Yákovlev afirma que Gorbachoy será expulsado del PCUS en noviembre

El congreso extraordinario del Partido Comunista de la URSS (PCUS), programado para el próximo mes de noviembre, estará eentrado en la revancha de los conservadores que van a tratar de destituir a Mijaíl Gorbachov como secretario general del partido y de expulsarle de la organización, considera Alexandr Yákovlev, recientemente expulsado del PCUS y ex consejero de Gorbachov. Yákovlev dijo el viernes que en la cúpula del PCUS se ha creado un grupo de corte estalinIsta que busca acabar con el ala reformista. Según él, ese grupo estaría preparando un golpe de Estado tras apoderarse de los resortes del partido.En Moscú se ha interpretado la expulsión del PCUS de Yákovlev, uno de los arquitectos de la perestroika, como una acción contra Gorbachov. Vasili Lipitski, dirigente del recientemente formado Partido Democrático de los Comunistas de Rusia, afirma que los conservadores en el PCUS persiguen con estas expulsiones garantizarse la victoria en el congreso extraordinario.

Conflictos caucasianos

Borís Yeltsin y Nursultán Nazarbáyev, presidentes de Rusia y Kazajstán, se ofrecieron ayer como mediadores en el conflicto que a causa de Nagorni Karabaj enfrenta a las repúblicas caucasianas de Armenia y Azerbaiyán. El ofrecimiento lo hicieron en un mensaje conjunto dirigido a Gorbachov, en el que critican la política del Kremlin en esa explosiva región. Consideran que debe ser derogado el decreto de Gorbachov que congeló el funcionamiento de "los órganos constitucionales de Nagorni Karabaj, es decir, del sóviet local, dominado por armenios que desean que esta provincia autónoma forme parte de Armenia. Actualmente, el poder en Nagorni Karabaj lo ostenta el llamado Comité Organizativo, nombrado por las autoridades de Bakú. En la realidad, este órgano sólo lo reconoce la comunidad azerbaiyana de la provincia, que es minoritaria.Además, los presidentes de Rusia y Kazajstán exigen que el Ejército soviético "cese inmediatamente" de cumplir de funciones que no sean las de separar a las partes en conflicto, y dicen que es "inadmisible" que se le utilice para verificar los permisos de residencia de la población, requisar armas e imponer el control de uno u otro bando sobre las localidades.

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