Homenaje a las milicianas que defendieron Madrid

El Movimiento para la Liberación e Igualdad de la Mujer (MLIM) organizó el pasado viernes un homenaje a las mujeres que defendieron Madrid, al cumplirse el cincuentenario del asedio. El acto estaba apoyado por el Instituto de la Mujer y el Ayuntamiento de Madrid. Participaron en el homenaje la historiadora Carmen García Nieto, y mujeres que formaron parte de la defensa: Julia Vigre, del PSOE; Petra Cuevas, del PCE, y Juana Doña, del PCPE. Asismismo asistieron Consuelo Morales viuda del teniente Castillo, y Rosario Dinamitera. Dolores Ibárruri envió un saludo.En la sala, bajo una emoción no contenida, se puntualizaba o comentaba lo que desde la mesa se exponía: "el grito Madrid está en peligro retumbó y Madrid se puso en pie, y el no pasarán en el corazón de mujeres y hombres lo hizo realidad". ¿Dónde están las mujeres que lucharon, cómo se llaman?, se preguntó.

Carmen García Nieto, que se manifestó partidaria "de la historia viva, presente aquí en la sala", afirmó que las mujeres están ausentes de los libros y documentos sobre la guerra civil. "Sin embargo", dijo, "sin las mujeres no se puede entender la defensa ni la resistencia, y fueron frente y retaguardia hasta marzo de 1939".

Julia Vigre, maestra, relató su experiencia personal y expresó que "las mujeres dieron su vida y su sangre por la defensa de Madrid, de la República y de la democracia". La veterana luchadora Juana Doña habló de unas mujeres que "se pusieron en pie, reventaron las organizaciones y pidieron un puesto". Relató las colas de mujeres para coger el arma de cuantos caían en el frente, las brigadas de choque, la construcción de refugios y barricadas con pico, pala y elementos que sacaban de sus casas.

"En un momento se terminó la tradición de siglos", dijo; "sabíamos que en tres años de República habíamos conseguido lo que no logramos en siglos de oscurantismo". Según afirmó, el trabajo y los derechos formales habían llegado para las mujeres, y "sintieron que tenían algo que defender".

"Tengo un libro en casa que dice: 'recuérdalo y recuérdaselo a otros'; por eso estoy aquí". Petra Cuevas, del Sindicato de la Aguja, en referencia al trabajo textil, comenzó así su intervención, en la que habló del papel de unas mujeres que "luchaban por la libertad, que no necesitaron que nadie las llamara para organizarse, que trabajaron en las canteras, que fabricaron bombas y confeccionaron ropa".

Rosario Dinamitera pidió la palabra: "Yo siempre he tenido a gala ser miliciana", y quiso rendir un homenaje a estas mujeres.

De ellas dijo: "Fueron unas mujeres espontáneas, se sintieron tan capaces como los hombres de saber lo que querían, acudieron voluntarias al Ejército, dejaron atrás los grandes prejuicios sociales y regaron con su joven sangre los campos".

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