Cajamadrid ordena embargar a un hombre confundido con un moroso

Cajamadrid ordenó a finales de noviembre el embargo de la nómina y los bienes de Javier García Vázquez al confundirle con otra persona con el mismo nombre, a pesar de que no coincidían ni el número de DNI, ni el domicilio ni la firma. La supuesta causa es que García Vázquez adeudaba a la entidad 2,5 millones de pesetas, que resultaron ampliados, a causa del retraso en el cobro, con 900.000 pesetas de intereses. Javier García Vázquez, el perjudicado, dice que le han incluido en el RAIF de morosos, por lo que no puede solicitar ni siquiera una tarjeta de crédito en un plazo de siete años. Cajamadrid, tras varias llamadas procedentes de este periódico, explicó ayer por la tarde que todo ha sido un "inmenso error" y que hoy mismo paralizará las actuaciones contra el falso deudor.Mientras tanto, García Vázquez ha pasado el calvario de recibir notificaciones y requerimientos. Asegura que si hubiera estado de vacaciones cuando llegó del juzgado el procedimiento ejecutivo se hubiera encontrado embargado el sueldo que percibe, el saldo de sus cuentas corrientes en la entidad y una casa rural que posee. La vía por la que la entidad bancaria ha averiguado la existencia de esta casa sólo está justificada, según el perjudicado, por el hecho de que hubiera contratado a un investigador, pues nunca notificó a la entidad la compra de la misma.

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El falso deudor figura ya en la lista de morosos

Viene de la página 1Representantes de la asesoría jurídica de Cajamadrid -quienes afirmaron en un principio no estar al corriente de este caso concreto- explicaron que el tipo de confusión sufrida con Javier García Vázquez puede ocurrir y que el ciudadano no está indefenso frente al poder de las grandes entidades, "puesto que investigar los bienes es lícito". El origen de error es, según el asesor jurídico de Cajamadrid, Fernando Baz, que se enviaron a la oficina de notificaciones y embargo los datos, y éstos no incluían el DNI "porque los datos se abrevian".

Las mismas fuentes añaderon en un primer momento que el problema de Javier García tiene una solución "rápida y sencilla". "Que venga, y que acredite la confusión, y le quitaremos del RAIF de morosos", explicaron.

García Vázquez, el perjudicado, explica que ya se ' puso en contacto con uno de los asesores jurídicos de la entidad, Arturo Orive, que le aseguró hace 15 días que solucionaría el asunto y que le llarriaría, sin que se hayan puesto en contacto desde entonces. Tampoco este periódico tuvo éxito en su intento de localizar a Orive. García es cliente de esta entidad desde hace quince años.

En la guía de teléfonos de Madrid aparecen 12 personas llamadas García Vázquez, J., que, en teoría, hubieran podido recibir la misma y desagradable sorpresa que este empleado de 32 años que denuncia la negligencia de Cajamadrid porque "han puesto en entredicho mi honradez y he sufrido una serie de gastos y molestias innecesarios, como gastos de abogados, permisos en el trabajo y gastos de investigación del entuerto".

Hasta el momento, García Vázquez ha recibido dos cartas de dos desconocidas entidades de financiación. Las dos, convenientemente informadas de los problemas económico-financieros y del procedimiento ejecutivo que pesaba sobre García le ofrecen soluciones a estudiar.

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