Lituania negocia su independencia en Moscú

Alexandr Yakovlev, miembro del Consejo Presidencial y del Politburó del PCUS, se entrevistó ayer durante casi cuatro horas con una delegación de Lituania llegada a Moscú para iniciar un diálogo con el Kremlin. Estaba encabezada por el vicepresidente del Gobierno de aquella república báltica, Romualdas Ozolas. Con este encuentro se buscaba una salida al conflicto iniciado el 11 de marzo con la declaración de independencia aprobada por el Parlamento de Vilna.

Más información
Varsovia pide explicaciones por el cierre de la frontera
Vilna, presente en la agenda de Shevardnadze y de James Baker

Al mismo tiempo, las dos Cámaras del Soviet Supremo de la URSS aprobaron ayer, por separado, la ley que establece un dificultoso mecanismo para realizar el derecho a la secesión de las repúblicas soviéticas, reconocido teóricamente en la Constitución. La ley, ignorada por los representantes del Báltico como algo ajeno a su caso, contempla el referéndum como parte de un complejo mecanismo que aprueba la secesión si votan a favor de ella no menos de dos tercios de la población de la república. L a ley prevé también la obligatoriedad de repetir la consulta popular si así lo pide una décima parte de la población de la república y en ese caso es posible anular la secesión si ésta no es confirmada por dos tercios del censo electoral. Con una fórmula ambigua, susceptible de ser utilizada a favor de los sectores prosoviéticos, la ley establece que en el resultado del referéndum se "tiene en cuenta por separado los resultados de la votación" de los grupos nacionales de "residencia concentrada". También contempla un período transitorio de cinco años como máximo, durante los cuales las leyes soviéticas se mantienen en vigor en el territorio de la república que se independiza y deben ser resueltos los problemas entre la república y el resto de unidades territoriales que componen la URSS. Si los resultados del referéndum sean negativos, un nuevo referéndum sólo puede ser realizado al cabo de 10 años.A las nueve de la noche, Romualdas Ozolas y los diputados bálticos Romas Gudaitis y Megis Laurinkjus, con rostros cansados, llegaban a la representación lituana en Moscú tras haberse entrevistado con Alexandr Yakovlev. Antes, Egidius Bickauskas, jefe de la representación, había confirmado que se habían llevado a cabo "consultas" no oficiales con aquel político. Ozolas se negó a comentar la entrevista con Yakovlev hasta haber hablado con el presidente Vitautas Landsbergis en Vilna. Medios próximos a la delegación manifestaron, sin embargo, que las conversaciones habían transcurrido en una "buena atmósfera" y habían sido "muy útiles".

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

Regístrate gratis para seguir leyendo

Sobre la firma

Pilar Bonet

Es periodista y analista. Durante 34 años fue corresponsal de EL PAÍS en la URSS, Rusia y espacio postsoviético.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS