Llanto y canciones en el adiós a Concha Piquer

Unas 600 personas colapsaron la Gran Vía madrileña en el entierro de la tonadillera

Minutos antes de mediodía, el féretro con los restos de la tonadillera española Concha Piquer fue sacado de su domicilio, en el número 78 de la Gran Vía, camino de la sacramental de San Isidro, donde recibió sepultura en el panteón familiar. Detrás del féretro caminaban, con los ojos llenos de lágrimas, su nieta Conchitín; su hija, Concha Márquez Piquer, y su yerno, Ramiro Oliveros. Amigos y familiares cerraban la comitiva y se dirigieron por la calle de Bailén hacia el cementerio madrileño. El cuerpo de Concha Piquer había sido amortajado con una mantilla española de color blanco.

Con gritos de "Concha, Concha", las más de 600 personas que se encontraban en la Gran Vía, se despidieron de la cantante. El público allí congregado dio su último adiós a la tonadillera entre llantos y aplausos. Algunos, incluso tarareaban fragmentos de sus canciones.Durante toda la mañana importantes personajes del mundo de la canción, de la política y del cine visitaron el domicilio de la tonadillera para tributarle el último homenaje Paquita Rico, Aurora Bautista, Lauren Postigo, Antonio Ferrandís, Lola Flores, el alcalde de Madrid, Agustín Rodríguez Sahagún, el concejal del distrito de Centro, Ángel Matanzo el Príncipe Gitano y Joan Manuel Serrat, entre otros, desfilaron por el número 78 de la Gran Vía madrileña. Los telegramas seguían llegando este mediodía. Se contaron más de 30 coronas de flores.

El público que esperaba en la calle la elogió con frase como "ha muerto la reina de la canción", "ella era la única, la primera", "Concha daba a su canciones interpretación, tono alma y gesto".

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