rivales en una prueba en la que todavía las marcas están muy lejos del límite humano.

Maratón. Salazar (2.08.13) nunca lo ha tenido tan difícil. Con él, el australiano De Castella (2.08.18), los británicos Smith (2.09.08), Jones (2.09.24) y Spedding (2.09.57), losjaponeses Seko (2.08.38), T. So (2.08.55) y S. So (2.09.05), los tanzanos Ikangaa (2.09.42) y Shahanga (2.10.15), el neozelandés Dixon (2.08.59) y el portugués Lopes (2.08.39).

20 kilómetros marcha. La única especialidad masculina en la que el boicoteo va a facilitar las medallas a atletas que antes tenían que luchar a cara de perro para ganar algún puesto ante los soviéticos Pochinchuk y Evsiukov, el checoslovaco Pribilinec o Wieser (RDA). En cualquier caso, la lucha va a ser cerrada. Además de José Marín están los mexicanos Canto, Colin y González, más los italianos Damilano y Pezzatini.

50 kilómetros marcha. Aquí las bajas son las de Lung e lvchenko (URSS) y Weigel y Gauder (RDA). Marín y Jordi Llopart sólo tendrán que vencer la oposición de los mexicanos Bermúdez, Canto y González, capaces de copar el podio si no les descalifican.

4x100 relevos. No hay más equipo que el de Estados Unidos. Con la cantera que tiene de atletas de color, que se permite el lujo de sustituir al recordman mundial en las pruebas individuales, son intratables. Cuenta para el relevo con Lewis, Calvin Smith, Brown, Glance, Graddy y King.

4x400 relevos. Vuelve a suceder lo mismo. Para esta prueba tiene a McCoy, Willie Smith, Babers y Arrristead.

Altura. La tradicional buena escuela soviética y de la RDA permite que la influencia del boicoteo sea menor. Está el chino Jianhua (2,39) y los alemanes occidentales Moegenburg (2,36) y Traenhardt (2,36). ,

Pértiga. Falta el soviético Bubka (5,90), invencible en estos momentos, pero también el estadounidense Olson (5,80), por razones deportivas, al no haber superado las pruebas de selección de su país. Esto prueba que el nivel será muy elevado, con Tully (5,82) y Bell (5,80). Los franceses Vigneron (5,83) y Quinon (5,82), pese a sus excelentes marcas, no son atletas habituales en el podio, acostumbrados a saltar muy bien sólo en su país.

Longitud. Está Carl Lewis (8,79). Ha saltado 11 veces por encima de 8,56, y en muchos casos haciendo no más de dos saltos. Entre sus rivales, el que más lejos ha llegado es su compatriota Myricks, precisamente a esos 8,56 metros a los que últimamente llega Lewis con toda facilidad. Para él la victoria es muy poco. Tiene otro desafío, mejorar el récord mundial de Beamon (8,90). Antes de que surgiera Lewis, parecía que en este siglo el récord no se batiría. Ahora se espera, por cuanto Lewis figura en la competición.

Triple salto. Banks (17,56), un showman, o Conley (17,50), que en longitud tiene el éxito cerrado por Lewis, tienen su oportunidad. Falta el campeón. mundial, el polaco Hoffman (17,42), y los soviéticos Grishche,nkov (17,55) y Beskrovniy (17,53).

Peso. Falta Beyer (22,22), de la RDA, y el estadounidense Oldfield, que renunció a las pruebas de selección, atleta cuya marca de 22,86 no fue homologada por haberse pasado al campo profesional. Sus compatriotas Laut (22,02) y Wolf (22,02) quedan como únicos candidatos al triunfo.

Disco. Los dos norteamericanos de siempre, Powell (71,26) y Wilkins (70,98), más su compatriota Burns (71,18), tienen claro el reparto de medallas ante las ausencias del soviético Durrichev (71,86) y del cubano Delis (71,06).

Martillo. En esta prueba, aun más que en la marcha, se notará el boicoteo. Los soviéticos Litvinov, Nikulin y Sedick se reparten las 10 mejores marcas de todos los tiempos. Es la oportunidad para el finlandés Tiainen (81,52), junto a los veteranos Rielim. (80,80) y Ploghaus (80,56).

Jabalina. No está Holin, el hombre que superó los 100 metros; tampoco Michel (96,72). El estadounidense Petranoff (99,72) es el candidato al oro.

Decatlón. Con el británico Thompson (8.743 puntos) y el afemán Hingsen (8.79 8), volverá a verse el duelo que ya se prolonga desde hace años. Siempre ha sido favorable al británico Thompson, aunque el plusmarquista mundial sea Hingsen.

Atletismo femenino: falta lo mejor

Al contrario que en las pruebas masculinos, la ausencia de los países del Este reduce en un porcentaje notable la calidad de las pruebas. EE UU se aprovechará al máximo. 14 de las 16 pruebas (todas, menos la maratón y el lanzamiento de jabalina) están devaluadas.

100 metros. La estadounidense Evelyn Ashford (10.79) tiene el récord del mundo y es la favorita, pero lo logró en altitud. La alemana oriental Marlies Golir tiene dos centésimas menos a nivel del mar y no estará en Los Ángeles. Hubiera sido un bello duelo. En el Mundial de Helsinki Evelyn se lesionó.

200 metros. Faltando Marita Koch (21.71), la inglesa Kathryn Cook (22.13), la estadounidense Valerie Brisco-Hooks (22.16), que reza arrodillada antes de cada prueba, y la jamaicana Merlenne Ottey (22.17) permitirán que en esta prueba también sea campeona olímpica una atleta de color.

400 metros. No están Kratoclivilova (47.99), Koch (48.16) ni Kocembova (48.61). El triunfo queda, pues, para atletas de más de 49 segundos: Cheeseborough (49.28), Bussmann (49.75) o Brisco-Hooks (49.79).

800 metros. Vuelve a faltar Kratochvilova (1.53.28) y, además, todas las soviéticas de menos de 1.56. Klinger (1.57.22) será la única capaz de hacer frente al trío rumano: Melinte (1.55.05), Lovin (1.56.67) y Puica (1.58.12). La capacidad competitiva de Gabriela ,Dorio (1.57.66) también le permitirá esta r en la lucha por el título.

1.500 metros. Versión más larga de la prueba anterior, con Dorio (3.58.65) frente a Puica (3.57.22) y Melinte (3.5 8. 10).

3.000 metros. Mary Decker, sin discusión. En el Mundial de Helsinki ya demostró, por partida doble, su capacidad de superar a las atletas soviéticas, tradicionales vencedoras de esta prueba.

100 vallas. Medallas para unas desconocidas, como Fitzgerald (12,84) y Turner (12.95), de EE UU, la británica Strong (12.87) y la francesa Elloy (12.95), siempre taponadas por las alemanas orientales Jahn (12.42) y Knabe (12.62) y las búlgaras Zagorcheva (12.49) y Donkova (12.65).

400 vallas. No están las soviéticas Ambroziene ni Fesenko, que corren en 54 segundos. La sueca Skoglund (54.57) y la estadounidense Brown (54.93) tienen su oportunidad.

Maratón. Ésta es la prueba donde menos se hará notar el boicoteo. Figuran Benoit (2.22.43) y Waitz (2.25.35). Y, además, Kristiansen (2.24.20).

4x100 relevos. Sin las velocistas de la RDA, sólo hay otras merecedoras de subir al podio, las estadounidenses Aslhord, Brown, Cliette, Vereen, Washington y Williams.

4x400 relevos. Aquí, además, tampoco están las atletas soviéticas y checoslovacas, las únicas que han sido capaces últimamente de hacer sombra a las de la RDA. Queda sólo EE UU, con Belle, Brisco-Hooks, Cheeseborough, Dixon, Denean y Howard.

Altura. Sin Andonova (2,07) ni Bykova (2,04), la italiana Simeoni (2,01) y la alemana Meyfarth (2,03) pueden volver a ganar. La primera la experimentó en Moscú-80, y la segunda, en Munich-72.

Longitud. Sin Daute (7,43) y Bardauskiene (7,09), hasta puede ganar una atleta que no tenga acreditados más de siete metros si en Los Ángeles fallan las rumanas Stanciu (7,43) e lonescu (7,20).

Peso. El duelo Slupianek (22,45) y Fibingerova (22,32) era un clásico del atletismo e impedía a cualquier otra atleta vencer en cualquier competición en que estuviera alguna de éstas. Una rumana, Loghin (21,00), es la favorita.

Disco. Ninguna de las nueve mujeres que lanza más de 70 metros estará en el Coliseo. Otra rumana, Craciunescu (68,98), tiene la gran ocasión de ganar.

Jabalina. Ésta es la prueba, junto con la maratón, donde menos destacan las atletas de los países del boicoteo. La finíandesa Lillak (74,76), la británica Sanderson (73,58) y la griega Verouli (72,70) pugnarán por las medallas.

Heptatlón. Faltan Neubert y Paetz. Las alemanas occidentales Braun y Everts son las únicas capaces de impedir la victoria de la estadounidense Jodi Anderson.

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