Paraguay, ante el reto de conquistar la democracia

"Paraguay se encuentra ante el reto histórico de conquistar la democracia pluralista que no conoció nunca", afirmó ayer el escritor paraguayo Augusto Roa Bastos, exiliado desde hace cuatro décadas, al inaugurar, como coordinador de la reunión, las Jornadas para la Democracia en Paraguay, en las que durante tres días representantes de grupos políticos y sociales de oposición de ese país analizarán en Madrid la dictadura más antigua de América Latina.

El vicepresidente del Gobierno español, Alfonso Guerra, expresó su esperanza de que estas jornadas "sean útiles para romper el compló de silencio internacional que se cierne sobre Paraguay".Roa Bastos describió las características históricas en las que surgió, hace 33 años, el régimen autocrático del general Alfredo Stroessner, y aludió a la situación actual de ese país suramericano, después de destacar la significación especial de este encuentro en Madrid.

"Stroessner inaugura un ciclo de Gobiernos de facto en Latinoamerica, 1954, aunque si se cuenta el proceso anterior en el que éste se originó, se llega a casi medio siglo de autoritarismo en el país", dijo Roa Bastos. Y agregó: "El mayor triunfo de la dictadura es haber instalado el miedo. Lo perverso de este régimen no está solamente en la deliberada falta de espectacularidad de su violencia represiva -como la de Pinochet en Chile, que hace ostentación de ella- sino en el lento pero letal trabajo en sordina de corrupción y desintegración"

Sin embargo, detrás de "una espesa cortina de silencio, el país aún existe", dijo el autor de Hijo de hombre y de Yo, el Supremo. A esa existencia, a esa "labor paciente y difícil", agregó Roa Bastos, están abocadas estas jornadas, "en las que hombres de pensamiento y de acción de Paraguay han venido a iniciar un debate abierto entre sí y con la opinión pública internacional".

El Gobierno paraguayo ha prohibido la salida del país de alguno de los invitados a participar en las jornadas de Madrid, las primeras en agrupar en el exterior a varios sectores de los grupos sociales y políticos de oposición a Alfredo Stroessner.

A esas ausencias se refirió Alfonso Guerra, quien abogó por que estas jornadas contribuyan a que "el sentimiento de soledad de los paraguayos pueda ser sustituido por una conciencia de la solidaridad internacional" con una transición pacífica a la democracia. Guerra señaló que "en el marco de injusticia y de opresión" en que vive Paraguay, esa solidaridad debe ayudar a que los distintos grupos políticos y sociales alcancen dictadura, respetando el pluralismo para la dernocracia". Esa unidad, dijo Guerra, es necesaria, ya que "el poder dictatorial crea confusión entre sus opositores".

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Democracia latinoamericana

Finalmente, el vicepresidente del Gobierno abogó por que Paraguay "se incorpore al concierto de los países latinoamericanos que han reconquistado la democracia".Las jornadas que se iniciaron ayer están patrocinadas por el PSOE y la Fundación Pablo Iglesias, con la colaboración del Instituto de Cooperación Iberoamericana (España), la Fundación Swedish International Development Authority (Suecia), Fondation International pour un Autre Developpement (Suiza) y la Fundación Friedrich Ebert (RFA).

En ellas se analiza y debate en distintas ponencias la situación económica, política y cultural de Paraguay, así como de sus movimientos sociales y medios de comunicación.

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