Aprobada la última fase de la reconversión de fertilizantes

La Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos informó favorablemente en su reunión de ayer la última fase del plan de reconversión del sector de fertilizantes, negociado en diciembre de 1984 y aprobado por decreto del 20 de febrero de 1985 en sus líneas de reconversión de las estructuras comerciales y productivas. Esta última fase consiste básicamente en la reestructuración empresarial del sector, auspiciada por la Administración, en base a la creación de dos grandes grupos, uno público en torno a Enfersa y otro privado en torno a la fusión de ERT y Cros. El acuerdo será sancionado el viernes por el Consejo de Ministros.

La comisión de control y seguimiento del plan de reconversión del sector, creada en el mencionado decreto de febrero del 1985, e integrada por la Administración, las empresas y los sindicatos CC OO y UGT, dio su visto bueno definitivo al plan en una reunión mantenida en el Ministerio de Industria el martes, 10 de junio. El meollo de esta última fase se centra en la reconversión empresarial en los dos citados grandes grupos. El primero, de carácter público, estará nucleado por la Empresa Nacional de Fertilizantes SA (Enfersa), y a él se sumarán las empresas Carrillo y Mirat. El segundo, privado, se formará mediante la fusión de las divisiones de fertilizantes de Explosivos Rio Tinto (ERT) y la S.A. Cros, a las que se unirán Sefanitro y Nicas.Las empresas han mostrado su voluntad política de acudir a ese esquema de fusiones, que debe hacer al sector más fuerte y competitivo de cara a la competencia exterior, pero los problemas por solventar no son pocos, centrados fundamentalmente en la valoración de los distintos activos. Como temas pendientes se cita la nueva planta de Sagunto que está construyendo Enfersa. El proyecto plantea la entrada en el accionariado del grupo privado, con el 50% del capital social, aunque CC OO desearía que la mayoría siguiera en manos públicas.

Otro asunto planteado es el de la sociedad Abonos Complejos del Sureste SA (Asur), actualmente propiedad al 50% de ERT y Enfersa, y que el proyecto plantea su pase al 100% a Enfersa. Igualmente se traspasaría a la empresa nacional la fábrica de fosfatados y complejos que Cros posee en San Jerónimo (Sevilla), dos cambios que permitirían a Enfersa introducirse en los abonos fosfatados y apuntalar su producción de complejos. Adicionalmente, la planta de ácido sulfúrico y ácido fosfórico que ERT posee en Huelva pasaría también a Enfersa, para suministrar a San Jerónimo la materia prima necesaria para la producción de fosfatados.

A partir de la decisión de ayer de la comisión delegada, las empresas disponen de un mes para aceptar este cuadro y, consiguientemente, llegar a los acuerdos pertinentes entre ellas para el intercambio y/o fusión de activos, culminando de este modo el proceso reconversor. La falta de acuerdo entre las empresas o la negativa de alguna de las grandes tiraría por la borda el complejo entramado de acuerdos diseñado, que ahora se enfrenta a su hora de la verdad con la mencionada valoración de activos. El plan contempla unas inversiones totales de 42.000 millones de pesetas, a realizar hasta 1989.

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