Obras Públicas también desestimó en 1992 el uso conjunto de Barajas y Torrejón

El Ministerio de Obras Públicas y Transportes desestimó en mayo de 1992 la utilización conjunta para usos comerciales del aeropuerto de Barajas y la base militar de Torrejón. "No parece que pueda tomarse en consideración la utilización comercial de Torrejón compartida con la de Barajas", dice el informe, al que ha tenido acceso EL PAÍS. Este estudio es posterior al encargado por el mismo ministerio a la Federal Aviation Administration (FAA), de Estados Unidos, en el que ya se advertía que la base militar de Torrejón era incompatible con Barajas.

El estudio de Obras Públicas incluía tres alternativas: abandonar Barajas y convertir Torrejón en un aeródromo comercial; dejar Barajas como estaba y desplazar a Torrejón el incremento de tráfico que no pudiera atender, y/o aprovechar Torrejón para actividades complementarias, compatibles con Barajas en su papel de gran aeropuerto de pasajeros.El informe descartaba la primera alternativa. Dice que Barajas "tiene un potencial suficiente para acomodar toda la demanda de tráfico prevista a largo plazo" ya que dispone de terrenos para el desarrollo del aeropuerto y reserva de suelo para futuras actividades urbanísticas en su alrededor. Además, la conversión a uso civil de la base de Torrejón implicaría "el sobrevuelo de la capital de un considerable número de aeronaves", amén de tener que cambiar la dirección de las pistas.

Los argumentos del informe de Obras Públicas contra la alternativa que propone el uso comercial conjunto de ambos aeródromos ("Barajas y Torrejón no pueden coexistir como grandes aeropuertos comerciales si se continúa utilizando la pista de vuelo existente en Torrejón", dice el informe), descansan en el cruce de "las dos trayectorias de los vuelos de aproximación final". Habría que modificar las pistas de Torrejón y alinearlas en paralelo con las de Barajas. "Es casi seguro que el desarrollo de Torrejón y Barajas como aeropuertos comerciales podría costar más que construir y operar solamente lo que necesite Barajas para atender todo el tráfico comercial", decía el estudio.

La proximidad de ambos aeropuertos da pie a pensar que sería ventajoso desplazar alguna actividad de uno a otro aeropuerto. El informe señaló que es prácticamente imposible conectar de forma conveniente y económica ambos emplazamientos.

La alternativa que el informe denominaba como C contempla varios tipos de usos civiles comerciales que podrían desarrollarse en Torrejón. Estos usos civiles subsidiarios de Torrejón serían la atención a aeronaves ligeras, deportivas, traslado de autoridades, emergencias, salvamento y rescate, operaciones contra incendios y alternativa complementaria para carga aérea. Esta es la opción por la que se ha decidido el actual Ministerio de Fomento, del que es titular Rafael Arias Salgado, para intentar descongestionar Barajas.

Borrell acusa

El ex ministro Josep Borrell acusó ayer Arias Salgado de dejación como responsable último del aeropuerto de Barajas y solicitó su comparecencia urgente en el Congreso de los Diputados el próximo día 26 de diciembre para que explique las razones del "anómalo funcionamiento" del aeródromo. La petición fue admitida por la Mesa del Congreso.Borrell criticó lo que entiende como "globo sonda" lanzado por el Gobierno acerca de la posibilidad de paliar la saturación de Barajas habilitando el aérodromo militar de Torrejón. "Es un globo sonda que poco a poco se va deshinchando, porque se han dado cuenta que no es posible".

Por otro lado, los ingenieros aereonáuticos harán público en los próximos días, a través del grupo de Transportes del Colegio que los agrupa, un informe sobre la "caótica" situación de Barajas con propuestas alternativas para descongestionar el tráfico aéreo. Según Ignacio Ferrero, secretario general y portavoz de la entidad, Barajas ha alcanzado una situación de tráfico punta de manera permanente. "Está al límite de sus posibilidades operativas y aun cuando entre en servicio la nueva pista tendrá una vida muy corta, entre 15 y 20 años, como máximo".

Ferrero consideró poco operativa la alternativa de utilizar Torrejón para vuelos marginales. "Hay que tener en cuenta que es una base militar con un espacio condicionado a los aviones militares, incompatible con Barajas por interferirse las pistas al estar cruzadas. Siempre sería una medida provisional", dijo Ferrero. En el caso de Getafe, su utilización sería más complicada "porque habría que adaptarlo mediante inversiones no inferiores a los 2.500 millones de pesetas".

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