Bielecki, primer ministro polaco a la sombra de Walesa

PIOTR ADAMSKI, El Parlamento polaco nombró ayer a Jan Krzysztof Bielecki, neoliberal de 39 años, como nuevo primer ministro, en sustitución de Tadeusz Mazowiecki. El nombramiento de Bielecki, designado por el presidente Lech Walesa, se ve ensombrecido por los cada vez más claros planes de Walesa de desplazar el centro de poder al palacio presidencial, limitando al Gobierno a la gestión económica.

Bielecki, cuya candidatura fue aprobada por 276 votos a favor, 58 en contra y 52 abstenciones, presentará hoy la composición de su Gabinete y el programa que el Parlamento votará el 10 de enero próximo. El nuevo primer ministro, un economista y experto de Solidaridad de segunda fila, es considerado por muchos observadores como el muñeco de Walesa, quien, de hecho, ha formado el Gobierno.El nuevo primer ministro anunció ayer que su Gabinete no será partidista sino de expertos y definió su línea general como de "continuidad y cambio". En anteriores ocasiones el nuevo primer ministro subrayó que su gabinete durará tan sólo hasta las elecciones parlamentarias, a celebrarse, previsiblemente, en el primer semestre del año.

Mientras el peso de la reforma económica seguirá descansando en Leszek Balcerowicz, que conserva su cargo de viceprimer ministro, el portavoz de Walesa reconoció recientemente que "la gran política" se va a hacer desde la presidencia del Estado.

Recientemente se han hecho públicos los planes de Walesa de crear un consejo presidencial, una especie de miniparlamento informal ante la presidencia de la nación, y de convertir la cancillería del máximo mandatario en un supergobierno que mediante seis oficinas especializadas controlará la labor de varios ministerios gubernamentales, entre otros, en el campo de economía, agricultura, autogobierno local, organizaciones sociales, aparte del ya existente cargo de ministro de la Presidencia, responsable de supervisar la política de defensa exterior.

La fórmula definitiva del consejo presidencial se determinará la semana próxima, pero se supone que estará integrado por los líderes de todos los partidos políticos, que en la actualidad son algo más de 70.

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Foro de consulta

La Constitución polaca no prevé la existencia de tal organismo, por lo que el consejo no dispondrá de poder decisorio, siendo tan sólo un foro de consultas.

Dada la baja representatividad del actual Parlamento, elegido todavía en la época comunista, Walesa utilizará el consejo para presionar a la Cámara en caso de que ésta se muestre reacia a aprobar sus iniciativas legislativas, que, según se ha anunciado, serán numerosas.

La previsible concentración de poder en manos de Walesa provocó la crítica de la Unión Democrática, partido de Mazowiecki, que expresó su preocupación por "los intentos de restringir el poder político del primer ministro y del Gobierno" y por la dudosa constitucionalidad del futuro consejo presidencial.

En un comunicado hecho público ayer, la Unión Democrática protestó también por el "papel secundario" que jugó Bielecki en la creación del Gabinete, favoreciendo a Walesa.

Por otra parte, ayer regresó a Polonia Stanislaw Tyminski, el reciente rival de Walesa en la segunda vuelta de las presidenciales. Tyminski será interrogado en la fiscalía polaca por su supuesta difamación del primer ministro Mazowiecki.

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