El Gobierno rechaza el 60% de las medidas de gracia que se le piden

El Gobierno se pronunciará sobre las peticiones de indulto de los ex policías José Amedo y Michel Domínguez antes de fin de año, según informaron fuentes del Ministerio de Justicia e Interior. Desde su llegada al poder, el Ejecutivo socialista ha concedido un total de 5.433 indultos, lo que supone un 0,25% del medio millón de sentencias penales que se dictan cada año. El alcalde de Burgos, José María Peña; el periodista Jesús María Amilibia, el alcalde de Mancha Real o el etarra reinsertado José Miguel Sueskun son los casos más significados entre los que esperan la gracia.

En los últimos siete años, el Gobierno ha concedido un promedio de un 22% de los indultos que se le solicitan. Para 1994 se resolverán alrededor de 5.000 expedientes y quedarán informados favorablemente menos de 1.500 indultos, lo que supone que se rechazarán más del 60% de los solicitados. Según fuentes de este ministerio, el 99,75% de las sentencias son ejecutadas en sus propios términos.El pronunciamiento sobre los indultos a Amedo y Dominguez no se ha querido hacer coincidir con las elecciones vascas, aunque, conocidos los dictámenes desfavorables del tribunal sentenciador y del ministerio fiscal, la decisión sólo está pendiente de ser llevada a Consejo de Ministros, según las citadas fuentes.

Recientemente, el Gobierno ha denegado la medida de gracia al constructor burgalés Antonio Méndez Pozo, condenado a siete años de cárcel por el caso de la construcción, y al comisario de la mafia policial Javier Fernández Álvarez, quien la solicitó sobre sendas condenas de 30 años por la desaparición de El Nani y por el asesinato de tres atracadores.

Entre los pronunciamientos pendientes se encuentran los casos del periodista Jesús María Amilibia, condenado a 17 años por homicidio y que se encuentra en régimen abierto, y el del alcalde de Mancha Real, condenado a cuatro años y nueve meses por daños a las viviendas de las familias gitanas del pueblo. También han pedido la gracia José María Peña San Martín, alcalde de Burgos, condenado a penas de inhabilitación por el caso de la construcción, y el alcalde de Pinto, condenado a inhabilitación por infracciones urbanísticas y para el que han reclamado la gracia multitud de entidades ciudadanas.

Pero, al margen de los asuntos más espectaculares, la gran mayoría de los indultos afectan a pequeños delincuentes contra la propiedad y a toxicómanos.

El Ministerio de Justicia e Interior viene barajando dos criterios básicos para la concesión de indultos: la existencia de dilaciones indebidas en los procesos judiciales y la rehabilitación del penado.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Las dilaciones en el proceso generan un largo lapso de tiempo, a veces de seis o más años, entre la comisión de los hechos y el momento de la ejecución de la sentencia. Durante este tiempo, el condenado puede haber alcanzado la rehabilitación social, es frecuente que se haya formado una familia, por lo que no tiene sentido que ingrese en prisión.

La medida de gracia puede quedar condicionada al cumplimiento de algunas obligaciones. Según el Ministerio de Justicia e Interior, en los últimos tiempos se viene condicionando el indulto al pago de las responsabilidades civiles derivadas del delito, o a someterse a un proceso de deshabituación de drogas, o a no volver a delinquir en un plazo de tiempo determinado.

Derecho de gracia

El indulto es una manifestación del derecho de gracia recogido en el artículo 62 i) de la Constitución. Produce la extinción de la responsabilidad criminal y tiene carácter individual, por lo que están vedados los indultos generales. Se conceden o deniegan por el Rey, previa deliberación del Consejo de Ministros, a propuesta del de Justicia e Interior.Pueden pedir el indulto los condenados, por cualquier clase de delitos, sus parientes o cualquier otra persona. El expediente puede iniciarse también por orden del Gobierno, por el tribunal sentenciador o por el ministerio fiscal.

El indulto puede comprender el total de la pena o parte de ella, o conmutar la pena por otra menos grave. Puede referirse al resto de la pena que queda por cumplir al condenado. El indulto de la pena principal lleva consigo el de las penas accesorias, a excepción de la de inhabilitación para cargos públicos o derechos políticos. Pero la inhabilitación como pena principal. puede ser indultada.

Según fuentes de Justicia e Interior, en más del 95% de los casos, el Consejo de Ministros ha. concedido la gracia de acuerdo con el informe del tribunal sentenciador.

De los 962 indultos concedidos en 1993, 803 lo fueron con informe favorable del tribunal y del ministerio fiscal; 115, con informe favorable del tribunal y desfavorable del fiscal; 115, con informe desfavorable del tribunal y favorable del fiscal, y 39, con informe desfavorable del tribunal y del fiscal.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS