Tallas de Pedro de Mena se exponen en el Museo de Escultura de Valladolid

Amplia difusión de la obra del artista granadino

Cerca de 40 obras integran la exposición Pedro de Mena en Castilla, con la que el Museo Nacional de Escultura de Valladolid, que conserva la mejor colección mundial de tallas en madera policromada, rinde homenaje a quien en el siglo XVII fue una de las principales figuras de la escuela granadina.

Las piezas proceden de varios puntos de la región castellanoleonesa. Algunas de ellas se conservan en pequeñas localidades y son prácticamente desconocidas. No todas las 38 expuestas pertenecen a Pedro de Mena. Catorce sí son obras personales suyas o de su taller; nueve corresponden a otros artistas granadinos de los siglos XVII y XVIII y el resto es de autores de la escuela castellana pero se han incorporado a la muestra porque constituyen antecedentes o derivados de las procedentes de los talleres de Granada.Luis Luna, director del Museo Nacional de Escultura, considera que el objetivo de la exposición no es emular otras celebradas con motivo del tercer centenario de la muerte de Pedro de Mena sino "completar la visión del escultor granadino en un aspecto y desde una región de suma importancia en la historia de la escultura española, mostrando relaciones y diferencias y llamando la atención sobre obras poco conocidas u olvidadas".

La amplia difusión de la obra de Pedro de Mena en lo que hoy es Castilla y León se explica por dos razones unidas entre sí: este escultor fue quien más obra exporto fuera de la zona de influencia de su taller; además, en la se gunda mitad del XVII Castilla, pese a su decadencia, conservaba todavía un gran peso histórico y cultural que llevó a muchos conventos, monasterios, aristócratas, etcéteras, a encargar esculturas; a uno de los artistas más famosos. Castellanos que ejercieron cargos en la Chancillería de Granada o resolvieron pleitos en ella entraron en contacto directo con la obra de Mena y la llevaron a sus lugares de origen.

Perfección técnica

Luis Luna dice que la exposición permite contemplar obras desperdigadas por pueblos y ciudades (de la Meseta y a la vez "difundir un arte distinto al que estamos acostumbrados a ver en esta región; un arte de una gran perfección técnica en la anatomía y de una extraordinaria finura en el tratamiento de los vestidos, con pliegues que parecen papel".La exposición, que permanecerá abierta en el palacio de Villena hasta mediados de enero, recoge varias Inmaculadas entre las que destacan las que se guardan en el convento de San José (Ávila) y en el museo de San Antolín de Tordesillas (Valladolid); algunos Ecce homo, Dolorosas y figuras de santos, entre ellos san Pedro de Alcántara y san Francisco de Asís.

Una escultura del santo de Asís, realizada por Fernando Ortiz en 1738, aporta la anécdota de la muestra. Fue atribuida durante algún tiempo a Pedro de Mena, pero se comprobó que la fecha que figuraba en la peana había sido manipulada y que la obra presentaba un burdo repintado que ocultaba la policromía original y una modificación en la posición de la cabeza con clara intención de falsificar la autoría.

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