La Real despidió a Arkonada y Zamora con un triunfo ante el Sporting

La jugada más importante del partido y de la temporada se produjo en el minuto 91. Unos segundos después de que el árbitro pitara el final del partido, Iñaki Arkiza, presidente de la Real Sociedad, impuso a Arkonada y Zamora la insignia de oro y brillantes del club. Los dos jugadores, acompañados de sus hijos, no pudieron evitar que en el día de su despedida las lágrimas brotaran de sus ojos. Fue un excelente broche de oro a tan magníficas carreras. Además, el mejor guardameta en la historia de la Real Sociedad puede respirar tranquilo: José Luis González, su discípulo, demostró ayer que la portería tiene un digno sucesor. En el marco donostiarra no se va a producir un vacío de poder. Un paradón suyo a un excelente tiro de Sierra y el penalti que paró a Joaquín no ofrecen duda alguna sobre su indudable calidad.

El partido, en la primera mitad fue de escasa calidad. A pesar de que los dos equipos no se jugaban nada, el fútbol brillo casi por su ausencia. En este primer período no hubo ocasiones de peligro, salvo el gol de Martín Beguiristáin. Pero en la reanudación, la calidad del espectáculo subió muchos enteros. Los realistas salieron decididos a resolver por la vía rápida. Fuentes, antes de cumplirse los cinco primeros minutos, logró el segundo gol para su equipo.

La portería de Isidro pasó por varios momentos de peligro, pero el tercer gol se resistió a llegar. Es más, los rojiblancos comenzaron a sacudirse el dominio y se acercaron a la meta de González. Óscar, en una rápida jugada, acortó distancias. Quedaban nueve minutos y cierta intranquilidad se adueñó de los graderíos. Sin embargo, la fortuna se alió con los locales y el objetivo se pudo cumplir: conseguir una victoria en la despedida de tres magníficos profesionales, Arkonada, Zamora y Santi Bakero.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS