Isidoro se da un baño de nostalgia

La nostalgia es el más decente de los pecados, especialmente cuando se comete en grupo. Felipe González y más de un centenar de socialistas exiliados, ancianos la mayoría, joven alguno, se permitieron ayer una jornada de nostalgia en Toulouse, la capital de España en Francia. 50 años desde la victoria sobre los nazis, 20 años des de el célebre congreso del PSOE en Suresnes.Tras la cumbre hispano francesa, el jefe del Gobierno español se dirigió a Toulouse para almorzar con los hermanos Martínez Cobo, socialistas históricos. Luego visitó una emotiva exposición fotográfica que recogía en rostros, fiestas y duelos la pequeña historia personal y la gran historia colectiva del exilio español en Toulouse. Allí mismo, González se dio un baño de nostalgia y cariño entre los militantes del PSOE tolosano. Gente mayor y emocionada. Alguno, como Tomás Roldán, tenía carné socialista desde 1930 y lo exhibía orgulloso: "En España, Felipe González; en Francia, François Mitterrand". Otros, como Antonio Molina, participaron activamente en aquel congreso de Suresnes del que González salió como secretario general. "Nada de González, para nosotros, Isidoro", decía un grupito en un rincón. Suresnes fue el último congreso socialista en el exilio, y en aquel viaje de ida y vuelta desde Sevilla a los suburbios de París, el hoy jefe del Gobierno pasó por Toulouse "Cuántos, cuántos recuerdos. Cuánta emoción", exclamó ayer, ante un público ávido de remembranzas. "La vieja sede qué bien la recuerdo", siguió Isidoro González, enhebrando evocaciones que fueron desde el desembarco aliado en Normandía y la liberación de Francia, hasta la lucha por las libertades en España, gestas en las que más de uno, más de dos y más de tres de aquellos ancianos habían sido oscuros protagonistas.

En algunas zonas de la región Midi-Pyreneés, cuya capital, es Toulouse, hasta el 60% de los apellidos son españoles. El español es idioma frecuente en todos los ámbitos, especialmente en algunos tan franceses como el vitivinícola. Cientos de miles de españoles vendimiaron aquí año tras año. Muchos son hoy bodegueros.

Además de española, la región es fiel al socialismo. El lugar ideal, sin duda, para una tarde de nostalgia a rienda suelta, lejos de la crispación de la política española. Felipe González remató la jornada -volviendo a ponerse el traje de jefe del Gobierno y rindiendo una breve visita al alcalde, el conservador Dominique Baudis.

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