El líder y el Barcelona ya sólo golean en campo propio

El Real Madrid y el Barcelona están marcando más goles en sus campos respectivos en esta Liga que en las precedentes, pero en cambio, su capacidad rematadora en los ajenos se ha reducido. Ramón Moreno Grosso, el segundo entrenador del equipo blanco, considera que la diferente mentalización de los contrarios según actúen en su,terreno o no puede ser un factor determinante para ello. Johan Cruyff, el primero del azulgrana, estima que su conjunto todavía no ha asimilado fuera del suyo el fútbol-control que él propugna.

Diez tantos más, 36 por 26, lleva el Madrid en el estadio Bernabéu en esta temporada en relacíón con la de 1985-1985, aquélla de las últimas en que fue más realizador. Sin embargo, sólo en la de 1984-1985 había, logrado como visitante menos, 6 por 7, que en ésta. Grosso cree que en el primer caso influyentes detalles: la gran calidad técnica de la plantilla, cuya confianza es total porque sabe que va a propiciar siete ocasiones y a aprovechar cuatro; la sensación de derrota cantada, el célebre miedo escénico en frase acuñada por Valdano, con que se presenta el cuadro rival; y el hecho de que, una vez recibido el primer gol y dando los puntos por perdidos definitivamente, algunos jugadores de éste ya sólo se preocupan de suyo, de quedar bien desde la perspectiva personal en un marco o un escaparate de excepción, algo así como la, plaza de las Ventas para un torero. Por extensión, opina que la mayor seguridad en sí mismos de los adversarios cuando actúan ante su público contribuye a que Hugo Sánchez y sus compañeros no acierten tanto a domicilio, donde, siendo su táctica similar, es innegable que llegan en menos bazas a la portería opuesta.

Pisar el área

Cruyff piensa que su equipo golea en el Camp Nou -30 dianas por 19 en la pasada campaña porque su sistema es eminentemente ofensivo y pisa el área constantemente, de ahí los ocho penaltis, que los árbitros han pitado a su favor. El preparador holandés matiza que sus jugadores se mueven en función de sus contrincantes y que por eso Roberto, de buena estatura, estuvo de delantero centro el domingo, frente al Cádiz, para aprovecharlos balones altos. La disminución del punch en otras canchas -5 por 12 un año atrás- la atribuye a que sus hombres no practican el fútbol-control que pretende por lo que su rendimiento desciende mucho en las segundas partes.

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