Los carteros de Argüelles protestan por el mal estado de su estafeta

No hay vestuarios, 30 mujeres comparten un solo servicio, una gotera lleva cinco años sin reparar y en verano la mitad del local, situado bajo una terraza, se convierte en un tostadero. Esas son las condiciones de trabajo en la estafeta número 15 de Correos, en el barrio de Argüelles. El martes, en el intervalo comprendido entre los turnos de mañana y tarde, los 95 carteros de este distrito, jefes incluidos, se concentraron en la zona para protestar por todas estas deficiencias.Hace dos años, el sindicato Comisiones Obreras denunció los problemas en la magistratura laboral. La inspección instó a la empresa a realizar las citadas reformas. Pero 24 meses después aún no han sido hechas. Y los carteros encargados de este distrito siguen reclamando vestuarios, aire acondicionado, una mano de pintura en el recinto y la reparación de la gotera que moja una de las mesas de clasificación.

Manuel Santiago, jefe de esta estafeta casi desde su apertura, hace 14 años, asegura que en todo este tiempo "apenas ha habido mantenimiento". "El local es espacioso en comparación con otros, pero está sucio y los desperfectos no se arreglan".

El día de la protesta, responsables de Correos aseguraron a los representantes sindicales que ya está aprobado el presupuesto necesario para iniciar los arreglos.

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