FRANCIA 98

Oiga, que sólo era un collar

Issa y Baiano, traicionados por el masivo uso de las nuevas tecnologías

Todo es una cadena. Cuantos más medios técnicos hay para destripar un partido, cuantas más cámaras de vídeo, objetivos superlentos, teleobjetivos que captan una mosca a 100 metros, y todo eso multiplicado por mil cadenas televisivas, agencias fotográficas y columnistas, más dura será la lucha por sobrevivir, más avispado habrá que ser para lograr una exclusiva. Pobres protagonistas. Se descubrirán en imágenes haciendo cosas que ni sospechaban sabían hacer. Y se harán famosos por lo que nunca hicieron. Issa y Junior Baiano han sido las primeras víctimas.Pierre Issa, un defensa surafricano, pasará a la historia por haber sido el primer futbolista que ha usado un auricular para recibir órdenes o informaciones desde el exterior del campo durante un partido. Eso es falso, pero vaya usted a desmentir a todo el mundo. A todo el mundo que ha visto una fotografía en la que lo que parece ser un cable saliendo de su pabellón auricular derecho desaparece por debajo de su camiseta. Aquello se vio en una foto, pero había muchas más; en ellas no se ve el auricular por ninguna parte: sólo se ve un collar saltarín y caprichoso que en una de ésas fue a colocársele por encima de la oreja. Que pase, pues, el miedo de la FIFA. El máximo organismo mundial, habitualmente reacio a aceptar las pruebas tecnológicas, inició una investigación reservada que se cerró en cuanto vieron otras fotos.

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El auricular era un collar

Lo de Junior Baiano, el fornido central brasileño, había salido mártir de un penalti pitado en su contra en el partido ante Noruega (qué injusticia), es más complicado todavía. Una cadena televisiva sueca estaba tan empeñada en demostrar que sí que había habido penalti en la teatral caída de Flo, más que nada para defender a sus vecinos noruegos y llevar la contraria a todos los simpatizantes con las denuncias africanas (la victoria de Noruega eliminó a Marruecos), que no paró de revisar las imágenes del partido. Finalmente dio con lo que buscaba: unas imágenes a cámara lenta en la que se ve cómo Baiano agarra a Flo de la camiseta. El canal sueco las emitió por Internet y avisó al mundo de la buena nueva. Los crédulos aplaudieron el uso de la innovación que exculpaba al árbitro americano; los más cuerdos recordaron que eso sólo se aprecia a cámara lenta, mientras que el ojo humano ve a velocidad normal. ¿Cómo pudo ver el árbitro aquello e interpretarlo tan rápido? O como dice Baiano: "Si por eso pitan penalti, habría que pitar 500 en cada partido".

Eso podrá pasar si la imposición tecnológica triunfa: sólo se podrá ver la realidad a través de imágenes grabadas. Y pobre de aquél que lleve la contraria.

Sobre la firma

Carlos Arribas

Periodista de EL PAÍS desde 1990. Cubre regularmente los Juegos Olímpicos, las principales competiciones de ciclismo y atletismo y las noticias de dopaje.

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