La conferencia de derechos humanos pide el fin del embargo de armas a Bosnia

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Derechos Humanos, que finaliza hoy en Viena, no pudo evitar ayer que el escollo del conflicto balcánico rompiera su marcha e hiciera saltar en pedazos las reglas de juego que se habían impuesto las 183 delegaciones. Los países de la Organizacíón de la Conferencia Islámica (OCI) consiguieron aprobar, por una escuálida mayoría, una resolución en la que se pide al Consejo de Seguridad de la ONU que estudie el levantamiento del embargo de armas a Bosnia-Herzegovina.

La amenaza de la OCI de abandonar la conferencia si no se incluía la mencionada declaración, encontró rápidamente aliados entre los países africanos. Finalmente, a última hora de ayer, se puso a votación el texto sobre Bosnia. De los 183 países, 88 votaron a favor y todos los demás se abstuvieron, a excepción de Rusia, que votó en contra. La penúltima jornada de la conferencia se perdió en salvas, rompiéndose la unanimidad que se habían impuesto las delegaciones, así como el compromiso de no mencionar casos concretos.A favor votaron los países islámicos y una buena parte del Tercer Mundo. Tanto occidentales como latinoamericanos se abstuvieron. El temor ahora, especialmente entre las delegaciones occidentales, es que, tras abrir la puerta a uno o varios casos específicos, se produzca una avalancha de reclamaciones similares que impidan la redacción del documento final. Paradójicamente, esta situación límite se produce cuando, tras un comienzo radicalmente pesimista, se había conseguido superar los principales problemas que pesaban sobre la conferencia.

Universalidad, reforzada

La cuestión clave, la universalidad de los derechos humanos, se reafirma en el texto final, pese a que ésta había sido puesta en cuestión por el llamado frente de rechazo, el grupo que, encabezado por China, pretendía relativizarlos en función de circunstancias culturales y religiosas. Otro tanto sucede con los derechos de los niños, de los minusválidos y, especialmente, en lo que se refiere a los derechos de la mujer, donde más avances se han producido.La aceptación de la universalidad por parte de los países del Tercer Mundo se ha visto compensada por la inclusión en el documento final del derecho al desarrollo. Otros temas conflictivos, como la discusión sobre el concepto de democratización, que lleva, aparejado el de participación, o la vigorosa defensa hecha por Washington de la libertad de prensa, aún no habían sido formulados ayer por el comité de redacción. Pero, al margen de estos últimos puntos, la primera mitad de la conferencia estaba prácticamente cerrada.

La segunda parte, la llamada Task Force, en la que se estudian los instrumentos para reforzar los derechos humanos en el mundo, forzará a los delegados a trabajar horas extras y podría incluso provocar un alargamiento de la conferencia hasta el sábado. El proyecto de Tribunal Internacional sobre Violaciones de los Derechos Humanos parece haber quedado definitivamente fuera. Todo lo contrario que el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, cuya forma definitiva será decidida más adelante por la Asamblea General.

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