Polémica entre Estados Unidos y Canada sobre Cuba en la apertura de la Cumbre de las Americas

Cuba es el único país del continente que está ausente de la Segunda Cumbre de las Américas, que se inició ayer en Santiago, pero no por ello deja de ser noticia. El golpe de efecto lo dio Canadá, al anunciarse que su primer ministro, Jean Chrétien, viajará en una semana a La Habana. La decisión no ha sentado bien en la delegación estadounidense, que vetó en su día que Fidel Castro fuera invita do a Chile. Clinton "no está feliz ni mucho nenos", señalaron asesores del presidente norteamericano, quien por la tarde pidió a Chrétien que presione a Castro para que emrenda reformas democráticas en la isla.

La Segunda Cumbre de las Américas, en la que varios líderes latinoamericanos han expresado en la capital chilena su voluntad de pedir que Cuba sea invitada en la próxima sesión, dentro de cuatro años, inició sus sesiones con el ambicioso proyecto sobre la mesa de crear la mayor zona de intercambio comercial sin barreras arancelarias del mundo, que abarque desde Alaska hasta Tierra del Fuego, con un mercado de casi 800 millones de consumidores. Hace cuatro años, en la primera cumbre celebrada en Miami, Clinton puso sobre la mesa el año 2005 para la entrada en vigor de la futura Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA).

En Santiago ha reiterado la promesa, pero sus vecinos del sur desconfían. Clinton ha llegado a la capital chilena sin haber obtenido de su Congreso el denominado fast track (vía rápida), el mecanismo que permite al presidente la negociación de tratados comerciales que el Parlamento sólo puede aprobar o rechazar, pero sin introducir enmiendas. Es precisamente, desde el ala liberal del Partido Demócrata de donde procede la negativa a permitir una mayor apertura económica sin contar con la garantía de que se exigirán normas laborales y medioambientales tan estrictas como las que rigen en su país. "EEUU aún no ha logrado el fast track, pero les aseguro que estamos comprometidos en la meta del ALCA. Tenemos que hacerlo porque un tercio de nuestro comercio proviene con nuestros vecinos aquí reunidos. Nuestra prosperidad depende de la suya, y viceversa", reiteró Clinton en su discurso de apertura.

Los miembros de la amplia delegación norteamericana tratan de rebajar la importancia del fast track como elemento esencial para iniciar las negociaciones, y apuntan incluso que su entrada en vigor podría adelantarse al año 2002. Pero analistas, políticos y empresarios de América Latina expresan su decepción porque ,consideran que Clinton no ha hecho todo lo que estaba en sus ma nos para acudir a la cumbre de Santiago con una posición más fuerte.

Acuerdos bilateralesAnte la parálisis de Washington, los países latinoamericanos no han perdido el tiempo y han estado trabajando en acuerdos de libre comercio al margen de la iniativa estadounidense. El Gobiero chileno ha dado buen ejemplo de ello en los prolegómenos de la cumbre. El viernes, el presidente duardo Frei firmó por separado dos acuerdos con México y con cinco países centroamericanos para acelerar el proceso de integración hacia la creación del ALCA, y ayer hizo lo propio con los países del Mercosur. Las pocas probabilidades de que haya avances significativos por parte de EE UU refuerzan la importancia de otros aspectos que figurarán en el documento que hoy firmarán los 34 jefes de Estado. En primer lugar, el compromiso de defender la democracia. "Debemos seguir alerta ante cualquier intento de romper el sistema democrático", dijo el presidente Frei, quien recordó, sin citarla, la herencia de Pinochet al admitir: "Chile necesita más reconciliación, y nuestras instituciones tienen que expresar de manera más plena su carácter dernocrático".

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El acceso a la educación de todos los sectores de la población, la erradicación de la pobreza, la lucha contra el narcotráfico, el terrorismo y la corrupción, y la defensa de una justicia independiente forman parte del paquete de medidas de lo que ha dado en llamarse "reformas de segunda generación". Su objetivo, en palabras de Clinton, dar una oportunidad ''a tantas personas que están excluidas de esta nueva América". Anoche se anunció que los 34 jefes e Estado y de Gobierno particiantes en la cumbre decidieron crear una "alianza contra la droga", que incluye un- mecanismo multilateral de evaluación sobre el comportamiento de cada país en a lucha contra el narcotráfico.

Paralelamente, fuentes de la Presidencia colombiana informaron de que el Gobierno de Ernesto Samper y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) reactivarán los contactos iniciados en Madrid, y han decidido continuar las conversaciones tras identificar Ias bases necesarias que permitan avanzar sobre el derecho internacional humanitario".

Mientras los líderes latinoamericanos se hallaban reunidos en el hotel Sheraton, sede de la cumbre, militantes del Partido Comunista chileno se manifestaron por las calles de Santiago contra la exclusión de Cuba de la cumbre.

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